sexta-feira, 20 de Novembro de 2009

Naturalização de Diogo Colombo


DON MARTIN FERNANDEZ DE NAVARRETE, Colección de los viajes y descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines del siglo XV, con varios documentos ineditos concernientes á la historia de la marina castellana y de los establecimientos españoles en Indias, Tomo II, De Orden de S. M. Madrid, en la Imprenta Nacional, 1859, pp. 333 a 335.

«(...)

NÚMERO CLIV.

Naturaleza de Reinos á D. Diego Colon, hermano del Almirante
Don Criatóbal. (Registrada en el Real Archivo de Simancas
en el Sello de Corte.)

1504
8 de Febr.

Don Fernando é Doña Isabel, por la gracia de Dios &c.: Por
hacer bien é merced á vos D. Diego Colon, hermano del Almi-
rante D. Cristóbal Colon, é acatando vuestra fidelidad é leales
servicios que nos habéis fecho, é esperamos que nos fareis de
aquí adelante, por la presente vos facemos natural destos nues-
tros Reinos de Castilla é de León, para que podais haber é ha-
yáis cualesquier dignidades é beneficios Eclesiásticos que vos
fueren dados, é podáis gozar é goceis de todas las honras é gra-
cias é mercedes é franquezas é libertades, exenciones é perro-
gativas é inmunidades, é de todas las otras cosas é cada una//

334

// dellas que podiades é debiades haber é gozar si fuesedes natural,
de los dichos nuestros Reinos é Señoríos, é por esta nuestra Car-,
ta, ó por su traslado signado de Escribano público, mandamos
á los Ilustrísimos Príncipes D. Felipe é Doña Juana, Archiduques,
de Austria , Duques de Borgoña &c. nuestros muy caros é muy
amados Fijos; é á los lnfantes, Duques, Prelados, Condes, Mar-
queses, Ricos-Homes, Maestres de las Ordenes; é á los del nues-
tro Consejo é Oidores de la nuestra Audiencia é Alcaldes é Algua-
ciles de la nuestra Casa é Corte é Chancillerías, é á los Priores,
Comendadores é Subcomendadores, Alcaides de los Castillos é
Casas fuertes é llanas, é á los Concejos, Corregidores, Asistente,
Alcaldes, Alguaciles, Regidores, Caballeros , Escuderos, Oficia-
les é Homes-Buenos de todas las Ciudades é Villas ó Logares de
los nuestros Reinos é Señoríos, é á otras cualesquier personas,
nuestros súbditos é naturales, de cualquier ley, estado ó condi-
ción, preeminencia ó dignidad que sean ó ser puedan, que agora
son ó serán de aquí adelante, que vos hayan é tengan por na-
tural de estos nuestros Reinos, así como si fuesedes nacido é
criado en ellos, é vos dejen ó consientan haber cualesquier dig-
nidades é beneficios Eclesiásticos é otras cualquier cosas que en
ellos hobieredes é vos fueren dados é encomendados, según di-
cho es, así como si fuesedes nacido é criado en ellos, como dicho
es; é vos guarden é fagan guardar todas las honras é gracias é
mercedes é franquezas é libertades é exenciones, preeminencias,
prerogativas é inmunidades é todas las otras cosas, é cada una
de ellas que podiades é debiades haber é gozar siendo natural de
estos dichos nuestros Reinos, é que en ello ni en parte de ello
embargo ni contrario alguno vos no pongan ni consientan poner;
lo cual mandamos que así se faga é cumpla no embargante cua-
lesquier leys é ordenanzas de estos nuestros Reinos que en con-
trario de lo suso dicho sean ó ser puedan: con las cuales, y cada
una dellas, de nuestro propio motu, y cierta ciencia y poderío
Real absoluto, de que en esta parte como Rey é Reina é Señores
naturales queremos usar, dispensamos en cuanto á esto toca é
atañe, quedando eu su fuerza y vigor para en las otras cosas
adelante: é los unos ni los otros no fagades ni fagan ende al por
alguna manera, so pena de la nuestra merced é de diez mil ma-
ravedís para la nuestra Cámara á cada uno que lo contrario fi-
ciere; é demas mandamos al horne que les esta nuestra Carta mos- //

335

// trare que los emplace que parezcan ante Nos en la nuestra Corte,
do quier que Nos seamos, del dia que los emplazare fasta quince
dias primeros siguientes, so la dicha pena; so la cual mandamos
á cualquier Escribano público, que para esto fuere llamado, que
dé ende al que ge la mostrare testimonio signado con su signo,
porque Nos sepamos en cómo se cumple nuestro mandado. Dada
en la Villa de Medina del Campo á ocho dias del mes de Febrero,
año del Nascimiento de nuestro Señor Jesucristo de mil quinien-
tos é cuatro años.=YO EL REY.=YO LA REINA.=Yo Gaspar
de Gricio, Secretario del Rey é de la Reina nuestros Señores, la
fice escribir por su mandado.=M. Doctor.=Archidiaconus de Ta-
lavera.=Licenciatus Zapata.=Licenciatus Polanco.»

______________

Imagens:


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Eduardo Albuquerque

domingo, 15 de Novembro de 2009

Os Fugger - Um Notável Exemplo de Ascensão Social


Da Bayerische Landesbibliothek Online divulgamos estas breves notas:

«Resources on the history of the Fugger family

The Fugger family, a family of weavers that had moved to Augsburg in 1367, in the course of the 15th and 16th century became one of Europe's most powerful merchant dynasties. Ennobled at the beginning of the 16th century, the Fuggers started to withdraw step by step from business during the second half of the century. In the decades following 1600 they adopted an aristocratic lifestyle.
In 2009 the Bayerische Staatsbibliothek (Bavarian State Library) acquired two precious and highly informative books on the family history of the Fuggers.

Das Geheime Ehrenbuch der Fugger
Signatur: Cgm 9460



Fuggerorum et Fuggerarum... imagines
Signatur: Cod.icon. 380
»

Em acréscimo, damos publicidade a mais estes registos da Wikipédia:

«"Jacob Fugger the Rich"

He was elevated to the nobility of the Holy Roman Empire in May 1511, and in 1519, led a consortium of German and Italian businessmen that loaned Charles V 850,000 florins (about 95,625 oz(t) of gold) to procure his election as Holy Roman Emperor over Francis I of France. The Fugger's contribution was 543,000 florins. Jakob died in 1525. He is considered to be one of the richest persons of all time, and today he is well known as Jakob Fugger 'the rich'. »

«La asociación con Maximiliano I

La arriesgada, pero también extremadamente lucrativa, asociación de los Fugger con Maximiliano I es sin duda atribuible a Jakob. Con su apoyo la casa de los Habsburgo fue la dinastía dominante en el futuro del Sacro Imperio. (...)

El 15 de julio de 1507 el empeñó a Jakob Fugger el condado de Kirchberg, la ciudad de Weißenhorn y los señorío de Senden, Pfaffenhofen an der Roth y otras posesiones de los Habsburgo en Austria Anterior (...)»

Jakob Fugger era representado na Península Ibérica por Fernão de Noronha ou Fernão de Loronha, português, cristão-novo, no futuro um dos maiores exploradores de pau-brasil, elevado à condição de fidalgo de cota de armas por D. João III, em 1532.

_____________

Fontes:



_____________

Ver também:

Ehrenberg, Richard
Das Zeitalter der Fugger: Geldkapital und Creditverkehr im 16. Jahrhundert (1896);
Haebler, Konrad
Die Geschichte der Fugger'schen Handlung in Spanien (1897);
Stauber, Anton
Das Haus Fugger;
Schulte, Aloys
Die Fugger in Rom, 1495-1523. Mit Studien zur Geschichte des kirchlichen Finanzwesens jener Zeit (1904);
Jansen, Max
Die anfänge der Fugger (1907);
Hümmerich, Franz
Die erste deutsche Handelsfahrt nach Indien, 1505/06: ein Unternehmen der Welser, Fugger und anderer Augsburger sowie Nürnberger Häuser (1922);
Klarwill, Victor
Fugger-Zeitungen: ungedruckte Briefe an das Haus Fugger aus den Jahren 1568-1605 (1923).
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Imagens:



Eduardo Albuquerque

quinta-feira, 12 de Novembro de 2009

Cristóvão Colombo - Despacho de D. Pedro de Ayala




BIGGAR, Henry Percival
The Precursors of Jacques Cartier, 1497 - 1534, A Collection of Documents Relating to the Early History of the Dominion of Canada, Publications of the Canadian Archives - n.º 5, Ottawa, Government Printing Bureau, 1911, pp. 27 a 29.

«(...)



XIV.

25 July, 1498.(1)

DISPATCH OF PEDRO DE AYALA TO FERDINAND AND ISABELLA.

... Bien creo Vuestras Altezas an oido (2) como el rey de Ingla-
terra ha fecho armada para descubrir ciertas islas o tierra
firme que le han certificado hallaron ciertos que de Bristol
armaron el año passado para lo mismo. Yo he visto la carta
que ha fecho el inventador que es otro ginoves como Colon que
ha estado en Sevilla i en Lisbona procurando haver quien le


ayudasse a esta invencion. Los de Bristol, ha siete años que
cada año an armado dos, tres, cuatro caravelas para ir a buscar
la isla del Brasil i las Siete Ciudades con la fantasia deste Gin-
oves. El rei determino de enbiar porque el año passado le
truxo certenidad que havian hallado tierra. Del armada que hizo,
que fueron cinco naos fueron avituallados por un año. Ha
venido nueva, la una en que iva un otro Frai Buil aporto en Ir-
landa con gran tormenta roto el navio. El ginoves tiro su
camino. Yo, vista la derrota que llevan y la cantitad del cam-
ino hallo que es lo que han hallado o bucan lo que Vues-
tras Altezas poseen, porque es al cabo que a Vuestras Altezas
cupo por la convencion con Portugal. Sperase seran venidos
para el setiembre. Hago lo saber a Vuestras Altezas. El Rei
[de Ynglaterra] me a fablado algunas vezes sobreello; spera aver muy gran in-
teresse. Creo no ai quatro cientas leguas. Lo le dixe, creya
eran las halladas por Vuestras Altezas, i aun le dia la una
razon, no lo querria. Porque creo Vuestras Altezas ia tendran
aviso de todo esto y ansimisnio al carta o napamundi (sic) que


____________

(1) For a supposed dispatch of De Puebla's of this date, vid. Revue
Hispanique, tome XV. 482-5 Paris, 1906.
(2) The words in italic are in cipher in the original. //

28

// este ha fecho, io no le enbio aora, que aqui la ai, y a mi ver bien
falso por dar a entender, no son de las islas dichas....

De Londres a xxv de Julio.



From the Archives at Simancas, Tratados con Inglaterra,
leg. 2º, fol. 196: original: printed in Desimoni, op. cit., 234-5;
Harrisse, Jean et Sebastien Cabot, 329-30; Tarducci, op. cit.,
332-3; Raccolta Colombiana, parte V, vol. II, p. 218; and
Weare, op. cit., 160-1 (from Harrisse).

XIV A.

... I think Your Highnesses have already heard how the king
of England (1) has equipped a fleet to explore certain islands or
mainland which he has been assured certain persons who set out
last year from Bristol in search of the same have discovered. I



have seen the map made by the discoverer, who is another
Genoese like Columbus, who has been in Seville and at Lisbon
seeking to obtain persons to aid him in this discovery. For the
last seven years the people of Bristol have equipped two, three
[and] four caravels to go in search of the island of Brazil and
the Seven Cities according to the fancy of this Genoese. The
king made up his mind to send thither, because last year sure
proof was brought him they had found land. The fleet he pre-
pared, which consisted of five vessels, was provisioned for a year.
News has come that one of these, in which sailed another, Friar
Buil (2), has made land in Ireland in a great storm with the ship
badly damaged. The Genoese kept on his way. Having seen
the course they are steering and the length of the voyage, I find
that what they have discovered or are in search of is possessed
by Your Highnesses because it is at the cape which fell to Your
Highnesses by the convention with Portugal.(3) It is hoped they
will be back by September. I let [?will let] Your Highnesses
know about it. The king has spoken to me several times on the
subject. He hopes the affair may turn out profitable. I believe
the distance is not 400 leagues. I told him that I believed
the islands were those found by Your Highnesses, and
although I gave him the main reason, he would not have it.
Since I believe Your Highnesses will already have notice of all

___________

(1) Henry VII.
(2) Who sailed with Columbus on his second voyage.
(3) The treaty of Tordesillas [1494].cf. p. XV., note 2. //




29

// this and also of the chart or mappemonde which this man has
made, I do not send it now, although it is here, and so far as I
can see exceedingly false, in order to make believe that these are
not part of the said islands [of Your Highnesses]...

London, 25 July, 1498.

Also translated in Bergenroth op. cit., 176-7, No. 210 (the
sentence about the convention with Portugal being omitted);
Proceedings of the American Antiquarian Society for 21 Oc-
tober 1865, 25-6 (from Bergenroth); Weise, op. cit, 195-6;
Nicholls and Taylor, op. cit., Ill, 296-7 (from Bergenroth);
The Historical Magazine, 2nd ser. Ill, No. 3, 134 F, (ditto);
Markham, op. cit., 208-9; Old South Leaflet No. 115, p. 5;
Prowse, op. cit., 29; Weare, op. cit., 161-3 (from Bergenroth);
Beazley, op. cit., 101-2; and Bourne, op. cit., 429-30.»

domingo, 1 de Novembro de 2009

Cristóvão Colombo – Despacho dos Reis Católicos para o Dr. "Ruy Gonzales de Puebla"

(Henrique VII de Inglaterra)



HARRISSE, Henry
Jean et Sébastien Cabot, leur origine e leur voyages, Étude D'Histoire Critique, suivre d'une, Cartographie, d'une Bibliographie, et d'une Chronologie des Voyages au Nord-Ouest, de 1497 à 1530, D'Aprés des Documents Inédits, Paris, Ernest Leroux Éditeur, 28, Rue Bonaparte, 28, M.D.CCC.LXXXII , pp. 57, 58, 316 e 330.



37

«Le 21 janvier 1496, Ruy Gonzalès de Puebla mande
de Londres à ses souverains, qu'il est venu «un indi-
vidu comme Colomb
proposer au roi d'Angleterre
une entreprise semblable à celle des Indes (1) .»

Le 28 mars suivant, Ferdinand et Isabelle lui
répondent d'informer Henry Vil, qu'il est libre d'ac-
cepter ce projet, mais de prendre garde, car une entre-
prise de cette nature ne peut être mise à exécution
sans porter préjudice à l'Espagnne et au Portugal.

Le langage de la dépêche indique que ce projet
était alors une nouveauté à la cour d'Angleterre. Si
Cabot avait déjà fait un voyage, comme Colomb, à la
recherche du Cathay, et avait découvert depuis deux
ans des pays qu'on croyait être le royaume du Grand
Khan (2), ou y conduire, l'ambassadeur n'aurait pas
attaché d'importance à des projets désormais sans
portée, et les Rois Catholiques se seraient abstenus
d'en faire l'objet d'une communication diplomatique
aussi significative.

Avant que ces remontrances amicales, mais inté-
ressées, pussent arriver en Angleterre, Henry VII
s'était décidé à accepter les offres de Cabot. Le 5 mars
1496, il lui octroya, ainsi qu'à ses trois fils, des lettres-
patentes, à l'effet de naviguer «à l'est, à l'ouest et au
____________

(1). Supra, p. 14.
(2). «Che el paexe del Gram Cam», écrit Pasqualigo en 1498.
//



38

// nord, avec cinq navires portant pavillon anglais, pour
chercher et découvrir toutes îles, contrées, régions ou
provinces de païens dans n'importe quelle partie du
monde.»

(...) //

315

// (...)



V

DÉPÊCHE DES ROIS-CATHOLIQUES A RUY GONZALES DE PUEBLA,
LEUR AMBASSADEUR A LONDRES.

1496
28 mars.

«Quanto a lo que desis que alla es yda uno como colon para
poner al Rey de ynglaterra en otro negocio como el de las yndias
syn perjuysio de españa ni de portogal sy asy le acude a el como
a nosotros lo de las yndias bien librado estara crehemos que esto
sera echadiso del Rey de françia por poner en esto al Rey de
ynglaterra para le apartar de otros negocios mirad que procureis
que en esto ny enlo semejante no Resciba engaño el Rey de
ynglaterra que por quantas partes pudieren trabajaran los franceses
de gelo hazer y estas cosas semejantes son cosas muy ynçiertas
y tales que para agora no conviene entender en ellas. y tanbien
mirad que aquellas (2). ... no se puede entender en esto syn
perjuisio nuestro o del Rey de portogal.»
___________

(2). Lacune dans l'original.
//


316

// Tortosa, à 28 de Marzo de 1496.»
(Simancas, Estado; Capitulaciones con Inglaterra
, Leg.. 2°
fol. 16. (1))


________

(1). Nous devons ce texte à l'obligeance de notre ami, M. le génèral
Fairchild, ministre plénipotentiaire des États-Unis à Madrid, qui l'a obtenu
du Señor Don Francisco Dias, directeur des archives de Simancas, et à celle
de M. Alfred Kingston, du Public Record Office, qui a bien voulu le copier
sur le texte recueilli par Bergenroth. Il a été publié en anglais dans les
Calendars de ce dernier, t. I, p. 89.»


______________



Versão em inglês:

Bergenroth, G. A., Calendar of State Papers, Spain, Volume 1, 1485-1509 (1862), pp. 87-89


«Columbus.

"You write that a person like Columbus has come to England for the purpose of persuading the King to enter into an undertaking similar to that of the Indies, without prejudice to Spain and Portugal. He is quite at liberty. But we believe that this undertaking was thrown in the way of the King of England by the King of France, with the premeditated intention of distracting him from his other business. Take care that the King of England be not deceived in this or in any other matter. The French will try as hard as they can to lead him into such undertakings, but they are very uncertain enterprises, and must not be gone into at present. Besides they cannot be executed without prejudice to us and to the King of Portugal."
»



Cfr.: British History Online
______________

Ver também:

Biggar, Henry Percival; The Precursors of Jacques Cartier, 1497 - 1534, pp. 10-11.
Desimoni, Cornelio; Intorno a Giovanni Caboto Genovese, Genova, 1881, pp. 50.
Tarducci, Francesco; John and Sebastian Cabot, Detroit, 1893, pp. 322-3.
Raccolta di Documenti e Studi pubblicati dalla Reale Commissione Colombiana, parte V, vol. II,
Roma, 1894, p. 217.
Weare, G.E.; Cabot's Discovery of North America, London, 1897, pp. 110-111.

«
Sources
Department of Historical Studies, University of Bristol
»



______________

Imagens:

John Cabot in traditional Venetian garb by Giustino Menescardi (1762).
A mural painting in the 'Sala dello Scudo' in the Palazzo Ducale, Venice.


The Matthew, John Cabot’s ship, 1497

Henry VII

Richmond Palace, as built by Henry VII

Robert Ricart's Chronicle of Bristol: Entry for Civic Years,
15 September 1496 - 14 September 1498


Letters patent given to Cabot, 1496

«'Cabot Roll': 1496-99
Facsimile of account: 1498-99
»



Eduardo Albuquerque

segunda-feira, 26 de Outubro de 2009

Pedro Mártir de Angleria - Opus Epistolarum (V)




SENSIO, Dr. D. Joaquín Torres
Fuentes Historicas sobre Colón y América, Pedro Martir Angleria, Tomo I, Madrid, Imp. de la S. E. de San Francisco de Sales, Calle de la Flor Baja, núm. 22, 1892, pp. 42 a 46.

«42



// Carta CLXXVII.—A su amigo Pomponio.

... Escucha lo que cuentan nues-
tros isleños de la Española, gente
desnuda. Los nuestros han vivido
bastante tiempo entre ellos antes
de que pudieran entender si adoran
algo fuera del numen del cielo.
Pero ahora, habiendo cierto Re-
món, ermitaño, como dice el vul-
go, tratado más familiarmente con
los principales, por mandato del
Prefecto marítimo Colón, para que
instruyera á los reyezuelos en nues-
tro rito y les enseñara nuestras cos-
tumbres, ha llegado á conocer que
la mayor parte de ellos tienen ad-
mirable veneración á dos antros,
de cuyas profundas cuevas creen
como niños que salieron el sol y la
luna, y juzgan que eso es mucha
verdad.

Otros tienen suma estimación á
cierta calabaza, porque fantasean
que de ella salió el mar con toda
su muchedumbre de peces. Por cu-
ya corriente, aquella tierra, de con-
tinente que era, se convirtió en las//

43



// islas innumerables que están á la
vista. llenándose los valles con el
aluvión de aquellas aguas que sa-
lían, é inundándose frecuentemente
los lugares con su gente y ani-
males (1).

Otros ensalzan ciertas alhajas de
oropel que los reyes se ponen en el
pecho, porque cuentan que se las
dio al Príncipe primero de la isla
una mujer hermosa á la cual, di-
cen que el Príncipe, habiéndola
visto en lo profundo del mar, bajó
para juntarse con ella. Pues del
origen de los hombres, es hermoso
el oir lo que desatinan; pues afir-
man que nacieron de otras dos cue-
vas. Paso por alto muchas cosas
por no enredarme en estas antigua-
llas descamiinadas; ya lo sabrás al-
gún día por los libros que estoy
componiendo de estos descubri-
mientos. — Medina del Campo, 13 de
Junio de 1497
.
_____________



(1) Aunque sean ridiculos los detalles de esta
tradición, que sale también en la carta seguiente, la
substancia puede ser un resto de la noticia del dilu-
vio y de la sumersión de la Atlántida.//


44



// Carta CLXXX.—Al Cardenal de Santa
Cruz.


... Escucha con más extensión
lo que lleva consigo aquella cala-
baza creadora del mar. Naiba, ré-
gulo de la isla, metió antiguamente
en una calabacilla las cenizas de
un hijo muy amado que le arreba-
tó prematura muerte, y la colgó en
el árbol mirobalano para que la
tierra no las manchara. Cuentan
que, pasados algunos meses, movi-
do por el deseo del hijo, abrió la
colgada calabaza para ver las ce-
nizas del hijo. Retírate, purpurado
Príncipe, no te traguen los mons-
truos marinos. Salió al punto, con
gran ímpetu de aguas, inmensa mu-
chedumbre de ballenas y pescados
enormes que fueron dados al mar,
cual semilla de pescados.

Después cuatro jóvenes, según
estas niñerías, hermanos gemelos
del mismo parto, llevados de la co-
dicia de peces y de la fama del su-
ceso, descolgaron la calabaza, en//

45



//ausencia de Naiba, para abrir la ta-
padera (ejus particulam) con obje-
to de sacar peces. Pero llegando
entonces Naiba, por el pasmo sol-
taron de las manos la calabaza y la
quebraron. Cuida no te arramblen
las olas; súbete al Esquilino, si es-
tas en Roma, no sea que te ahogues
en el diluvio que se viene encima.
Por las hendiduras de la calabaza
brotan aquellos mares que, saltan-
do las aguas por las cimas de los
montes, convirtieron en las innu-
merables islas que ahora se ven
aquellas regiones que hasta enton-
ces eran continentes . Así nuestros
isleños cuentan con la mayor cul-
tura, ya que el mar tuvo su ori-
gen de la calabaza, ya que su pa-
tria, de continente que era, se di-
vidió en varias partes. Anda ahora
y persuádete de que lo sabías todo:
algo faltaba por lo visto. — Medina
del Campo, 27 de Julio de 1497
.//

46



// Carta CXC. — A los Obispos de Praga y
de Pamplona.


... Se ha encontrado entre ellos
nuevo género de culto de latría.
¿Habéis visto alguna vez pintados
en las paredes espectros con cue-
nos, dientes y rabo, con las manos
ganchosas y con la boca abierta
para espantar á los hombres? Con
algodón tejido construyen simula-
cros, rellenos también de algodón,
que imitan exactamente tales ves-
tiglos. Pues de noche se les apare-
cen y les imbuyen en los errores en
que viven: zemes llaman á estos
simulacros, de los cuales, dicen
desatinando que alcanzan las llu-
vias, si lluvia necesitan, y días
claros si quieren sol.

Piensan que los truenos, los ra-
yos y el granizo los envían los ze-
mes
irritados, y los bovitos que
tienen por sacerdotes y varones
santos, les inducen á aplacar á
los zemes con merecidos dones. De
éstos tienen machos y hembras:
creen que aquellos cohabitan algu-//

47



// na vez con las mujeres de los re-
yes, y que de ellos nacen niños,
extendiéndose por la cerviz á los
hijos de los reyes cierta hinchazón
varia... (1). Alcalá de Henares, 5
de Abril de 1498
.



Carta CCII.—A Pomponio Leto, varon
eruditísimo
.

.... Me preguntas qué noticias
hay del Nuevo Mundo. Siguiendo
al sol nuestros castellanos, avan-
zan más y más cada día hacia el
Occidente: los encuentran á todos
desnudos sola plerisque in locis cu-
curbitula, in modum braculae qua
membrum ac genitalia includuntur,
contentos reperiunt incolas: alii
praeputium deducto nervo alligant
funiculo, quem nisi mictus aut coi-
tus gratia solvunt
, pero otros llevan
calzoncillo enteros de algodón. En-
cuentran en muchos lugares oro y
joyas, pero principalmente per-
las... Ocaña, 4 de Febrero de 1499.
_________


(1) Pasaje obscuro; en latin dice; vario Regum
filiis quodam per cervicem sparso tumore.

//

____________



Imagens:

Columbus primus inventor Indiae Occidentalis
BRY, Théodore de, 1528-1598
[India Orientalis]. - Francfort : Wolffgangus Rahter et Joannes Israel de Bry, 1598-1628
.

Estranhos habitantes de terra incógnita
MÜNSTER, SEBASTIAN.
Cosmographia. Beschreibūg aller Lender dürch Sebastianum Munsterum... . Getruckt zü Basel dürch Henrichum Petri. Anno M.D.XLiiij
.

Índios e animais
DATI, GIULIANO
... el secondo cātare dell india... [Rome, Johannes Besicken and Sigismund Mayr, (1494-95)]
.

Indi saevitiae Hispanorum sibi ipsis manus violentas inserunt.
BRY, Théodore de, 1528-1598
[India Orientalis]. - Francfort : Wolffgangus Rahter et Joannes Israel de Bry, 1598-1628
.

Insulani homines
MUNSTER, Sébastien, 1489-1552
Cosmographiae uniuersalis Lib[ri] VI. (...)
/ Autore Sebast[iano] Munstero. - Basileae : apud Henrichum Petri, 1552, pp. 1109
.

Carta astrológica
GLOGOVIENSIS, JOHANNES.
Introductorium Cōpendiosum in Tractatum Spere material mgri Joānis de Sacrobusto... . [Cracow: Joh. Haller, April 28, 1506.]




Eduardo Albuquerque

sábado, 24 de Outubro de 2009

Pedro Mártir de Angleria - Opus Epistolarum (IV)


ASENSIO, Dr. D. Joaquín Torres
Fuentes Historicas sobre Colón y América, Pedro Martir Angleria, Tomo I, Madrid, Imp. de la S. E. de San Francisco de Sales, Calle de la Flor Baja, núm. 22, 1892, pp. 36 a 41.



«36

(...)

Carta CLVIII.—Al Arzobispo de Granada.

.... De los antípodas cada día
se refieren cosas más y más gran-
des. Dejo á un lado lo de las rique-
zas, á las cuales tú concedes poca
atención. Esperamos que han de
venir á la religión cristiana muchos
millares de hombres... Alcalá de
Henares, 15 de Enero de 1495
.



Carta CLX. — Al Cardenal Bernardino
Carvajal
.

.... Han sido mandados diversos
pilotos de naves á diversas playas
del otro hemisferio; lo que traigan
lo sabrás por mí, si vivo.... Zara-
goza, 11 de Junio de 1495
.

Carta CLXIV.—Al mismo.

.... Desde la Española que el
mismo Almirante Colón, autor de
tan gran descubrimiento, piensa que//



37

// es la mina de oro, Ophir, de Salo-
mon
, paso á otra provincia al Occi-
dente, cuyo principio dista poco
trecho del último ángulo de la Es-
pañola: pues esta región, de anchu-
ra desigual, que los indígenas lla-
man Cuba
, tiene setenta mil pasos.

Colón tomó el lado meridional de
tierra: me ha escrito que nave-
go por sus costas hacia el Occidente
setenta días naturales y se volvió á
la Española; desembarcó allí y en-
vió á los reyes quien les diera noti-
cias de su regreso. Ha escrito que
las costas de aquella tierra hacen
mucha curva hacía el Mediodía, de
modo que alguna vez se encontró
próximo al equinoccio.

Contaba que á mano izquierda
había innumerables islas. De
las costas de esta tierra grande,
advierte que desembocan en el mar
ríos muy varios, éstos fríos, aqué-
llos muy calientes, la mayor parte
dulces, otros de otro sabor; en la
mayor parte de ellos encontró gran
abundancia de peces, en otras par-
tes muchas conchas de las cuales//



38

// se arrancan las perlas. Dice que
pasó por mares casi condensados de
tortugas muy grandes; y que na-
vegó por puntos vadeables, algunos
más blancos que la leche, y por to-
rrentes entre estrechas gargantas
de las islas; y afirma que también
por aguas turbias y cenagosas.



Piensa él que por el ámbito de
tierra inferior á nosotros ha reco-
rrido la mayor parte del orbe des-
conocido, y le parece que no le fal-
taron dos horas solares enteras para
llegar al Quersoneso Aureo, meta
del límite oriental; pues sabes,
Rmo. Purpurado, dominando como
dominas todo género de doctrina,
que hasta ahora se había dejado
por desconocido todo lo que hay
por el hemisferio inferior desde
nuestro Cádiz hasta el Quersoneso
Aureo. Este Almirante, pues, se
gloría de haber dado al género hu-
mano esta tierra, porque estando
oculta la ha descubierto con su
industria y su trabajo. Sostiene que
esa región es el continente de la
India del Ganges
.//



39

// Que de esto me admire no me lo
permite Aristóteles, quien en el li-
bro De coelo et mundo, dice que la
India no dista mucho de las playas
de España, y Séneca y algunos
otros. Dice que esta región está muy
surtida de puertos semicirculares,
y dentro llena de enormes anima-
les, y lo indicaban las huellas de
ellos, que podían ver los que baja-
ban á tierra; y estando en el mar de
noche oyeron mugidos horrendos (1):
atestiguaban haber gran plaga.

Por medio de sus intérpretes is-
leños, cuyo idioma era próximo á
los idiomas de esta tierra, aprendió
que no se acaba en parte alguna,
y así tiene por cierto que es un
continente
. Pero encontró desnudos
también á los habitantes, como lo
hemos dicho de los insulares. Con-
tentándose con la excursión de po-
___________


(1) No es extraño que en tales circunstancias cre-
yeran cosa del otro mundo el pavoroso bramar del
cuguar ó del jaguar, cuyos increíbles rugidos retum-
ban, como dice Maite Brun, desde la desembocadura
del rio del Norte hasta la otra parte del río de las
Amazonas. //



40

// cos lugares, por no detenerse, en
conformidad al precepto de los Re-
yes, regresó á la Española, desde
donde promete que vendrá pronto
á presentarse á los Reyes para dar
larga cuenta de los descubrimien-
tos.... Tortosa, 9 de Agosto de 1495.



Carta CLXVIII.—Al mismo.

....Del Nuevo Mundo nuestro Al-
mirante Colón ha traído muchas
sartas de perlas orientales, de cier-
tas costas que recorrió al Mediodía
hacia el sexto grado del equinoccio.
Piensa que estas regiones son con-
tiguas y adherentes á Cuba, de
modo que las unas y las otras sean
el propio continente de la India
gangética
; y por estas playas na-
vegó muchos días, y confiesa que
no vio el fin ó señal alguna de té-
rmino.
Dice que los indígenas llaman
aquellas regiones Paria
, muy llena
de pueblos. Los habitantes se ali-
mentan de la carne de las conchas
de que raen las perlas, con otras
viandas. En la mayor parte de los//



41

// lugares cubren sus vergüenzas con
calzoncillos de algodón, alibi cu-
curbitula includunt, alicubi fu-
niculo praeputium, reducto nervo,
ligant, ad mictum tantum, aut coi-
tum solvunt
; por lo demás, van
también desnudos.

Fué para los nuestros gran prue-
ba de que aquella tierra es conti-
nente
, que sus bosques á cada paso
están llenos de nuestros animales,
como ciervos, jabalíes y otros así,
y de las aves, patos, ánade y
pavos, pero no de varios colores.
Dicen que los machos discrepan
poco de las hembras. Los habitan-
tes son cazadores sagaces: á cual-
quier animal le clavan las saetas.

Cambian contentos las perlas
por brazaletes, cascabeles, piececi-
tas de vidrio y otros objetos seme-
jantes de comercio. Indicaban que
recogerían gran cantidad de perlas,
si los muestros prometían volver.

Estas cosas van con más latitud
en los libros que estoy escribiendo
solamente de estos descubrimien-
tos... Burgos, 5 de Octubre de 1496.//»


___________

Imagens:


Christophorus Columbus
BRY, Théodore de, 1528-1598
[India Orientalis]. - Francfort : Wolffgangus Rahter et Joannes Israel de Bry, 1598-1628.


Columbus in India
BRY, Théodore de, 1528-1598
[India Orientalis]. - Francfort : Wolffgangus Rahter et Joannes Israel de Bry, 1598-1628.


Perlarum insula
BRY, Théodore de, 1528-1598
[India Orientalis]. - Francfort : Wolffgangus Rahter et Joannes Israel de Bry, 1598-1628.


Monstra marina et terrestria
MUNSTER, Sébastien, 1489-1552
Cosmographiae uniuersalis Lib[ri] VI. (...) Autore Sebast[iano] Munstero. - Basileae : apud Henrichum Petri, 1552, pp. 852.


PTOLEMAEUS, CLAUDIUS.
Cladii [sic] Ptolomei Viri Alexandrini Cosmographie Liber ... . [ ... Anno MCCCCLXXXII ... Vlme ... Leonardvm Hol ... (Ulm, Lienhart Holle, July 16, 1482)] Folio, 133
.

Schöner Sammelband. Compiled by Johann Schöner. Schöner Sammelband. Nuremberg: ca.1516. Jay I. Kislak Collection. Rare Book and Special Collections Division (143).

Tabula Asiae VIII (Central Asia)" complete with monsters, by Munster, printed in Basle in 1545.

Sebastien Münster, Cosmographia (...) 1628.



Eduardo Albuquerque

sexta-feira, 16 de Outubro de 2009

Pedro Mártir de Angleria - Opus Epistolarum (III)



SENSIO, Dr. D. Joaquín Torres
Fuentes Historicas sobre Colón y América, Pedro Martir Angleria, Tomo I, Madrid, Imp. de la S. E. de San Francisco de Sales, Calle de la Flor Baja, núm. 22, 1892, pp. 27 a 36.



«27

(...)

Carta CXLVI.—Al amigo Pomponio Leto,
varón insigne.


... Mientras Italia sufre estas
tormentas, España extiende sus
alas más y más cada día. Aumenta
su imperio y lleva su gloria y su
nombre hasta los antípodas... De
las dieciocho naves
que mis Reyes
dieron para la segunda navegación
al mismo Colón, Almirante, como
le llaman los españoles, ó Prefecto
marítimo, han regresado doce. Los
que vuelven de ese mundo descono-
cido hasta ahora, refieren que aque-
lla tíerra cría naturalmente vastas
selvas de cochinilla, algodón y
otras muchas cosas de gran estima-
ción entre nosotros, pero entre ellas
no pequeña abundancia de oro.
Cosa admirable, Pomponio! En la
superficie de la tierra encuentran
pepitas de oro en bruto, nativas, de
tanto peso que no se atreve uno á
decirlo. Han encontrado algunas de//



28

// doscientas cincuenta onzas. Espe-
ran encontrarlas mucho mayores,
según los naturales lo indican por
señas á los nuestros cuando conocen
que éstos estiman mucho el oro.

Y no dudes que hay lestrigones ó
polífemos, alimentados con carne
humana. Escucha, y ten cuidado no
sea que de horror se te pongan los
pelos de punta. Cuando se sale de
las Afortunadas (que algunos quie-
ren llamar Canarias) para la Espa-
ñola, pues con este nombre llaman
á la Isla en que han fijado asiento,
si se dirige la proa un poco al Me-
diodía, se da en islas innumerables
de hombres feroces que llaman ca-
níbales ó caribes, los cuales, aunque
desnudos, son guerreros bravos. Se
valen de arcos y principalmente de
la clava. Tienen faluchos de una
pieza, muy capaces, que llaman ca-
noas, con las cuales pasan en tropel
á las islas vecinas de hombres pací-
ficos.

Embisten los pagos de sus ha-
bitantes, y á los hombres que
cogen se los comen crudos. Castran//



29

á los niños, como nosotros á los po-
llos; cuando han crecido ya y en-
gordado, los degüellan y comen.
Prueba de ello tuvieron los nuestros
en que, arrimando las naves, ate-
rrorizados los caníbales por la mole
nunca vista de ellas, abandonaron
sus casas y huyeron á las monta-
ñas y bosques espesos. Entrados los
nuestros en las casas de los caníba-
les, que las tienen redondas, cons-
truidas con maderos de pie, encon-
traron piernas saladas de hombres,
como nosotros solemos hacer con
las de cerdo; y la cabeza de un jo-
ven recién matado, llena aún de
sangre, y pedazos del mismo joven
en ollas para cocerlos junto con
carne de patos y papagayos, y otros
puestos al fuego en los asadores.

En una nave cogieron á la reina
de los caníbales acompañada de su
hijo y de otros seis hombres, que
volvía de cazar. De los habitantes
no pudieron coger á ninguno. Sin
embargo, treinta de ambos sexos de
los que guardaban en los establos
cual terneras que se han de comer,//



30

// huyeron acudiendo á los nuestros:
los habían cogido de las islas veci-
nas. De éstos aprendieron los nues-
tros muchas cosas, que algún día
sabrás... Alcalá de Henares, 5 de
Diciembre de 1494
.

Carta CLII.—A su amigo Pomponio Leto,
varón de insigne doctrina.


... En la primera navegación, Co-
lón, Prefecto del mar de las Indias
(en español se dice Almirante), ha-
bía dejado en la Española treinta
y ocho hombres á cargo del Rey
Guadcanaril, desnudo él también,
que explorasen la naturaleza de
aquella tierra, mientras él volvía.
Cuando volvió encontró que los ha-
bían matado á todos, y los edificios
que había hecho para habitación y
defensa de ellos, destruidos y que-
mados, y los fosos rellenados. Guad-
canaril, que había huido al acer-
carse los nuestros, por fin fué ha-
llado y obligado á dar cuenta de
los hombres que habían quedado á
su cuidado. Quejándose de Canaboa,
daba á entender que (según se podía//



31

// colegir por las señas), ese rey de los
montes y muy poderoso, había in-
vadido el reino suyo por haber reci-
bido á los nuestros, y que los mató,
no queriendo él y hasta llorando.

El Almirante Colón juzgó más
prudente disimular, para no alte-
rar los ánimos de las islas, y resol-
vió diferir para otro tiempo el cas-
tigo del crimen cometido.

Los que han vuelto con aquellas
doce naves que antes he nombrado,
cuentan maravillas de la abundan-
cia de aquella región; de la espe-
ranza de descubrir otras; de la tem-
peratura de aquel aire, aunque
están próximas al trópico de Can-
cer, pues todo el año es la noche
casi igual al día: de la edad áurea
de aquello habitantes y de sus
costumbres.

Colón ha comenzado á edificar
una ciudad, como me lo ha escrito
hace poco
, y á sembrar nuestras
semillas, y á criar nuestros anima-
les Como hemos de admirar ya
que los Saturnos, las Ceres y los
Triptolemos enseñaran nuevos in- //



32

// ventos á los hombres, ni que los fe-
nicios edificaran á Sidón y á Tiro, ó
que los mismos Tirios, para habitar
otras regiones emigrasen á tierras
extrañas, levantasen nuevas ciu-
dades y formaran nuevos pueblos?

Aquella gente se maravilla del
sonido de las trompetas y atabales,
se pasma del estampido de los ca-
ñones, les causa asombro el andar
y correr de los caballos, y sus jae-
ces, y á la vista de todas nuestras
cosas se quedan atónitos con la boca
abierta.

Piensan que los nuestros son gen-
te enviada del cielo, y comenzaron
á adorarlos por dioses; cuando veían
á siete caníbales, que se los comen á
ellos, cogidos en el camino con su
reina, manifestaron lo crueles que
eran, y aun atados los miraban de
reojo con sumo horror y pavor.

Esta isla Española tiene casi la
forma de una hoja de castaño: di-
cen que por el Septentrión el polo
ártico se eleva veintiséis grados y
por el Mediodía veintiuno: dicen
que de Oriente á Occidente se ex //



33

// tiende y se alarga diez y nueve gra-
dos de longitud esférica. Dista de
Cádiz por el Occidente cuarenta y
nueve grados, según dicen los que
miden con diligencia. Esto te digo
hoy, más te diré algún día... 29 de
Diciembre de 1494
.

Carta CLVI.—Al mismo.

... Te escribí que su longitud
(de la Española) es de diez y nueve
grados polares; la latitud, cuanto
dicen que dista de Cádiz en lon-
gitud oriental, cuarenta y nueve
grados, pero no en línea recta del
todo hacia el Occidente; pues para
los gaditanos el polo se eleva me-
nos de treinta y seis grados, y para
aquellos isleños veintiuno desde el
Mediodía y veintiséis desde el Sep-
tentrión. Pero de los grados hay
muchos que piensan diferentemen-
te: yo creo que el movimiento de la
estrella polar es causa de este error,
pues los hay que disminuyen y que
aumentan ambas cuentas.

La naturaleza de aquella tierra
es exuberantemente feliz: cuánto//



34

// abunda de cosas preciosas lo dije
otra vez. Los nuestros gustan más
comer el pan de raíces de aquella
patria que no el de trigo; porque es
de agradable sabor y se digiere más
fácilmente en el estómago: ambas
cosas las han experimentado. Di-
cen que todo el año, la noche se di-
ferencia poco del día; y esto no lo
contradice la cuenta de la esfera;
dicen también que allí no reinan los
grandes calores, ni hace frío algu-
no. Paréceme que eso sucederá por
las lluvias que se dice caen muy
frecuentes; pues de lo contrario,
estando próximos al ecuador, se
abrasarían. Dicen que los árboles
son muy frondosos y altísimos, que
en los prados se cría la yerba tan
espesa y alta, que ni á pie ni á ca-
ballo se puede abrir camino, y que
nuestro ganado nace allí más cor-
pulento y se hace mucho más gran-
de por los pastos más nutritivos.
Las hortalizas y demás cosas sem-
bradas que se llevaron allá, crecen
con admirable brevedad de tiempo:
las calabazas, melones, cohombros//



35

// y demás cosas de estas, á los treinta
y seis días de sembradas, se comen:
las lechugas, rábanos, borrajas y
demás hortalizas de esa especie, á
los quince días; al segundo año de
puestas las vides, dicen que han
comido dulces uvas; afirman que
las cañas de que se saca el azúcar,
á los veinte días tienen un codo.

En toda la isla ambos sexos van
desnudos, excepto las mujeres
violadas, que cubren parte de su
cuerpo con ciertas enaguas de al-
godón. Cada provincia tiene sus re-
yes. Las casas son redondas, cons-
truidas de diversas vigas, cubiertas
con hojas de palmas ó con tejido de
ciertas yerbas, y están muy defen-
didas de la lluvia. Las puntas de
las vigas. fijas en la tierra, se jun-
tan de tal modo que se asemejan á
los pabellones militares. Hierro no
tienen; de ciertas piedras de río
forman instrumentos fabriles. Las
camas las tienen colgadas, de unas
colchas de algodón, atando á las
vigas cuerdas de que está prendi-
do la colcha. Tuercen cuerdas de//



36

// algodón, ó de ciertas yerbas más
resistentes que el esparto. Me lla-
man de la corte... Alcalá de Hena-
res, 1.° de Enero de 1495
».

_____________

Imagens:

Pompónio Laeto, apud,
Giovio, Paolo (1483-1552): Elogia Virorum literis illustrium : quotquot vel nostra vel avorum memoria vixêre. Ex eiusdem Musaeo (cuius descriptionem unà exhibemus) ad vivum expressis imaginibus exornata. - Basil.: Petrus Perna, 1577.

Mapa do Novo Mundo, apud,
MARTYR, PETER. ... opera Legatio babylonica Occeani decas Poemata Epigrammata ... . [ ... Hispali ... per Jacobū corumberger ... Millessimo quingentessimo. xj. mēse vero Aprili. (1511)] Fólio, 74.

América

Pisces in mari alati
BRY, Théodore de, 1528-1598
[India Orientalis]. - Francfort : Wolffgangus Rahter et Joannes Israel de Bry, 1598-1628
.

Indi Hispanis aurum liquefactum infundunt
BRY, Théodore de, 1528-1598
[India Orientalis]. - Francfort : Wolffgangus Rahter et Joannes Israel de Bry, 1598-1628.

Canibais
FRIES, LORENZ. Underweisung und uszlegunge Der Cartha Marina oder die mer cartē... . [Gedruckt zū Strassburg von Johannes Grieninger ... MS.XXX (1530)] Fólio 22.

Indios. Caça ao unicórnio.
FRIES, LORENZ. Underweisung und uszlegunge Der Cartha Marina oder die mer cartē... . [Gedruckt zū Strassburg von Johannes Grieninger ... MS.XXX (1530)] Fólio 22.

Mapa, pormenor.
ORTELIUS, ABRAHAM. Theatrvm orbis terrarvm. [apud Aegid. Coppenium Diesth, Antverpiae, M.D.LXX.], Folio, 53.




Eduardo Albuquerque

segunda-feira, 12 de Outubro de 2009



Trata-se de uma exposição magnífica que reúne alguns objectos muito significativos da expansão ultramarina portuguesa dos séculos XV a XVII.
Aos leitores da Pseudo-História Colombina poderá interessar especialmente o planisfério dito de Cantino e o mapa de África de Henricus Martelus.
Sem dúvida, uma oportunidade a não perder até 1 de Novembro de 2009.



(Planisfério de Cantino, 1502 - detalhe)
[Has Antilhas del Rey de Castella] descobertas por Colonbo...

sábado, 10 de Outubro de 2009

Pedro Mártir de Angleria - Opus Epistolarum (II)



ASENSIO, Dr. D. Joaquín Torres
Fuentes Historicas sobre Colón y América, Pedro Martir Angleria, Tomo I, Madrid, Imp. de la S. E. de San Francisco de Sales, Calle de la Flor Baja, núm. 22, 1892, pp. 24 a 27.


«24

// Carta CXXXVIII.—Al Vizconde Ascanio,
Cardenal Vicecanciller
.

... Aquél Colón, descubridor del
nuevo mundo, hecho por mis reyes
Archithalaso (que los españoles lla-
man Admiraldo) del mar de las
Indias de Occidente, ha vuelto á ser
enviado con una armada de diez y
ocho naves y mil hombres armados,
y toda clase de artífices para edifi-
car una ciudad nueva
, y lleva con-
sigo animales y semillas de toda
especie... Desde la corte, 1.° de No-
viembre de 1493
.


Carta CXL.—Al Arzobispo de Granada.

... El Rey y la Reina á Colón que
volvía de aquel honroso empeño, le
alzaron en Barcelona Admiraldo del
mar oceano, y le hicieron sentar
delante de ellos
, lo cual, (como
sabeis), es en nuestros Reyes su-
premo argumento de benevolencia,
y honor que se concede por grandes
azañas. Después le dieron una ar-
mada pertrechada de diez y ocho
naves, con la cual, regresó allá.//


25

// Promete que descubrirá grandes
cosas hacia las antípodas occiden-
tales y del antártico... Valladolid,
31 de Enero de 1494
.


Carta CXLII.—Al Conde Borromeo.

.... De día en día trae cosas más
admirables del Nuevo Mundo aquel
Colón de la Liguria
, que mis Reyes
hicieron Prefecto marítimo por sus
hazañas. En la superficie de la tie-
rra se encuentra gran copia de oro.
Dice que recorrió desde la Española
tanta tierra dando vuelta en su de-
rredor hacia el Occidente, que casi
llegó al Quersoneso Aureo, último
término del mundo conocido por el
Oriente: solo dos horas de las vein-
ticuatro en que el sol hace su vuelta,
le parece que ha dejado de todo el
mundo.


Encontró hombres que se alimen-
tan de carne humana; sus vecinos
les llaman caníbales, y van desnu-
dos como toda aquella gente.


He comenzado á escribir unos li-
bros acerca del descubrimiento de
una cosa tan grande. Si vivo, no//


26

// omitiré nada digno de memoria:
como quiera que se impriman, te
enviaré un ejemplar de ellos. Por
lo menos daré á los doctos, que em-
prenden el escribir cosas grandes,
inmenso y nuevo mar de materia.
Valete,—Alcalá de Henares, 21 de
Octubre de 1494
.


Carta CXLIV.—A los Obispos de Braga
y de Pamplona.


... De las cosas recientemente
descubiertas por el Occidente del
hemisferio de los antípodas, os diré
lo siguiente: El mismo Colón, Pre-
fecto marítimo, fué enviado con una
armada de dieciocho naves, para
que procurase edificar una ciudad
en aquella isla en que se estableció,
y la llamó Española; y para que re-
corriera las demás costas ulteriores.
Ha enviado otra vez la mayor parte
de la armada. Se cuentan cosas ad-
mirables; pero la prisa del correo
no me permite escribir más; ni me
parece que agradarían mucho, por-
que no son recientes, pues estába-//

27

// mos en Medina cuando esa armada
llegó... Alcalá de Henares, 31 de
Octubre de 1494

quinta-feira, 1 de Outubro de 2009

Pedro Mártir de Angleria - Opus Epistolarum



ASENSIO, Dr. D. Joaquín Torres
Fuentes Historicas sobre Colón y América, Pedro Martir Angleria, Tomo I, Madrid, Imp. de la S. E. de San Francisco de Sales, Calle de la Flor Baja, núm. 22, 1892, pp. 17 a 23.



«Pedro Martir de Angleria

Trozos Tocantes à Colón Y América, entre-
sacados de cartas suyas escritas desde
el día 14 de Mayo de 1493 hasta el 13 de
Junio de 1525 (1).



Carta CXXX. - Al Caballero Juan Borro-
meo, Conde de Arona (de la familia de
San Carlos Borromeo).


.... Ha vuelto de los antípodas
occidentales cierto Cristóbal Co-
lón
. de la Liguria. que apenas
consiguió de mis Reyes tres na-
ves para ese viaje, porque juzga-
ban fabulosas las cosas que decía.
Ha regresado trayendo muestras de

____________

(1) Se les conserva aqui la misma numeración
que fienen en su Opus Epistolarum, Amstelodami.
apud Danielem Elzevirium. 1670.
//

18


/ /muchas cosas preciosas , pero prin-
cipalmente de oro, que crían natu-
ralmente aquellas regiones... Bar-
celona, 14 de Mayo de 1493.

Carta CXXXIII.—Al Conde de Tendilla
y al Arzobispo de Granada (Fray Her-
nando de Talavera).


Elevad el espíritu ¡oh sapientísi-
mos ancianos! oid un nuevo descu-
brimiento. Recordáis que Colón, el
de la Liguria
, estuvo en los campa-
mentos instando á los Reyes acerca
de recorrer por los antípodas occi-
dentales un nuevo hemisferio de la
tierra; teneis que recordarlo: de ello
se trató alguna vez con vosotros, y
sin vuestro consejo, según yo creo,
no acometió él su empresa.

Este ha vuelto incólume; dice
que ha encontrado cosas admira-
bles; ostenta el oro como muestra
de las minas de aquellas regiones;
ha traído algodón y aromas, ya de
forma oblonga, ya redonda, más pe-
netrantes que la pimienta del Cáu-
caso, que los produce naturalmente
aquella tierra, y árboles coccíneos.//

19


// Caminando desde Cádiz hacia Occi-
dente cinco mil millas de pasos, se-
gún afirma, dió con muchas islas.

Entre ellas ocupó una, que ase-
gura tiene mayor ámbito que toda
España. Encontró hombres conten-
tos con lo de la naturaleza, desnu-
dos, que se alimentan con comidas
nativas y pan de raíces de ciertos
matorrales de palmitos, llenos de
nudos, que ellos á su tiempo cubren
con tierra, y entre nudo y nudo se
forman tubérculos á modo de peras
ó calabacillas. Cuando están madu-
ros, los secan al sol, como nosotros
los nabos y los rábanos; los parten,
los trituran haciéndolos harina, los
amasan, cuecen y comen: á estos
glóbulos les llaman Agies. Los de-
más árboles, cuya mayor parte dan
de comer, son diversos de los nues-
tros.

No cría la isla cuadrúpedo algu-
no, fuera de lagartos enormes, pero
inofensivos, y cierta clase de pe-
queños conejos que se parecen á
nuestras ratas.

Esta raza tiene reyes, y unos ma-//

20


// yores que otros: guerrean entre sí
con hondas, con muy agudas cañas
chamuscadas, y con arcos. Aun-
que van desnudos, hay entre ellos
ambición de mando, y se casan.
Qué es lo que adoran fuera del Dios
del cielo, aun no lo ha averiguado.

Habíais dado á Colón tres naves :
la mayor la perdió en la costa de
esa isla; se le estrelló sobre una
roca cubierta por las aguas, y pla-
na: con las otras dos menores ha
vuelto. Dejó en la isla treinta y
ocho hombres que, mientras él re-
grese á ellos, examinen la natura-
leza de los lugares; y los recomen-
dó al reyezuelo de la provincia que
recorrió , que se llama Guacanaril,
desnudo también . Se prepara otra
armada mayor y volverá. Lo que
suceda lo sabréis por mí, si vivo.
Pasadlo bien.—Barcelona, 13 de
Septiembre de 1493.

Carta CXXXIV.—Al Vizconde Ascanio
Sforcia, Cardenal Vicecanciller.


.... Lo demás (de la tierra) lo
dejaron los cosmógrafos por desco-//

21

// nocido, y si se hizo alguna mención,
ligera é incierta; más ahora ¡oh
feliz hazaña! bajo los auspicios de
mis Reyes, lo que desde el principio
de las cosas hasta el presente estu-
vo oculto, ha comenzado á saberse.

La cosa ha sucedido así: sábelo,
Príncipe ilustrísimo. Cierto Cristó-
bal Colón, de la Liguria
, habién-
dole dado mis Reyes tres naves, y
siguiendo desde Cádiz á sol ponien-
te, ha llegado á los antípodas, más
de 5.000 millas, navegando treinta
y tres días continuos sin ver más
que cielo y agua: pasados los cua-
les, desde la atalaya de la nave ma-
yor en que iba el mismo Colón, los
vigías proclamaron tierra. Reco-
rrió desde el mar seis islas.

Saltó en tierra en una de ellas
que todos los que le siguieron, lle-
vados de la novedad de la cosa,
afirman que es más grande que Es-
paña. Permaneciendo allí algunos
dias, averiguó que aquella tierra
produce naturalmente oro, algo-
dón, aromas oblongos de forma del
cinamomo, y redondos como la pi-//

22


// mienta, árboles coccineos, ámbar.
color garzo (glaucum), y abundan-
cia de muchas cosas que son precio-
sas entre nosotros. De cada cosa ha
traído un poco para muestra.

La isla tiene varios reyes, pero
desnudos, y como ellos todas las
personas de ambos sexos. Aunque
aquélla gente se contenta con lo
natural, como que va desnuda y
solo se alimenta con frutas de los
árboles y cierto pan de raíces, pero
son ambiciosos de mando y, por esa
ambición, en mútuas guerras se
matan unos á otros con arcos y
agudas astas chamuscadas; y el
reyezuelo vencido, tiene que obe-
decer al vencedor, como si hubiera
entre ellos igual que entre nosotros
mío y tuyo y deseo de exquisito
aparato y abundante dinero. Pues
reflexionarás de qué puedan nece-
sitar los que van desnudos... Bar-
celona, 13 de Septiembre de 1493
.

Carta CXXXV.- Al Arzobispo de Braga.

...Cierto Colón navegó hacia el
Occidente, hasta los antípodas de//

23


// la India (según él cree.) Halló mu-
chas islas, y piensan que son las de
hacen mención los cosmógra-
fos, más allá del océano oriental,
adyacentes á la India. Yo no lo
niego del todo, por más que la
magnitud de la esfera parece indi-
car otra cosa; pues no falta quien
juzgue que el litoral Indico dista
poco de las playas españolas. Como
quiera que sea, afirman que han
encontrado cosas grandes: de lo que
dice ha traido señales, y promete
encontrará cosas mayores.

A nosotros nos basta que la mitad
del orbe que está oculta, sea cono-
cida; y los portugueses se acercan
más y más cada día al círculo equi-
noccial. De éste modo, playas desco-
nocidas hasta ahora, se harán acce-
sibles dentro de poco; pues cada
uno, por emulación del otro, se ex-
pone á grandes trabajos y peli-
gros... Barcelona, 1.º de Octubre
de 1493
.// »
_____________



Ver também:

José TORRE REVELLO, «PEDRO MÁRTIR DE ANGLERIA Y SU OBRA DE ORBE NOVO», THESAURUS. Tomo XII. Núms. 1, 2 y 3 (1957).



Imagens:

Virgem de Cristobal Colón

Felipe Bigarny, El gran retablo mayor (1520-1522).
Reis Católicos recebendo as chaves de Granada.
(O Conde de Tendilla está representado no canto superior direito)


MUNSTER, Sébastien, 1489-1552
Cosmographiae uniuersalis Lib[ri] VI. in quibus, iuxta certioris fidei scriptorum traditionem describuntur, Omniu[m] habitabilis orbis partiu[m] situs, propriaeq[ue] dotes. Regionum Topographicae effigies. Terrae ingenia, quibus fit ut tam differentes & uarias species res, & animatas & inanimatas, ferat. Animalium peregrinorum naturae & picturae. Nobiliorum ciuitatum icones & descriptiones. Regnorum initia, incrementa & translationes. Omnium gentium mores, leges, religio, res gestae, mutationes : Item regum & principium genealogiae / Autore Sebast[iano] Munstero. - Basileae : apud Henrichum Petri, 1552, pp.1099
.

Jan van der Straet, Nova Reperta, Le calcul de la longitude.

Pendón de los Reyes Católicos.




Eduardo Albuquerque

domingo, 27 de Setembro de 2009

Pedro Mártir de Angleria



ASENSIO, Dr. D. Joaquín Torres
Fuentes Historicas sobre Colón y América, Pedro Martir Angleria, Tomo I, Madrid, Imp. de la S. E. de San Francisco de Sales, Calle de la Flor Baja, núm. 22, 1892, pp. XXVII a XLI.



«PRÓLOGO

(...)

XXVIII


(D. Fernando II de Aragão)



IV

Sumario: 1. Patria y primeros años del autor.— 2. De Mi-
lán á Roma, y de Roma á España. —3. Prefiere la mili-
cia.—4. Sacerdote y maestro en la Corte. —5. Embaja-
dor.—6. Otros cargos.—7. Su muerte.


(D. Isabel I de Castela)



Hora es ya de que digamos algo
acerca de D. Pedro Mártir y de
sus escritos. Este ilustre escritor
nació en Arona , á orilla del Lago Mayor,
aunque su familia tenía la residencia fija
en Milán, por lo que él firmaba Mediola-
nensis. En su carta XVII, fecha en 1488,
dice á Fray Hernando de Talavera, en-
tonces obispo de Ávila, que tiene vein-
tinueve años; por consiguiente nacería
en 1459, si bien de otros datos resulta al-
guna divergencia y parece que nació el
2 de Febrero de 1457, ó mucho más pro-
bablemente de 1455.
Es un error suponerle nacido en En-
guera, pues Angleria no es apellido to-
mado de la patria, sino gentilicio, de lina-
je, como él lo explica en su carta CCXLVIII,
donde habla de su antiquísima y nobilísi-
ma prosapia, y de cómo el casi regio lina-
je Angleria vino á menos. Angleria se lla-
ma él también en el testamento escrito en
castellano, sin que obste á la certidumbre
de este apellido el que allí mismo nom-
bre á sus dos hermanos Jorge y Juan Bau-//


(in Rimado de la Conquista de Granada, o Cancionero de Pedro Marcuello)



XXIX

// tista de Anguera. En el tiempo de nues-
tro escritor su familia contaba con pocos
recursos, como se ve por sus cartas, en
que se muestra muy agradecido á la casa
condal de los Borromeos, protectora de
sus parientes.
Corriendo los años de su juventud en
aquella época en que el Renacimiento im-
primía en Italia maravillosa actividad
á los espíritus, aunque no siempre sana
dirección, y dotado Pedro Mártir de una
de esas almas que no caben en el cuerpo,
se formó rápidamente en las letras clási-
cas y dio gallarda muestra de su ingenio
y de su numen poético.

2. Hacia el año 1477 pasó á Roma, y
ya mereció trabar relaciones de amistad
con altos personajes, en particular con
el cardenal Ascanio Sforcia. Mucho de-
bía de llamar la atención en la Ciudad
Eterna cuando, no obstante sus pocos
años y lo escaso de sus recursos, se pudo
ganar igualmente la estimación de D. íñi-
go de Mendoza, embajador de los Reyes
Católicos, con el cual se vino á España
en 1487. Aunque el diplomático español
se gozaría en traerse consigo al insigne
literato, en cuya juventud fundaría pa-
trióticas esperanzas, consta que el céle-
bre conde de Tendilla, como hombre ex-
perimentado, le disuadía, y Pedro Mártir
le escribía más tarde, acá en España, casi
palabra por palabra, el discurso con que//


(Granada)



XXX

// en Roma puso á prueba la decisión del
ardiente joven italiano.
También le disuadía de venir á España
el cardenal Sforcia, y otros se lo afeaban;
lo que le dió ocasión de explicar las ra-
zones que le movieron á cambiar de pa-
tria. Dice él que le daban pena las divi-
siones que devoraban á Italia y esteriliza-
ban toda propensión generosa; que Espa-
ña le llamaba la atención por la unidad,
engrandecimiento, fecunda actividad y
grandes hazañas que llevaba á cabo bajo
los Reyes Católicos, y que muy particu-
larmente le seducía la idea de tomar parte
en la campaña contra los moros, cuyo
anuncio escribe él que sonaba en sus
oídos cual trompeta. Á algunos amigos im-
portunos respondía que no merecía com-
pasión, sino envidia.

3. El conde de Tendilla lo presentó á
la Corte en Zaragoza. Doña Isabel conci-
bió deseo de que el ilustrado joven italiano
se encargara de enseñar á los caballeros
de su Corte: se lo indicó por medio de Fray
Hernando de Talavera; pero Angleria
respondió que por entonces prefería ser
soldado contra los moros. Acaso le enga-
ñaba el juvenil ardor, y tenía más aptitud
para el reposado culto de Minerva que no
para el de Marte. No se sabe que se distin-
guiera como soldado: en el campamento
de Baza se excusa de escribir cartas por-
que le gusta más manejar la lanza que no//


(Bayazid II - Sultão Otomano)

XXXI

// la pluma; otra vez escribe que ha estado
en una expedición para impedir que se
sublevaran los moros sojuzgados de Baza,
Guadix y Almería; pero, á pesar de estos
alardes marciales, no le ganó el nombre
al Gran Capitán.

Y fué mejor así, que en el otro caso
probablemente no tendríamos los precio-
sos libros que nos ha dejado. Siguió, pues,
toda la campaña de la reconquista de
Granada hasta su feliz terminación. La
colección de las cartas suyas que se con-
servan es casi un diario de operaciones,
ya que, por desgracia, no se sepa que
llegara á escribir el que prometía con el
título de Diales Castrenses.

4. Cuando terminó la gran epopeya
de la reconquista con la toma de Granada,
Pedro Mártir Angleria fué nombrado ca-
nónigo de la restablecida Iglesia metro-
politana, y bajo la dirección del arzobis-
poTalavera, cuya santidad pondera en
ocasión y en otras varias, se prepa-
ró á ordenarse de sacerdote. Pronto su
espíritu, acostumbrado al movimiento de
la Corte, sintió la nostalgia de una vida
tan diferente de la pasada, y pronto tam-
bién fué llamado á tomar parte en los más
graves negocios públicos y encargado de
educar á los hijos de los cortesanos, for-
mando una escuela ambulante de donde
salieron no pocos de los grandes hombres
de nuestro gran siglo XVI.//



(Alexandre VI - Papa)

XXXII

// 5. En 1501 , el Gran Sultán Bayaceto,
hijo del conquistador de Constantinopla.
soliviantado por los judíos, herejes, mo-
ros y moriscos que fueron de acá, ame-
nazaba acabar con los cristianos de sus
vastísimos estados y con los monumen-
tos sagrados de la Tierra Santa, en ven-
ganza de la toma de Granada y de la
felonía que los fugitivos conspiradores le
hicieron creer habían cometido los Reyes
Católicos contra ellos. Entonces D. Fer-
nando llamó á Pedro Mártir Angleria
y le envió embajador al Sultán: lo que
dio ocasión al canónigo de Granada de
mostrar excepcionales condiciones de di-
plomático, y probablemente de prestar á
la civilización europea uno de los servi-
cios de más valor que se puedan pensar.
El felicísimo resultado de la embajada
aquilató el mérito de Pedro Mártir, que
después fué designado varias veces para
otras comisiones análogas, como en 1497 á
Hungría sobre asuntos delicados; en 1506
á verse con D. Felipe para arreglar las
diferencias que tenía con su suegro, Don
Fernando el Católico; y en 1518 lo qui-
sieron enviar otra vez al sultán Selím,
pero por su avanzada edad y sus acha-
ques no fué.

En 1523 Adriano VI le dio el arcipres-
tazgo de Ocaña, y en 1524 Carlos V le
propuso á la Santa Sede para la Abadía
episcopal de Sevilla de Jamaica; pero//


(Alhambra - Granada)

XXXIII

// aunque habla con fruición de su esposa
Jamaica, y envió allá á su familiar Agui-
niga, y formó generosos planes, y sóbre la
puerta de la iglesia de Sevilla de Jamaica
se leía una inscripción de que el templo
había sido restaurado á expensas del Abad
Pedro Mártir de Angleria, que lo cons-
truyó de piedra labrada y ladrillo cuando
se quemó el antiguo, que era de madera;
pero es lo cierto que él no fué á Jamaica
ni llegó á ponerse la mitra.

6. Por su parte, la Corte de España
no se olvidó de conceder á Pedro Mártir
Angleria honores y provechos. Ya en
1488 escribe él que la Reina le ha seña-
lado renta y agregádole á su Corte.
Con fecha 2 de Octubre de 1492 le expi-
dieron este formal nombramiento de Con-
tino. « Nos el Rey é la Reina facemos sa-
ber á vos los nuestros Contadores que es
nuestra merced é voluntad de tomar por
Contino de nuestra casa á Pedro Mártir,
orador, é que haya é tenga de nos de
ración é quitación, en cada un año por-
que nos sirva continuamente, 30.000 ma-
ravedís.» En términos casi iguales le
nombró Doña Isabel « maestro de los ca-
balleros de mi Corte en las artes libera-
les », ron renta de 30.000 maravedís, y
en este documento ya le llama « mi cape-
llán » ( 15 Die. de 1502); y el 5 de Marzo
de 1520 fué nombrado cronista de Su Majestad
con renta anual de 80.000 marave- //


(Alhambra - Granada)


XXXIV

// dís, llamándole « el protonotario Pedro
Mártir, del nuestro Consejo » 1.

7. Por cédula real dada en Granada
á 7 de Diciembre de 1526 se mandó que
se le pagara al testamentario de Pedro
Mártir su renta anual completa, «no em-
bargante que falleció el mes de Octubre
deste año... porque « los bienes que dejó
no bastan para cumplir los cargos de su
ánima » y «acatando lo que el dicho Pe-
dro Mártir nos sirvió».

No se infiera de aquí que el ilustre
historiador corriera la suerte de muchos
sabios y grandes hombres. Él mismo
dice que solía gastar con largueza; su
amigo Lucio Marineo nos describe los
ricos objetos que tenía en su habitación,
y el testamento que otorgó en Granada á
23 de Septiembre de 1526 es prueba ma-
nifiesta de su situación desahogada.

Por fortuna se conserva tan curioso
documento en el Archivo de Simancas, y
se ha publicado en la citada Colección.
El testamento de D. Pedro Mártir Angle-
ria acredita que era hombre de recta y
delicada conciencia, piadoso y agradeci-
do. Con razón dice Pedraza 2 que «murió
con gran opinión de virtud y letras, y el
________

1 Estos documentos se conservan en el Archivo de
Simancas, y han sido publicados en la Colección de do-
cumentos inéditos para la Historia de España, to-
mo XXXIX, pág. 399.
2 Pedraza, Historia eclesiástica de Granada, parte
cuarta, cap. XLIV.//


(Alhambra - Granada)


XXXV

// Cabildo le construyó decorosa sepultura
en el sagrario de su iglesia donde en-
tonces estaba la catedral , honrando su
memoria con honorífico epitafio latino 1.

Para muestra de su habla castellana y
de la buena índole del testador, pongo al
pie alguna cláusula de su largo testamento
2.
__________

1 Rerum aetate nostra gestarum, et novi Orbis ig-
noti hactenns illustratori, Petro Martyri Mediolanen-
si, Caesar eo Senatori: qui, patria relicta , bello Grana-
tensi miles interfuit: mox urbe capta, primum Canóni-
co, deinde Priori Sanctae huius Ecclesiae. Decanus, et
capitulum charissimo Collegae, possuere sepulcrum.
Auno M.D.XXVI.

2 «...Sea con nos la Santísima Trinidad, Padre, Hijo é
Spíritu Santo. Sea también la bendita Virgen María
con todos los Santos. Yo, el protonotario Pedro Mártir
de Angleria, del Consejo de Su Majestad, natural de Mi-
lán, nacido en la villa de Arona, que es en la ribera de
Lago Verbano, el cual por su grandeza se dice Lago
Mayor, conociendo cuan flaca sea la vida humana, cuánd
peligroso el descuido si alguno muriese sin ordenar su
testamento, de donde suele nacer escándalos que agra-
vian las ánimas de los defuntos, lo cual es contra la vo-
luntad de Dios, conforme á su sentencia, Ay del hombre
por cuya causa viene escándalo, determiné ordenar
este mi testamento en lengua castellana, porque si Dios
Nuestro Señor fuese servido de me llamar en estas par-
tes, pueda ser mejor entendida mi última voluntad de
todos. Estando en mi seso entero, cual Dios me lo dió, y
estando sano de mi cuerpo conforme al tenor de mi edad,
quiero manifestar mi voluntad sobre aquellas cosas que
sean de mayor momento, determino comenzar.
Lo primero, desde agora ante todas cosas ofrezco y
doy la mi ánima á su Criador, al cual suplico que, al tiem-
po que le plega sacarla desta cárcel corporal, la quiera
llevar mezclada con sus santos á la silla de su eterna glo-
ria, siendo intercesora la Virgen Santa María con todos
los otros santos.
Iten doy y ofrezco mi cuerpo á la tierra de donde fué
criado, y mando que sea sepultado en la iglesia mayor
desta cibdad de Granada, en el lugar que está señalado //


(Opus Epistolarum - Pedro Mártir de Angleria)


XXXVI

// (...)

por los señores Deán y Cabildo della, segund que entre
sus mercedes é mí está asentado..............................
„Item mando á la sacristanía de la dicha iglesia may-
or desta cibdad, donde mi cuerpo ha de ser sepultado,
los ornamentos con que yo celebro. Y porque yo hice
este dicho ornamento de una ropa que me dio el grand
Soldán de Babilonia, cuando yo fui por embajador á él
inviado por los Católicos Reyes de gloriosa memoria
D. Fernando y Doña Isabel, y querría que durase lo más
que fuese posible á causa de la memoria de tan santa
obra como se hizo en mi embajada, que fué redemir que
el gran Soldán no tornase moros por fuerza ó ficiese mo-
rir con tormentos á los cristianos que estaban dentro de
sus señoríos, y á los flayres de Iherusalem, por tanto
quiero que este mi ornamento no se use más de las once
fiestas de Nuestra Señora que hay en el año, en las cuales
dichas fiestas se ha de decir misa en el altar que se hiciere
sobre mi sepoltura, segund adelante se dirá.» //



(Assinatura - Pedro Mártir de Angleria)



XXXIX

(...)

4. Las obras que nos ha dejado, son:
1.º Opus Epistolarum. 2.° De Orbe novo
Decades octo. 3.° Legationis Babylonicae
libri tres. 4.º Poemata. Parece seguro
que no llegó á escribir el Diario de la
guerra de Granada; que prometía con el
nombre de Diales Castrenses, ni hay
tampoco noticia de los Anales, que pare-
ce había escrito. En un libro viejo 1 he
leído que escribió el biaje de Magalanes,
lo mandó á Roma para que se imprimiera,
________

1 Navigalioni et viagii... Venetia , 1550, pág. 373. //


(Elogia - Paulo Jovio)


XL

// y que pereció el manuscrito en el saco de
la ciudad papal. Verdad será; mas por lo
visto, el autor se quedó con otra copia ó
borrador, y podemos leerlo en la Década
quinta, cuyo largo capítulo séptimo se
titula : De orbe ambito, que es : De la
vuelta al mundo, y no trata de otra cosa.

El Opus Epistolarum es una colección
de ochocientas trece cartas suyas, escri-
tas á los más distinguidos personajes de
su tiempo, inclusos los Papas León X y
Adriano VI. Son la mayor parte históri-
cas de los importantísimos acontecimien-
tos de su tiempo, y algunas filosóficas,
morales, de pésame, de parabién, etcé-
tera, etc. Por ellas se echa de ver cuanto
se sabía, se hacía y se pensaba en la Corte
prepotente de nuestros Reyes, y los gran-
des acontecimientos exteriores en que
tanta intervención tenía España; consti-
tuyen un arsenal, un verdadero tesoro
histórico de aquel interesantísimo perío-
do, que abarca desde 1487 hasta 1526.

Dotado de admirable actividad para
investigar; atento observador y conoce-
dor de sucesos y personas; colocado en
la mejor posición para saber lo público y
lo secreto; relacionado con los principa-
les personajes de Europa y de América,
y tomando parte activa en los negocios
más importantes de su tiempo, sus car-
tas, sin constituir una historia seguida,
ordenada y completa, son una fuente //


(«Pedro Mártir de Angleria», Elogia - Paulo Jovio)


XLI

// histórica fresca, abundosa y sana, tal
vez la más rica que se conoce.

Y claro es que en esa colección que
ha conservado para la Historia ochocien-
tas trece cartas, no están todas las que
escribió; yo mismo tengo copia literal
de dos dirigidas al Cabildo de Granada
que posee los originales, y no son de las
publicadas. De ellas he tomado este fac-
símil de su firma :
(...)»

(Escudo de Granada)




Eduardo Albuquerque

terça-feira, 15 de Setembro de 2009

Cristóvão Colombo – Cédula Real de 12 de Maio de 1489


DON MARTIN FERNANDEZ DE NAVARRETE, Colección de los viajes y descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines del siglo XV, con varios documentos ineditos concernientes á la historia de la marina castellana y de los establecimientos españoles en Indias, Tomo II, De Orden de S. M. Madrid, en la Imprenta Nacional, 1859, pp. 6:


«(...)

NUMERO IV.

Cédula para que cuando transitase Cristóbal Colon se le aposen-
tase bien en todas partes, y se le facilitasen mantenimientos.
(Original en el Archivo del Ayuntamiento de Sevilla, lib. 3.º
de Cartas Reales desde 9 de Marzo de 1485 hasta 6 de Mar-
zo de 1492).

(Armas de D. Fernando II de Aragão)


El Rey é la Reina: Concejos, Justicias, Regidores, Caballeros,
Escuderos, Oficiales, é Homes-Buenos de todas las Ciudades, é
Villas, é Lugares de los nuestros Reinos é Señoríos: Cristóbal Co-
lomo
ha de venir á esta nuestra Corte, é á otras partes e logares
destos dichos nuestros Reinos, á entender en algunas cosas cum-
plideras á nuestro servicio. Por ende Nos vos mandamos que cuan-
do por esas dichas Ciudades, é Villas, é Logares ó por alguna dellas
se acaesciere, le aposentedes é dedes buenas posadas en que pose
él ó los suyos sin dineros, que non sean mesones; ó los manteni-
mientos á los precios que entre vosotros valieren por sus dineros.
E non revolvades con él ni con los que llevase consigo, ni con al-
guno dellos roidos. E non fagados ende al por alguna manera so
pena de la nuestra merced é de diez mil maravedís para la nuestra
Cámara á cada uno que lo contrario ficiere. Fecho en la Ciudad de
Córdoba é doce do Mayo de ochenta y nueve años =YO EL REY.=
YO LA REINA.==Por mandado del Rey é de la Reina.==Johan de
Coloma.»
_____________

Cfr. La Real Academia de la Historia, Bibliografia Colombina, Enumeración de Libros y Documentos concernentes á Cristobal Colón y sus Viajes, Madrid, 1892, pp. 4.
Colecc. de docum. inéd. de Indias, t. XIX, p. 460.
Colecc. Muñoz, t. LXXXV, fol. 135v.»


Cfr.: A Carta de 1488 de D. João II a Cristóvão Colombo
(Archivo General de Indias,
Patronato Real, 295, N. 1)



Eduardo Albuquerque

quinta-feira, 10 de Setembro de 2009

Cristóvão Colombo - Cartas de "Hanibal Januarius" e de "Jacobus Trottus"


HARRISSE, Henry
Christophe Colomb, son origine, sa vie, ses voyages, sa famille & ses descendants, II, Paris, Ernest Leroux Éditeur, 28, Rue Bonaparte, 28, M.D.CCC.LXXXIV , pp. 5 a 9 e 527, 528,


«Les Italiens établis comme négociants dans les ports
du Portugal ou de l'Espagne tenaient les princes de
l'Italie et leurs propres parents au courant des nou-
velles qu'apportaient les navigateurs envoyés à la
découverte de pays inconnus (1).

Venise et Gênes n'étaient pas les seules cités italiennes qui
surveillassent d'un œil inquiet des conquêtes maritimes destinées
à anéantir leur commerce avec l'extrême orient. Toutes les villes
de la péninsule adonnées au négoce ou à l'industrie se sentaient
déjà atteintes dans la source de leur richesse, et on comprend

____________

(1) Les Corte-Real et leurs voyages au Nouveau-Monde, page 53, et suprà,
tome I, pages 79-80, note.

6

l'intérêt qu'elles attachaient aux communications datées de Lis-
bonne, de Cadix et de Barcelone. Nous en voyons la preuve
dans les relations de voyages adressées sous forme de lettres
particulières à des personnages italiens et immédiatement
imprimées, à la fin du XVe et dans les premières années du
XVIe siècle, à Venise, à Pavie, à Florence, à Milan, à Vicence (1).

La plupart de ces correspondances sont perdues, mais nous
avons la bonne fortune de pouvoir présenter à nos lecteurs
un récit de la découverte du Nouveau-Monde, provenant de
cette source, récit jusqu'ici inédit (2).

Un nommé Hanibal Januarius, qui se trouvait à Barcelone
lorsque les Rois-Catholiques reçurent la nouvelle de l'heureux
retour de Christophe Colomb, écrivit sur ce sujet une lettre à
son frère, ambassadeur ou, comme on disait alors, orateur
du duc de Ferrare auprès de Ludovic le Maure.

Giacomo Trotti (3), gentilhomme ferrarais, obtint une copie
de cette lettre, datée, par erreur (4), du 9 mars 1493, et l'envoya
de Milan à Hercule d'Este. Elle est en ces termes :
____________

(1) Bïbliotheca Americana Vetustissima et Additions,
(2) Nous devons la communication de ce précieux document et des deux
lettres qui l'accompagnent à l'extrême obligeance de M. Cesare Foucard,
administrateur des archives d'Etat à Modène. Nous publions le texte original
des deux lettres infrà, Appendice C, documents III et IV.
(3) Jacomo de' Trotti da Ferrara. Consigliero secreto del duca Hercole per epso duca
el judice del comune di Ferrara, (Diarium ferrarense, Muratori, Ital, scrip.,
tome XXIV, col. 242.)
(4) Le 9 mars, Colomb avait son entrevue avec le roi de Portugal, à
Valparaiso, à neuf lieues de Lisbonne, et la lettre à laquelle il fait allusion
ne fut envoyée par les Rois-Catholiques à Colomb que le 30 mars. Il faut
donc lire le 9 avril, et c'est environ dix jours après que la lettre de Janua-
rius serait arrivée à Milan.

7

Copia de lictera diretiva al Mco. oratore Regio qua resydente.

Magco. Frater honoran(me). In quisti di ve ho scripto y per questa solum
usaró del ordine preso, che per ogni correro vi scriva, & per vedere che
in lo mese de agosto passato quisto Sre. Re ad pregeri de uno ditto il
Colomba, fuoro contenti, che lo predicto armasse quatro Caravelle ad
effecto, che epso diceva, volere andare per lo mare magiore & navigare
tanto per dritta linea per ponente per fine che venesse allo Oriente, che
essendo lo mondo ritondo, per forza haveva de voltare & trovare la parte
orientale. Et cussi fece, che armate dicte Caravelle, pigliato la via de
ponente fora delo stricto, secondo quello che per lictera epso scrive, la
quale lictera io ho vista. In XXXIIIJo di pervene in una grande insula,
in la quale habitavano gente olivastre desnude senza alcuno ingenio de
combatere, & molto timida, & descessi alcuni in terra, presero per forza
alcuni, per havere di loro notitia & per imparare la lingua perche

____________

Copie d'une lettre adressée au magn, orateur royal résidant ici.

Frère magnifique et honoré. Je vous ai écrit ces jours-ci , et je suivrai les
ordres que vous m'avez donnés de vous écrire par chaque courrier.
Au mois d'août dernier, ce seigneur roi, à la prière d'un nommé Collomba
[sic] fit équiper quatre petits navires pour naviguer, d'après ce que ce dernier
assurait, sur l'Océan, en ligne directe vers l'ouest, afin d'aborder en orient.
La terre étant ronde, il devait forcément arriver à la partie orientale. A cet
effet , les dites caravelles furent armées et dirigées hors du détroit [de Gibraltar],
dans la direction de l'ouest, selon la lettre qu'il a écrite et que j'ai vue. En
trente-quatre jours, il parvint à une grande île habitée par des hommes
olivâtres, complètement nus, nullement enclins à combattre et très timides.
Etant descendus à terre, ils en capturèrent quelques-uns par force, afin de les
mieux examiner, et pour apprendre leur langue et tâcher de se faire com-

8

potessero intendere. De che perdutta per loro la pagura, essendo homini
de bona ìnzegno pervenerono alo desio loro, che con signi & altri modi,
intesero da epsi, che erano in Insule de India , & cussi ditti presi anda-
rono per le case de quelli vicini & ville dicendo, che era venuto in
quelle parte homo misso da dio, per il che tutte quelle gente essondono di
buona fede contrassero con lo dicto Collomba & homini suoi strecto
amore & amista; dala quale Insolla poy passaro in altre Insole adeo,
che facendo questo camino hanno trovate gran quantitate de Insolle, tra
le quale due sono de grandeza mazore che ne Inglitera & Scocia la una,
laltra più che tutta hispania, have lassato lo predicto Colomba la
homini deli suoi; & primo partesse el principió una forteza la quale
lasso fornita de victuaglie & artegliaria, & portato seco sey homini da
la che pigliano questa nostra lingua. In dicte Insulle hanno trovato
secondo dicono pepe, lignum, aloe & mena de oro per li flumi, cioè flume
lo quale ha arena con multe arenelle doro. Et le gente della, dice,

___________

prendre. Ces hommes s'étant un peu rassurés, car ils sont intelligents, on
atteignit le but désiré et, par des signes et d'autres moyens, on apprit que
c'étaient des îles des Indes. Ces hommes allèrent répétant dans les maisons
voisines et dans les villes qu'il était arrivé un homme envoyé de Dieu, et ,
étant tous de bonne foi, ils eurent avec ledit Collomba des épanchements de
tendresse et d'amitié.
De cette ile, cela se propagea dans des iles voisines, dont deux sont
chacune plus grandes que l'Angleterre et l'Ecosse, et une autre est plus vaste
que l'Espagne entière. Collomba y a laissé [une partie] de ses hommes, et,
avant de partir, il construisit en ce lieu une forteresse bien approvisionnée de
vivres et d'artillerie. Après avoir pris avec lui six hommes du pays qui
entendent notre langue, il partit.
Dans ces iles, à ce qu'ils disent, on a trouvé du poivre, du bois, de l'aloes
et dans les fleuves des filons (mena?) d'or; c'est-à-dire que ce sont des fleuves
qui roulent du sable avec beaucoup de parcelles (arenelle) d'or.
Il dit que les gens de ce pays naviguent dans des canots (canne) de si

9

navigano con canne, le quale sono si grande che le mayore capeno in
epsa LXX & LXXX. homini, Dicto Collomba è retomato in dreto & ha
preso terra in Lisbona, & ha scripto questo a questo Sre. Re, & dicto
Sre. Re gli ha scripto che subito vengha qua. Io credo haveró copia dela
lictera, quale epso ha scripto, & vela mandaró, & quando epso sia
venuto & intenderè altro velo scriveró, & questo in questa Corte se tene
per certo, & como ho ditto io ho vista la lictera anchora che dice piu che
luy non ha cognoscuto in essere in loro alcuna lege ni selta, salvo che
credeno omnia pervenire ex cello, & la essere il factore de tutte le cosse ,
per il che sperà de facili se coverterano ala Sta. Fede Catolica. Dice
ancora che fuo apresso alla provincia dove nascino li homini con coda.
.....Barcellone die VIIIJº Martij 1493.

Vester hobediens Frater Hanibal Januarius.

______________

grandes dimensions que les plus spacieux contiennent soixante et dix et
[même] quatre-vingts hommes.
Ledit Collomba ayant retracé sa route est arrivé à Lisbonne et il a écrit ceci
au seigneur roi, qui lui a mandé de venir ici au plus tôt.
Je crois que j'aurai une copie de la lettre telle qu'il l'a écrite, et je vous
l'enverrai. Lorsqu'il arrivera, si j'apprends autre chose, je vous le ferai savoir.
Dans cette cour on tient ceci pour certain, et, ainsi que je vous l'ai dit, j'ai
vu la lettre, laquelle en relate davantage, notamment qu'il n'a reconnu
parmi ces gens ni loi ni religion, excepté la croyance que tout vient du ciel,
créateur de toutes choses. Ceci lui fait croire qu'ils pourront être facilement
convertis à la sainte foi catholique. Il ajoute qu'il a été ensuite dans une pro-
vince où les hommes naissent avec une queue...
Barcelone, le VIIIJ mars (sic) 1493.

Votre frère obéissant,

Hanibal Januarius. //


527


// APPENDICE D

LETTRES DE GIACOMO TROTTI

I

Milan, 21 avril 1493.

Extra = Al mio Illmo Sigre il Sre Duca de Ferrara.

lllmo & Exmo S. mio observmo Mando a vostra Extia in questa inclusa
una copia de lettera la quale questo Magnifico Ambasciatore regio ha havuta
da un suo fratello, che se retrova a Barzellona cum il Sermo Re de hyspania,
la quale lettera ha havuto molto cara vedere lo Illmo S. Ludovico & ne ha
voluto copia, impero me parso etiam mandarlo a vostra Extia acio chela
intenda cosse nove.
...............................................................................................................
Mediolanì xxj Aprilis 1493.
Extie vestre.

Servus Jacobus Trottus.

(Archives d'Este, à Modène.)


II


Milan, 10 mai, 1493.

Extra = Al mio Illmo S. il Sre Duca de Ferrara y Ferrarie,
Illmo Sr mio observandissimo.
..........................................................................................................
Scripsi adi passati ala vostra extia de quelle Insole estranee trovate per
quel Spagnuolo[1] navicando, & li mandai la copia de una lictera, la quale me
respondete, che se intendera altro gli ne daesse adviso: hora gli mando

528

la copia de una littera venuta de Spagna de quello che da poi se retrovato del
tenore de la quale son certo che vostra Exa ne harà piacere. A la quale
me racomando.

Mediolani, X may 1493.
Exe vestre.

Servus Jacobus Trottus.

(Ibidem.)

Voir Suprà, chapitre IV, § 1, tome II, page 6.

____________________

Tradução em espanhol:

Cfr. ASENSIO, D. JOSÉ MARÍA, "CRISTÓBAL COLÓN
SU VIDA SUS VIAJES SUS DESCUBRIMIENTOS",
BARCELONA, ESPASA Y COMPAÑIA, EDITORES,
221, CALLE DE CORTES, 223, 1888, Tomo I, pp. 445 a 451

Cfr. La Real Academia de la Historia, Bibliografia Colombina, Enumeración de Libros y Documentos concernentes á Cristobal Colón y sus Viajes, Madrid, 1892, pp. 3 e 4.
Archivo de Simancas, Contadurías generales, 1.ª época, n.º 43, Colecc. de docum.
inéd. de Indias, t. XIX, pp. 6 a 8.

[1] Chama-se a atenção do leitor para o facto da asserção "trovato per quel Spagnuolo" ser peremptoriamente contraditada não só pela:
«Concesión de naturaleza ('sus altezas hacen natural destos sus reinos e señoríos de Castilla y León') a Diego Colón, hermano del almirante Colón. (Reyes)»
Archivo General de Simancas, Cámara de Castilla, Signatura: CCA,CED,9,22,3
mas, também, por diversos testemunhos de que já se fez referência.

Eduardo Albuquerque


sábado, 5 de Setembro de 2009

Navarrete - Cristóvão Colombo - Rol de Pagamentos


DON MARTIN FERNANDEZ DE NAVARRETE, Colección de los viajes y descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines del siglo XV, con varios documentos ineditos concernientes á la historia de la marina castellana y de los establecimientos españoles en Indias, Tomo II, De Orden de S. M. Madrid, en la Imprenta Nacional, 1859, pp. 8 a 10, apresenta-se:


(De Colomo a Colon)

«(...)

Relacion de varias cantidades de maravedís, dadas de órden de
los Señores Reyes á Cristóbal Colon, antes y al tiempo de su
primer viage á Indias.

Don Tomás Gonzalez, del Consejo de S. M., Dignidad de Maes-
trescuela y Canónigo de la Santa Iglesia Catedral de Plasencia,
Académico correspondiente de la historia, Comisionado especial
por el Rey nuestro Señor para el reconocimiento, arreglo y despa-
cho del Real Archivo de Simancas &c.

Certifico que en un libro de cuentas de Francisco González de
Sevilla, Tesorero de los Señores Reyes Católicos, entre otras par-
tidas de la Dala correspondiente á los años de 1485 á 1489 hay las
siguientes:

«En dicho dia (5 de Mayo tío 1487) di á Cristóbal Colomo, ex-
trangero, tres mil maravedís, que está aquí faciendo algunas //

9

// cosas complideras al servicio de sus Altezas, por cédula de Alonso
de Quintanilla, con mandamiento del Obispo (de Palencia).

Nota. Cuando sa mandaba dar dinero á alguna persona que
entendía ó cuidaba de algún negocio reservado, ó que no se había
hecho, ni convenia todavía hacerse público, se decia siempre: para
ciertas cosas complideras al servicio de sus Altezas.

«En 27 de dicho mes (Agosto de 1487) di á Cristóbal Colomo
cuatro mil maravedís para ir al Real (1), por mandado de sus
Altezas, por cédula del Obispo (y de distinta letra continúa asi:)

Son siete mil maravedís con tres mil que se le mandaron dar
para ayuda de su costa por otra partida de 3 de Julio.

«En dicho dia (15 de Octubre de 1487) di á Cristóbal Colomo cua-
tro mil maravedís quo sus Altezas le mandaron dar para ayuda
á su costa por cédula de! Obispo.»

«En 16 de Junio de 1488 di á Cristóbal Colomo tres mil mara-
vedís por cédula de sus Altezas.»

En otro libro do cuentas de Luis de Santangel y Francisco Pi-
nelo, Tesorero de la Hermandad desde el año 1491 hasta el de 1493,
en el finiquito de ellas, se lee la partida siguiente:

«Vos fueron recibidos é pagados en cuenta un cuento é ciento
é cuarenta mil maravedís que distes por nuestro mandado al
Obispo de Avila, que agora es Arzobispo de Granada, para el
despacho del Almirante D. Cristóbal Colon

En otro libro de cuentas de García Martínez y Pedro de Mon-
temayor de las composiciones de Bulas del Obispado de Palencia
del año de 1484 en adelante, hay la partida siguiente:


«Dió y pagó mas el dicho Alonso de las Cabezas (Tesorero de la
Cruzada, en el Obispado de Badajoz) por otro libramiento del
dicho Arzobispo de Granada, fecho 5 de Mayo de 92 años, á Luis
de Santangel, Escribano de ración del Rey nuestro Señor, é
por él á Alonso de Angulo, por virtud de un poder que del dicho
Escribano de Racion mostró, en el cual estaba inserto dicho li-
bramiento, doscientos mil maravedís, en cuenta de cuatrocien-
tos mil que en él, en Vasco de Quiroga, le libró el dicho Arzo-
__________

(1) Estaba el Real sobre Málaga, cuyo sitio duró desde 7 de Mayo
hasta 18 de Agosto de 1487, en que se entregó la ciudad; pero los Reyes
permanecieron algunos días despues en una tienda que hicieron colocar
cerca de la puerta do Granada. Bernaldez, cap. 85.//

10

// bispo por el dicho libramienlo de dos cuentos seiscientos cua-
renta mil maravedís que hobo de haber en esta manera: un cuen-
to y quinientos mil maravedís para pagar á D. Isag Abrahan por
otro tanto que prestó á sus Altezas para los gastos de la guerra,
é el un cuento ciento cuarenta mil maravedís restantes para pa-
gar al dicho Escribano de Ración en cuenta de otro tanto que
prestó para la paga de las carabelas que sus Altezas mandaron ir
de armada á las Indias, é para pagar á Cristóbal Colon que va en
la dicha armada.»

Concuerda literalmente con las partidas originales, y lo firmo.
Simancas en el Archivo Real á 15 de Noviembre de 1824.=Tomás
González.»

__________

Cfr. La Real Academia de la Historia, Bibliografia Colombina, Enumeración de Libros y Documentos concernentes á Cristobal Colón y sus Viajes, Madrid, 1892, pp.3 e 4.
Archivo de Simancas, Contadurías generales, 1.ª época, n.º 43, Colecc. de docum.
inéd. de Indias, t. XIX, p. 456-457.

Ver também:




Eduardo Albuquerque

terça-feira, 1 de Setembro de 2009

Cristóvão Colombo - Enrique San Fuentes y Correa (7)

Sanfuentes y Correa, Enrique. Cristóbal Colón y Su Detractor
El Marqués de Dos Fuentes (Don Fernando Antón del Olmet) Secretario
de la Legación de España en Chile
, por, Emrique Sanfuentes y
Correa, Secretario de la Sección de Geografía de la Sociedad Chilena
de Historia y Geografia, Imprenta Universitaria, Bandera 130,
Santiago, 1918, pp. 16-17.

«(...)

18. El más antiguo documento español que se conoce en
que aparezca nombrado Colón, lo califica de extranjero, y es
un asiento en las partidas de la Data del libro de cuentas del
Tesorero de los Reyes Católicos, Francisco González de Sevi-
lla, que dice:

« En dicho día ( 5 de Mayo de 1487 ) di a Cristobal Colomo, extrangero,
tres mil maravedis, que esta aqui faciendo algunas cosas complideras al//

pp.17

// servicio de sus Altezas, por cédula de Alonso de Quintanilla, con mandamiento
del Obispo » (Navarrete, Colec. Diplomática, II, 4).


TESTIMONIO DE LOS CONTEMPORANEOS

19. Garcé Hernández, contestando a la 13.ª pregunta de las
«Probanzas del fiscal del Rey en el pleito que siguió contra el
Almirante de Indias don Diego Colón, hijo del primer Almirante
don Cristóbal sobre los descubrimientos que éste hizo en el
Nuevo Mundo» declara en Palos el 1.º de Octubre de 1515:


«... el dicho Almirante don Cristóbal Colon viniendo a la Rábida con su
hijo don Diego, ques agora Almirante, a pie se vino a la Rábida ques mo-
nasterio de frayles en esta villa, el qual demandó a la portería que le die-
sen para aquel niñico, que era nino, pan y agua que beviese, y que estan-
do allí este testigo un frayle gue se llamaba juan Perez ques ya dyfunto,
quiso fablar con el dicho D. Cristobal Colon é viéndole desposicion de tyerra
o Reyno ageno a su lengua... »(Navarrete, III, 561-562 y con importantes
correcciones en Autógrafos de Colón y papeles de América, por don Anto-
nio María Fabié, Boletín de la Real Academia de la Historia, Madrid, t.
XXII, 1893- p. 520-522).


20. Juan Martín Pinzón, hijo de Martín Alonso Pinzón, en
declaración prestada en Madrid el 28 de Agosto de 1535, al
tenor de la pregunta IX de la «Probanza del fiscal de S. M.
con la Virreina en la segunda instancia de la sentencia que se
dió en Dueñas», de sesenta años de edad a esa fecha, dice:

«... que sabe que si Sus Altezas no dieran al dicho Cristóbal Colón con
que ir al dicho descubrimiento, no tuviera con que hacello por ser como
era hombre pobre y extranjero destos reinos e que si otra cosa fuera, este
testigo lo supiera e no pudiera ser menos, porque a la sazón estaba en casa
de dicho su padre». (Fernández Duro, Colón y Pinzón, p. 247).

(...)»

Eduardo Albuquerque

terça-feira, 25 de Agosto de 2009

Diogo Colombo – Segundo Testamento (III)

HARRISSE, Henry
Christophe Colomb, son origine, sa vie, ses voyages, sa famille & ses descendants, II, Paris, Ernest Leroux Éditeur, 28, Rue Bonaparte, 28, M.D.CCC.LXXXIV , pp. 482-507.


(22) lten digo que entre Don Fernando Colon mi hermano é mi obo ciertas
diferencias sobre razon de cierta manda quel Almirante mi señor le abia fecho é sobre
razon de las casas que por su testamento dezia pertenescia, sobre lo qual nos concer-
tamos en tal manera, que yo le diese en cada un año doscientos mill marave-
dis, de lo qual ay escriptura é asyento, que se hallará entre mis escripturas, é
por que mi voluntad, de lo cumplir é guardar en mi vida, pero declaro, que
despues de mi muerte, no quiero dexar esta carga á mi subcesor, por que
yo se lo di abida consideracion á que hera mi hermano è al mucho amor que siempre
le hé tenido, mas como las rentas del mayorazgo , non son tan cresidas como al
tiempo, que se hizo el dicho contrato lo heran é se pensaban ser, é ami
subcesor, se le haria dificultuoso pagarlo, quiero que se vea la dicha escríptura,
é digo é declaro que hé por bien que se chancele é desfaga, é mi subcesor, no
sea obligado á la cumplir de la manera que yo la cumplia lo qual digo é
declaro en la mejor manera que puedo.

(23) Iten mando que luego se pague de lo mejor parado de mis bienes,
todas las debdas , asl de servicios como de otro qualquier calidad que dexo
dedaradas en este mi testamento é por que yo, no me acuerdo al presente
demas de las que abaxo serán declaradas, é en este testamento contenidas,
mando que todas las otras que parescieren por mis libros, ó por mis firmas ó
por probanzas legitimas yo deber, é ser a cargo, asy á criados del almirante
mi señor é míos, como á otras qualesquier personas de qualquier calidad que
sea, sean pagadas, é de las que nó parescieren escripturas ni probanzas, mando//


498

// que sy algunos vinieren apedír debdas que yo les deba sean creídos por
su juramento fafta en cantidad de tres pesos de oro.

(24) Iten declaro é digo , que don Diego Colon mi tio fallesció m Sevilla en el
año y de quinientos é treze [sic pro quince] no me acuerdo en que mes, é al tiempo
de su fin é muerte hizo su testamento é postrimera voluntad en el qual insti-
tuyo por su universal heredera á Doña Maria Colon mi hija, é á mi nombró
por tuctor é curador de la dicha mi hija, é yo llegué á Sevilla deílas partes en
el mes de Avril del año sobre dicho de quinientos é treze , en el qual dicho mes
en la dicha cibdad me fueron dados é entregados de sus bienes como á tal
tutor é curador dos mill ducados, é una mula que á la sazon le abia costado
veinte y cinco mill maravedís, todo lo qual rescibí en la manera suso dicha,
en nombre de la dicha doña Maria Colon mi hija allende de lo qual la
Virreyna doña María de Toledo mi muger rescibió por razón de la dicha
herencia en nombre de la dicha mi hija en esta isla trescientos pesos de buen oro,
de los quales mandó que se diesen ciento a un hijo de Barbola mi criada por manera
que yo tengo recibidos é cobrados como tal tuctor é curador de la dicha mi
hija de la dicha herencia, los dichos dos mill ducados é veinte é cinco mill
maravedís en Castilla é doscientos castellanos en esta isla, todo lo qual le debo
é foy à cargo á la dicha mi hija, é mando que luego le sea pagado de
mis bienes, é por que yo en la administracion é multiplicacion de los dichos
bienes, no hé tenido la diligenda que como tuctor hera obligado por descargo
de mi concienda, mando é es mi voluntad que por lo que en castilla se
pudiera comprar de renta con los dos mill ducados é veinte é cinco mill
maravedís á la fazon que yo los rescibi, ee le dé de interese, lo que pudiera
rentar segund que ámis albaceas paresciere abido respecto alo que se pudiera
comprar de renta en Sevilla, adonde yo rescibi los dineros en el año suso
dicho, los quales dichos intereses se le paguen contando desde el dia que
yo rescibi los dichos dineros fasta dos meses despues que este mi testamento sea
abierto é publicado é por interese de los doscientos pesos que en esta isla rescibi
é se cobraron, se le dé é pague lo que á los dichos mis albaceas paresciere,
abido respecto á lo que á la sazon aquí se pudiera comprar con ellos, que fuera
util para la dicha mi hija lo qual todo mando que se le dé é pague por
la manera suso dicha sin pleito é sin rebuelta é sin contradicion alguna, por
que yo confiesso deverselós é ser de la dicha doña María Colon hija, é sy por
caso al tiempo queste mi testamento se abriere la dicha doña María Colon mi //

499

// hija ó quien de sus bienes tubiere cargo, no se fallare en el lugar donde
se abriere, que los dichos yntereses corran é se le paguen por la manera suso-
dicha fasta dos meses despues que ella ó la persona que tubiere cargo de
su facienda del supiere, é deíla manda é clausula é declaracion, que aqui fago
salvo sy antes le fuere pagado.

(25) Iten por la misma manera mando que se paguen los dichos cien pesos de oro
de principal é con los yntereses, al dicho mochacho hijo de Barbóla por quanto la
Virreyna los cobró è gasto en cosas que fueron menester.

(26) Iten por quanto el almirante mí señor me dexó mandado por obligadon
que yo en persona, tomase cada mes quenta del gasto de mi casa, é lo fìrmase
de mi nombre, por que lo contrario haciendo se pierden muchas veces los
criados é la facienda é se cobran enemistades, é por ser tan justo este manda-
miento, yo lo hé ansy cumplido é guardado, é asy mando, que lo guarde é
obedezca mi subcesor en el mayorazgo, por que de hacerlo é guardarlo se
recresce mucho bien é provecho é se cumple el mandamiento del almirante mi
señor que sea en gloria.

Los maravedís é debdas que al presente me acuerdo dever en castilla son las
síguientes.

A Nicolas de Grimaldi Mercader Ginoves que reside en la Corte del Emperador
nuestro Señor quatrocientos é veinte é seis mill, é quatrocientos é veinte
maravedís.

(27) Iten al susdicho por una cédula ó escritura otorgada por mi , de
cinquenta mill maravedís cada año, por su vida, todo lo que en ella pares-
ciere, que le debo, de lo qual fasta el dia de la fecha deste mi testamento,
no tiene rescibido, de lo suso dicho paga alguna, mando que se le pague.

A Pedro de Medina doscientos mill maravedís.

A Nebreda ciento é ochenta é síete mill é quinientos maravedís.

A Luis de Soria canónigo difunto ó á sus herederos, ciento é sesenta mil é seis-
cientos é quarenta maravedís.

A los Burpues [?] quinientos é treinta mill é quatrodentos é sesenta
maravedís.

Al Jurado Antonio Bernal, ochenta é nuevemill é [...]dentos é quarenta
maravedís.

Todos los suso dichos se hallaran que tienen asiento en Sevilla.

Los pesos de oro, que me acuerdo dever en esta isla, son los síguientes.//

500

A Adrian de Bibaldo é Tomas de Fornel. A Gaspar Centurion mill ducados que
salio apagar por mi. A Melchor Centurion.

A Sancho de Urrutia mill pesos de oro de Jucatan que me prestó, como
parescerá por on conocimiento que tiene firmado de mi nombre.

A Fernando de Berrio 600 pesos de oro que me prestó, ó lo que paresciere
por un conocimiento que tiene mio firmado de mi nombre.

Al Tesorero Miguel de Pasamonte sietedentos pesos de oro poco mas ó
menos, ó lo que paresciere por las cedulas ó conoscimientos que tiene firmados
de mi nombre, á los quales me remito.

A los Ginobeses de la Contratación de los esclavos dos mill é quinientos arrobas
de azucar por cinquenta negros que de ellos sean rescibidos fasta la fecha desta.

Iten mas á Juan de la Peña cient pesos de oro que le prometí de dar por un
¡oyel, que le tomé é di á Doña María mi hija.

Iten quinientos pesos de oro poco mas ó menos que me acuerdo podre deber
á la cuenta del diezmo que soy obligado á íacar de mis rentas quel Almirante
mi señor dezo mandado que sacase para destríbuir en servicio de nuestro señor
los quales sean tomado prestados para complir algunas nescesidades que
abemos tenido, los quales pesos de oro sean de restituir é pagar para que
dellos se faga é cumpla, lo que en este mi testamento dexo mandado á cerca
de la edificacion del monasterío ó como parescerá al letrado ó letrados con
quien mis albaceas se aconsejaren, que para descargo de mi concienda cum-
plan, é para ello vean la clabsula del testamento del almirante mi señor
que cerca del dicho diezmo fabla é mando que estos se paguen por entero sin
que dellos, se deminuya cosa alguna por la clabsula arriba cerca de la ynstitu-
cion del monasterio en que digo que las vacas é obejas que mandó para
el, entiendo que está también para satisfacion de lo que he dejado de pagar del
diezmo pide que por aquella, no quiero que se desminuya ni dexe de pagar
ninguna manda deste testamento.

En quanto á las debdas arriba declaradas que digo deber en Castilla,
digo que dellas yo no tengo sertinidad si se deben, antes creo, que estan
pagadas todas ó la mayor parte delas, por que despues que hize las dichas
debdas é bine á esta isla, yo hé embiado endiversas bezes é tiempos muchas
cantidades de oro, perlos é azucares para lo pagar, é tienen allá rescibido los
dichos acredores, en estee presente año en las naos postreras, que de aqui
partieron antes de la fecha deste testamento, que fué en el mes de abril//

501

// próximo pasado, embie para las pagar buena cantidad de perlas é azucares é
corambre dirigido á Fernando Fere mercader florentin en la Cibdad de Sevilla
para que lo vendiese, é dello é de otros nueve cientos mill maravedís, que el
abía por mi de cobrar de Francisco del Alamo [?] de lo que me restó debiendo
de la venta de la villa de la palma é al pie pagase é cumpliese las dichas debdas,
é ansi por lo suso dicho como por que sobre las dichas deudas, han corrido
algunos cambios, de todo lo qual, no puedo tener certinidad, mando que se
haga cuenta con los dichos acredores, é lo que paresciere deberseles justa-
mente, se les pague syn dilacion ni pleytos.

Las deudas que ami se me deben de que me acuerdo son las sîguientes.

Primeramente el Emperador Nuestro Señor é el Rey don Fernando é doña
Isabel de gloriosa memoria me deben todo el othavo, que destas partes
me pertenescen, de lo qual al almirante mi señor ni ami, nos han pagado cosa
alguna , é mas se me debe el diezmo de tierra firme é de Jucatan que asi mismo
es mio, é me pertenesce como parece por mis previllejos, é estos por pagar.

Iten el Emperador nuestro Señor, me debe diez mill ducados nuevos que le presté en
dineros en la cíbdad de la Coruña, quando fué à flandes, como parescerá por una
cédula firmada de su nombre, que queda en poder de la Virreina mi muger.

Iten nueve cientos pesos de oro que me debe su alteza de las ovejas que
tomo al adelantado mi tio que aya santa gloria que há nueve años que se dio
sentencia por el para que se las paguen.

Iten quinientos é cincuenta ducados que me debe el marqués de Villa
Franca, su fìjo del duque de Alba la obligacion de los quales tiene Garcia
de Lema, y creo que estará ya pagados segund el me escríbe.

Iten ochenta ducados que me debe el Comendador mayor de alcantara hijo del
duque de Alba el conoscimiento de los quales tiene Garcia de Lerma para los
cobrar.

Iten trescientos pesos de oro que me debe Miguel Domínguez é sus herederos
en la isla de San Juan como heredero del Adelantado mi tio que sea en gloria
aquien el los debia, las escrípturas de esto, tiene Franco Manuel dolando, en la
dicha isla á cuyo cargo está la cobranza.

Iten me debe el Rey mill é nuevedentos pesos de oro poco mas ó menos de
aberiguacion de cuentas que por su mandado fìsieron conmigo sus oficiales
desta isla española, de lo que me pertenesce de mis rentas, la qual aberigua-
cion se fizo el año de quinientos é veinte é uno, é déllas no tengo rescibido//

502

// cosa alguna fasta sea el fenescimiento de las dichas cuentas en los libros
del contador desta isla.

Iten el comendador mi Señor me debe un cuento de la docte de la Virreina mi
muger en la mitad del tercio é quinto de mejoria de los bienes de doña Maria de Rojas
mi Señora su madre en lo qual la mejoro, é mas há de aber su legitimas las
escripturas de lo qual está en las Cuevas de Sevilla , con otras mias.

Iten ha se de cobrar, la mitad del pan de la isla de la mona, que se fìso de
todos los camisos que en ella abia quando el almirante mi tio fallesció cuya
hera á la sazon la dicha ysla é yo como su heredero, me concerte con el
tesoreso Miguel de Passamonte é el factor Juan de Ampies, é el contador Gil
Garcia, que por su alteza tomaban ensy la dicha isla, fisiesen pan los comisos
que en ella estaban é heran míos à medias, é tomase el Rey, la mitad, é la
otra mitad semediese, de los quales se hizo muncha cantidad de pan é fasta
agora non se me an dado cosa alguna, é al presente de otras debdas no
me acuerdo, cobrense las que se hallaren deverseme.

(25) Iten declaro que tengo en bienes asy muebles como raizes exsemo-
vientes, lo que paresciere por unos inventarios que ban acomulados en este
testamento é firmado de mi nombre à los quales me refiero.

E para cumplir é pagar este mi testamento é mandas é obfegas é clausulas en
el contenidas, nombro é instituyo por mis testamentarios é albaceas, á la
Virreina Doña Maria de Toledo mi muger é á Juan de Villoria vecino de la
Vega, é á Fray Domingo de Betanzos Religioso de la horden de Señor
santo domingo, á los quales é acada uno dellos juntamente é acada
uno por sy, insolidum doy é otorgo todo mi poder cumplido libre
é llenero é bastante, para que entienden mis bienes é tomen de los
mejores, é mejor parado dellos, sin licencia de juez ni abtoridad, ni licencia
de otras personas algunas, tantos quantos fueren menester para complimiento
deste dicho mi testamento é los fagan vender é vendan en publica almoneda ó
fuera della, como á ellos mejor visto les fuere é cumplan é paguen en todo, é
por todo, todo lo complido en este mi testamento, el qual poder doy é otorgo
con todas sus incidencias é dependencias anexidades é conexidades en la mejor
manera que puedo é de derecho há lugar.

(26) E cumplido é pagado este dicho mi testamento é todo lo en el mandado
é contenido, mando que lo que restare del quinto de mis bienes, despues que
del se cumplieren las cosas é mandas que del se deben sacar lo aya é llebe don //

503

// Cristobal Colon mi hijo natural questá en Castilla ques al presente de hedad de quinze
años, el qual quinto de mis bienes, le mando para sus alimentos é sustenta-
cion, el qual mando que le sea dado é entregado sìn dilación ni revuelta,
é sin que en el le sea puesto impedimento ni embargo alguno por ques
mi voluntad que lo aya é lleve para sy é lo goze como cosa suya propia, é
puede tener é disponer de lo que asy le cupiere del dicho quinto de mis bienes.

(27) Otro sy en el remaniente de mis bienes declaro por mis hijos legitimos
y herederos é de la Virreina Doña Maria de Toledo mi legitima muger à don
Luis Colon, é à don Cristóbal Colon, é à doña Felipa Colon, é à doña Maria
Colon, é à doña Juana, é à doña Isabel, é á lo que la Virreina tiene en el vientre,
los quales mando que ayan é hereden mis bienes en la manera siguiente.

Conviene à sabe ; don Luis Colon, el qual es mi hijo legitimo mayor, que haya
é lleve, é digo que le pertenesce el mayorazgo é estado desta casa, con todas
las preheminencias é dignidades, jurisdiciones é derechos é rentas anexas
al dicho mayorazgo segund é como se contiene en las capitulaciones é asíentos
é previllejos que dello, el almirante mi señor dexo, el qual lo debe de gozar
haber é exíecutar de la manera, como en los dichos previllejos asìentos
é capitulos se contiene, é como el almirante mi señor lo dexó instituido.

(28) Don Cristóbal Colon mi hijo legitimo, lo mejoro allende de su legitima ,
en el tercio de todos mis bienes, el qual tercio quiero que haya é lleve para sy,
é lo que montare é valiere, el señalo, que lo aya é tome en un yngenio mio que
se nombra nuestra señora de Monte alegre ques en termino desta cibdad,
tasando el valor del tercio, é el valor del yngenio, para que aquello que mon-
tare el dicho tercio, lo haya en el dicho ingenio como dicho es, é lo mejoro
en el con tal cargo é condicion que no lo pueda vender ni enagenar ni donar
ni trocar ni cambiar ni empromutar en manera alguna é si de fecho lo hize la
tal enagenacion o venta ó donadon ó cambio sea en si ninguna, é por el
mismo fecho lo aya podido, é lo ayan é hereden los otros mis fijos é hijas por
iguales partes, é si nuestro señor quisiere disponer del é llevarlo desta presente
vida, antes que tenga hijo legitimo alguno ó hija, mando quel dicho tercio lo
aya é lleve, lo que la vírreyna mi muger tiene en el vientre, si fuere hijo
varón, é sino lo fuere eya que lo sea muriere sin tener hijos ó descendientes
legitimos como dicho es, lo ayan é lleven los otros mis hijos legitimos
por iguales partes, à los quales por la horden suso dicha sustituyo, uno á otro
é otro á otro, é si lo que la Virreina tiene en el vientre fuere varon é subce-//

504

// diere en este tercio, por defecto del dicho don Crìstobal, mando que lo aya é
tenga , con los mismos vinculos é firmezas qustan declarados, el qual vinculo,
no sean obligados á gozarlos otros mis hijos, si por caso por falta del dicho
don Cristobal Colon o de lo que está en el vientre de la virrtína, si fijo fuere
lo vinieren á heredar por partes iguales como dicho es, é quiero é es
mi voluntad quel dicho don Cristobal ó en su defecto, lo questá en el vientre
quanto viere la dicha mejora, no pueda llevar ni gosar los frutos della del
dicho tercio fasta que sea de hedad de catorze años, é los frutos que del,
en este tiempo se obiere quiero que los ayan é lleben mis fijas para ayuda á sus
casamientos, en la manera siguiente; la mitad de los dichos frutos los aya doña
Maria Colon mi hija, en la qual le mejoro si nescesario es, en la mejor
manera que puedo é la otra mitad lo aya por iguales partes, todas las otras
mis hijas para ayuda de sus docte é casamientos con tanto que qualquiera dellas
que se casare durante el dicho tiempo, en que el dicho mi hijo, no há de
gozar de los frutos , ó si qualquiera dellas no estubiere en el mundo ó tuviere
ya horden y estado de su vida, quiero é es mi voluntad que desde entonces no
goze mas de la parte que le cubran de los dichos frutos é la goze é lleve
el dicho don Cristobal ó la persona que tuviere la dicha mejora del dicho tercio
por manera que como fueren faltando ó disponiendo de sus vidas é tomaren
horden de bibir de casarse ó de Religion qualquiera de las dichas mis hijas, no
lleven ni gozen la parte que les cabia de los dichos ñutos, é se buelva á que lo
goze el dicho don Cristobal ó el que tobiere mejora del dicho tercio.

(29) I el remanente de mis bienes lo ayan é hereden por partes iguales , el
dicho don Luis Colon, é don Cristobal Colon é doña Felipa Colon é doña
Maria Colon é dona Juana Colon é dona Isabel Colon é lo que la Virreina
dona Maria de Toledo mi legitima muger madre de los dichos mis hijos tiene
en el vientre, de los quales dichos mis hijos é fijas señalo é nombro tutora
ó curadora de todos é de cada uno dellos á la Virreyna dona Maria de Toledo
mi muger, para que mientras no se casare aya é tenga las personas é bienes de
los dichos mis fijos é fijas, é como tal tutora é curadora, rija é administre sus
personas é bienes, é la persona é mayorazgo del dicho don Luis Colon mi hijo
con todo lo pertenesciente á sus oficios rentas é faciendas poniendo é quitando
en ellos las personas que convengan para que por su mando é gobemacion sea
guardada é administrada la persona é oficios é bienes dd dicho don Luis
Colon, é de cada uno de los dichos mis hijos, guardando en todo el servicio//

505

// de dios nuestro señor é del Emperador é Reyna nuestros señores é de los subse-
sores que dellos fueren é del bien é población desta tierra, á la qual encargo,
ruego é pido por merced que de la conversion é amparo de los naturales della
é del bien é abmento de los dichos mis fijos é suyos tenga mucho cuidado
como yo espero della que lo hará, é mando al dicho don Luis Colon mi hijo é
á todos mis fijos é hijas que siempre la obedescan, é la sirban é honrren pues
que tienen todos obligación é razón para ella é si por caso, la Virrena mi muger
se casase nombro é señalo por curadores de la persona é bienes é oficios
del dicho don Luis Colon mi hijo é de las personas é bienes de todos los otros
mis fijos é fijas é de cada uno dellos, á don Fernando Colon mi hermano é á
Juan de Villoria vecino é Regidor de la Cibdad de la Concepción de la Vega.

(30) Otro si por quanto hize estando en la Villa de San Lucar, puede haber tres
años, poco mas ó menos tiempo un cobdecilo, en el qual mandé ciertas mandas
é lo dexé en el monesterio de San Geronimo en la dicha Villa de San Lucar de
Barrameda, quiero que si en el está alguna manda, que no esté en este testa-
mento que se cumpla é guarde como si aqui estuviese puesta é asentada, é por
este mi testamento revoco é anulo caso é doy por ninguno é de ningund valor
é defecto, todos é qualesquier testamento é testamentos manda ó mandas cob-
decilo ó codecilos, que yo fasta el dia de hoy aya fecho é otorgado en qual-
quier manera, los quales quiero que no valgan ni fagan feé en juicio ni fuera
del salvo este, el qual quiero que valga é faga feé en juicio é fuera del é sino
valiere por mi testamento que valga por mi cobdecilo, é sino valiere por
codecilo, que valga por mi ultima é postrimera voluntad, el qual quiero, que
sea guardado é cumplido en la forma suso dicha é que valga en aquella mejor
manera que de derecho há lugar, en testimonio de lo qual otorgo esta carta de
testamento por mi postrimera voluntad; ante Fernando de Berrio escribano
publico desta cibdad de Santo Domingo, fecha á ocho dias de Setiembre deste año
de mill é quinientos è veinte è tres.

Otro si digo que aliende las debdas arriba declaradas, me han venido á la
memoria las siguientes, que debo á las personas aqui declaradas.

A Juan Fernandez de las Varas, ciento é diez é ocho pesos é dos tomines.

A Isabel de Campusano muger que fué de Geronimo de Agüero, cient pesos.

A Don Francisco Centeno vecino que fué de la Villa de Santiago defunto
ciento é cinquenta é siete pesos.

El almirante Virrey don Diego Colon segundo. //


506

// En la Cibdad de Santo Domingo del puerto della isla española , martes ocho
dias del mes de Setiembre año del nascimiento del nuestro salvador Jesucristo
de mill é quinientos é veinte é tres años; el Ilustre é muy magnifico señor
don Diego Colon almirante Viso Rey é Gobernador en estas partes por su
magestad en presencia de mi Fernando de Berrio escríbano publico é del consejo
desta dicha cibdad é de los testigos de yuso escriptos; dixo que lo contenido en
esta escríptura que ante mi presentó cerrada é sellada hera su testamento
é postrímera voluntad é que por tal testamento suyo quiera que valiese
é se cumpliere en todo é por todo como en el se contiene dezando como
su señoria dixo que dexaba por sus herederos é albaceas á los en el
contenidos, é rebocando como dixo que revocaba qualesquier testamento é
cobdecilios que abiese fecho que no valiesen sino este en el qual dixo que hera
complida su voluntad, á lo qual fueron presentes por testigos el Licenciado
Pedro Vazquez é Fernando de Carbajal alcalde mayor é Juan de Villoria é Lope
de Bardecia é Garcia de Aguilar é Toribio Rodriguez é Franco de Santa Cruz
criados de sus é estantes en esta dicha cibdad é su señoria é los dichos testigos
lo firmaron de su nombres = El Almirante é Virrey = Fernando de Carbajal,
Juan de Villoria, el Licenciado Pero Vazquez, Lope de Bardeca, Franco de
Santa Cruz, Garcia de Aguilar, Toribio Rodríguez é yo Fernando de Berrio,
escríbano publico é del gobiemo desta dicha Cibdad, lo fize escríbir é fize aqui
mio siguo, eso testigo.

Los testigos que fueron presentes al dicho pedimiento é á aber abrir é
publicar este dicho testamento, é á todo lo demás de suso contenido el licen-
dado Marcos de Aguilar, é el licenciado Alonso Zuazo, é el Licenciado Pero
Vazquez é el Licenciado Troylus de Lucena é Juan de Villoria é Lope de Bardeci,
é Garcia de Aguilar, é Hernando de Carbajal é Pedro de Lanzedo vecinos deata
dicha cibdad, é Antonio Lobo clérigo presbitero é Juan de Valle é Juan de
Vargas é Alonso de Xeres criados de la dicha Señora Viso Reyna, é aber corregir
é concertar este presente treslado con el dicho testamento original Franco de la
Rosa clérigo presbitero, é Hernando Silos é Abel Melendez é Juan de Loaysa;
estantes en esta dicha cibdad; el qual fué corregido é concertado con el dicho
original en la dicha cibdad de Santo Domingo á seis dias del mes de Mayo, año
del nascimiento de nuestro Señor Jesucristo de mill é quinientos é veinte é séis
años, estando en las casas de la morada é oficio el dicho escribano va escripto
entre renglones ó diz ó dos ó mas, é ó diz difunto, é testado, ó diz en//

507

// Sevilla, é ó diz á Melchor Centurion; é entre renglones ó diz mi, é ó diz
é ofício valga, é no empesar. — E yo el dicho Esteban de la Roca escribano de
sus Magestades, é publico suso dicho, que á todo lo que dicho es, é á cada
una cosa é parte dello, presente fuy en uno con los dichos testigos este presente
treslado del dicho testamento original por mandado del dicho Señor alcalde
escrebir é sacar fize é con el dicho testamento original lo corregi é concerte ;
estando presentes por testigos á lo ver corregir é concertar Franco de la Rosa
clérigo presbitero, é los otros testigos de suso nombrodos, en el dia mes é año
suso dichos, é por ende fiz aqui este mio siguo á tal; En testimonio de verdad
= hay un siguo = Esteban de la Roca escribano publico = entre rubricas =:
En Granada á catorze diaz, del mes de Agosto de mill y quinienios y veinte y seis años
en el consejo de las Indias la presentó Franco de Aguilar.

(Archives des Indes, à Séville; Real Patronato y Estante I.º, Cajón I.º,
Lego. 4/11 Une autre rubrique porte: Simancas, Descubrimientos,
Papeles pertenecientes à el Almirante de las Indias, Luis Colon,
Años 1515 à 1564.»

Eduardo Albuquerque

sexta-feira, 14 de Agosto de 2009

Diogo Colombo – Segundo Testamento (II)

HARRISSE, Henry
Christophe Colomb, son origine, sa vie, ses voyages, sa famille & ses descendants, II, Paris, Ernest Leroux Éditeur, 28, Rue Bonaparte, 28, M.D.CCC.LXXXIV , pp. 482-507.


(11) Iten mando á mis albaceas que tomen luego de mis bienes, trezientos
ducados, é paguen con ellos ciertas debdas que el almirante mi señor dexo por
un memorial suyo en la manera siguiente.



Relacion de ciertas personas aquien yo quiero que se den de mis bienes, lo
contenido en este memorial syn que se le quite cosa alguna dello, há se le de
dar en tal forma que no sepan quien selo manda dar.



Primeramente * á los herederos de Gueronimo del puerto padre de Benito del puerto
chanciller en Genova veinte ducados o su valor.

A Antonio tobaco [?] mercader ginobes que solia bibir en Lisboa dos mill é
quinientos reales de Portugal, que son siete ducados poco mas, à razón de
treszientos é ochenta é dnco reales el ducado.


A un ludio, que muraba à la puerta de la judería en Lisboa, o aquien mandare
un sacerdote, el valor de medio marco de plata.



A los herederos de Luis Centurion Isconto [sic pro Scoto] mercader Ginobes


* Pour ces legs, voir le testament de Christophe Colomb, Navarrete, tome II, page 315, et Supra, tome l, pages 304-305. //

491

// treynta mill Reays de Portugal, de los quales vale, un ducado, trezientos é
ochenta é cinco Reays, que son setenta é cinco ducados, poco mas ó
menos.



A esos mesmos herederos é à los herederos de Paulo de Negron [sic pro Negro]
ginobes cinco ducados, ò su valor, han de ser la mitad á los unos herederos, é
la otra mitad á los otros.



A Batista Espindola [sic pro Spinola] o asus herederos, sy el es muerto veinte
ducados, este batista espindola, es yerno del sobre dicho Luis Centurion hera
hijo de micer nicoías espindolsa delo poli de romo [sic pro de Lucoli de Ronco]
é por señas, el fué estante en Lisboa el año de mil é quatrocientos é ochenta é dos.

El qual dicho memorial quiero que se cumpla é pague como en el se con-
tiene, por manera que su anima é la mia salgan de cargo, é sy los tales acre-
dores no se pudieren fallar se den ó enbien à sus herederos é sy obiere dilación
ó faicilmente no se pudiere saber de las dichas personas, toda via, luego que
yo muera se aparten los dichos trezientos ducados, é se depositen en una per-
sona llana é abonada, aquien à mis albaceas paresciere para que de alli, se
cumpla, lo mas breve que se pueda.

(12) Iten mando á las obras pias acostunbradas, à cada una dellas, lo en los
otros testamentos acostumbrado, é con esto los aparto, de todos mis bienes.

(13) Iten digo que por quanto el almirante Don Cristobal Colon mi señor,
que sea en gloria, en su testamento hizo é hordenó dos clabsula, é por la una
dellas en efeto manda que de las rentas del dicho mayoradgo se saquen la
decima parte, para parientes é pobres nescesitados é obras pias, é por otra
clausula encomendo é mando que abiendo en este estado é mayorazgo renta
para ello se hedefìcase é hiciese, una capellania donde se dixesen cada dia tres
misas, à onrra é reverencia de la Santisima trinidad, é señalo que su voluntad
hera que pudiendose hazer fuese en esta ysla española, é aun parescia é
mostrando que tenia voluntad que fuese en la cibdad de la Concepcion donde
el la abia principiado. E yo deseando cumplir en quanto pudiese lo en el dicho
testamento contenido, pues quel con tantos trabajos riesgo é peligro de su
persona é debdos é gasto de su hacienda ganó este eftado, é dios á el le quiso
mostrar é revelar estas partes, é fasta agora yo hé complido, lo que hé podido
en hacer bien por su anima, segund la renta, hé abido mas porque entera-
mente no se ha complido, ni hecho la dicha capilla é capellanías é enterra-
miento perpetuo por las muchas necesidades é gastos que se me han ofrescido//

492

// é caminos despaña é pleitos é por la poca facultad que hé abido no lo hé
podido complir, é mi intrucion és sy viniere de complirlo é sy fallesciere en este
viaje, é dios quisiere disponer de my agora ó en qualquier tiempo que sea,
abida consideracion à quel dicho almirante mi señor siempre fué deboto de la
horden del bien abenturado sancto Señor San Franco é con su abito murió é asy
mismo especialmmte encargó que su cuerpo fuese sepultado en esta ysla, pues mas
acebta sepultura no podia ni pudo elegir que en estas partes las quales dios
milagrosamente le quiso dar aconoscer descubrír e ganar, é por que en la dicha
cibdad de la Concepcion, ha abido deminucion de los Indios, por lo qual, y
por otras muchas cabsas consta é pasan que de cada dia, se despuebla, é se
desminuye é aun no se tiene certidumbre que pueda permanescer mucho
tiempo, y lo que se cree que permanescerá, é para mas perpetuo é noble
é mas poblado é mas principal lugar, en estas partes, es esta Cibdad de Santo
Domingo, para cumplir las dichas clabsulas para honra é servicio de dios hé
determinado, é es mi voluntad de hacer é edificar un monassterio de monjas en esta
cibdad. el qual quiero que sea de la dicha horden de Señor San Franco é de su
Religiosa é debocta Santa Clara, en el qual monasterio, en la capilla mayor de la
Jglesia mayor del, este el enterramiento é sepoltura del almirante mi señor é mia, é á
la dicha capilla se trayga su cuerpo, questa depositado en el monasterio de las Cuevas
de Sevilla, é alli se trayga á la misma sepultura, el cuerpo de doña Felipa Muñiz mi
señora, su muger, que aya gloria questa en Lisboa en el monasterio del Carmen, en
una capilla de su linaje que se nombra de la piedad, é se trayga asi mismo él cuerpo
del adelantado don Bartolomé Colon mi tio questá depositado en el monasterio de San
Franco desta cibdad e se trayga é ponga en la dicha sepultura mi cuerpo, de donde

quiera que estuviere sepultado ó depositado, el qual monasterio, la Iglesia é
capilla mayor del, la señalo por enterramiento de los dichos mis padres é mio
é de mis subcesores é descendientes, en el qual monasterio en el edifício é
sustentamiento del, sea de gastar la decima parte del mayorazgo por que
en gastarse alli se cumplen las cosas para que lo sytuó el almirante mi Señor
en su testamento que fué para parientes é pobres é personas nescesìtadas é obras
pias, el qual monasterio mando que se faga é situe al pié del cerro questava para Santa
barbola sobre el Rio de la parte de San Franco en ocho solares que yo alli tengo
señalado para la dicha casa, en el qual dicho sitio quiero, y es mi voluntad
que se faga aposento é casa para cinquenta monjas de las quales las veynte
é cinco dellas se resciban é acojan é sustenten en el para siempre jamas por//

493

// nombranûento é elecion del subcesor desta casa, é estado é mayorazgo las
quales han de ser sustentadas de la dicha decima parte que el almirante mi
señor, señalo é que todos los subcesores desta casa son obligados à distribuir en
la manera susodicha, é lo demás que yo dexare en el dicho monasterio, las
quales quiero é es mi voluntad conformándome en alguna manera con la del
almirante mi Señor que sean personas nescesitadas sy pudieren ser abidas
parientas mias ó de mis descendientes aquellas que prefieran é otras quales-
quier é endefeto sean hijas de criados de la casa, é no abiendo unas ni otras
sean hijas dalgo si las obiere nescesitadas como dicho es, é no las abiendo
sean de otra calidad, segund que las eligere é nombrare el subcesor en esta my
casa é mayorazgo con tanto que ninguna dellas personas que se ayan de elegir
para entrar en la dicha Religion é casa sea confesa , é antes que ninguna se
elija ni refciba fe exfamine con diligencia fi lo es ó no, ¿ para ayuda el
edeficio é fuftentadon de la dicha cafa é religiofas délias, mando que luego
como Dios me llevare deíla prefente vida, mis albaceas aparten dofdentas
cabezas de vacas, de las que yo tengo en el yguamo, las quales queden é
mando que fe den de mi hadenda á la dicha cafa é monafterio para que eften
fiempre en pie sy pofible fuere, é del multiplicar, fe aproveche la caía, é la
propiedad é pofidon fea del dicho monafterí, é de la dicha manera, mando
que luego sean apartadas y dadas mill cabezas de obejas é los frutos de todo lo
qual mientras Religiosas no obiere, se gaste en el edeficio del dicho monaste-
rio, las quales dichas vacas é obejas declaro que las doy en limosna à la dicha
casa, é para satisfacion é descargo de lo que yo no he pagado tan por entero de
la decima del dicho mayorazgo quel dicho almirante mi señor dexo inslituyda
para obras pias, é as demás mojas que se obieren de rescibir en el dicho
monasterío sean a parescer del dicho subcesor en el mayorazgo, é entren con
sus doctes, para sustentacion, segund paresciere al dicho mi subcesor en el
mayorazgo, é a labadesa que fuere del dicho monasterio, é mando que en la
capilla mayor del dicho monasterio, donde está señalado el dicho enterra-
miento, se digan las dichas tres misas quel almirante mi señor mandó decir, é
con la dicha capilla se cumpla la dicha clausula de su testamento, é mando que
si nescesario fuere bula ó dispensacion para lo suso dicho ó para qualquier cosa
ó parte dello, del sumo Pontífice se trayga é pague de mis bienes la dicha
bula é licencia, para edeficar é fazer el dicho monasterio como dicho es, otro
sy en el dicho monasterío mando que se diga una misa continua por mi anima,//


494

// para la qual mando que se compren cient pesos de renta para el capellan ó
clérigo que la dixere, é para los comprar mando á mis albaceas que saquen de
mis bienes, la cantidad de pesos de oro que bastaren para ello, de los quales,
se compre la dicha venta, é quiero, é es mi voluntad que entretanto qoe el
monasterio se acaba se me diga la dicha misa continua desde el dia de mi
finamiento en la Iglesia donde mi cuerpo estubiere fasta que sea pasado al
dicho monasterio é capilla, é aya lugar, é aparejo para se decir en el, la dicha
misa , la qual dicha capellanía, con las otras tres sean proveydas é presentadas
por el subcesor en el mayorazgo desta casa, é se sirva por las personas que el
eligere nombrare é senalare, al qual ruego é encargó, la conciencia que
procure de las elegir é las elija, é presente tales que sean de boena vida é fama
temerosas de dios, é de buena conciencia, los mas doctos que el fallare é
declaro tres cosas cerca de la capellanía que yo instituyo, la primera que por
ella entiendo de cumplir la clausula del testamento del almirante mi señor, en
que mandó que si la facultad del mayorazgo bastare acresciente en debociones
é partes la capilla quel mando facer; lo segundo que la ynstituyo por mi
anima e del almirante mi señor é del adelantado don Bartolomé Colon mi
tío, é despues dellos por todos los fieles defuntos; lo tercero digo que por
quanto yo tengo debocion en la misa de la pacion, quiero y es mi voluntad
que todos los viernes se diga la misa de la dicha capilla de pasion quando no
obiere fiesta prencipal que lo empida, é los otros dias se diga de la cruz,
écebto los dias delas pascuas é fiestas de guardar é prencipales, que en los
tales dias sea la dicha misa, de quien, los tales oficios se celebraren.

(14) Iten mando á mis albaceas é amis subcesor, en mi mayorazgo, que
mientras ay disposicion para acabar d dicho monasterio, y sacar y traer á el,
el cuerpo del almirante mi señor, del dicho monasterio de las cuevas de
Sevilla, donde está, que de la dicha decima parte de la renta del dicho
mayorazgo que sea de gastar en obras pias é pobres sean dados al convento é
Religiosos del dicho monasterio de las Cuevas, diez mill maravedís en cada un
año mientras alli estuibiere el dicho cuerpo fafta que aya dispusicion de se
traer como dicho es, porque tenga cargo de rogar á Dios por su anima é de
aquellos, porque en tobo cargo, los quales dichos diez mill maravedís, contì-
nuamente, yo se los hé dado é pagado en cada un año, despues que alli está el
dicho cuerpo.//

495

// (15) Iten por quanto el almirante mi señor me dexo encomendado à Beatriz
Enriquez vecina que fué de (1) por ciertos cargos, en que ie hera, é mandó que le
diese en cada un año; diez mill maravedis, lo qual, yo hé asy cumplido é porque
creo que se le á faltado de pagar algund año de los que vivio; mando que se averigue
lo que paresciere abersele dexado de pagar en su vida, é aquello se le pague á sus
herederos, por que creo que se le dexáron de pagar ios dichos diez mill maravedis tres
ó quatro años antes que muriese é no me acuerdo bien dello.

(16) Iten mando que sy al tiempo de mi muerte se óbiere rescibido el docte, que me
fui mandado con la Virreyna Doña Maria de Toledo mi muger, el qual fasta el dia de
la fecha deste mi testamento no se me á pagado ni yo lo hé reícibido, si fuere resci-
bido, se le vuelva por entero é allende del docte, se le dé los dos mill ducados
de oro, que yo lé mandé en arras, lo qual todo le sea luego de mis bienes
pagado, é mas le mando é quiero é es mi voluntad que aya é le sean dados
aliende de lo sobre dicho todas las joyas de oro, plata, piedras é perlas é
atavíos de su personas, que le hé dado , asy festivales, como continuos de los
quales desde agora le fago donacion dellos, é mando que le sea entregado
é dexado libremente sin le poner en ello ympedimento ni embargo alguno.

(17) Iten mando é requiero á don Luis Colon mi hijo é al subcessor desta casa
que lea muchas vezes el testamento del almirante mi señor é mio, é tenga
cuydado de complir lo en ellos contenido, de la manera que son obligados en
espedal, en nó amenguar en cosa alguna el dicho mayorazgo é en pagar recta
é continuamente la dicha decima parte del dicho Almirante mi señor, mando
que se destribuyesse en obras pias é sirban en todo lo que pudieren é trabajen
en acrescentamiento de la Religion Cristiana, en todo lo que tocare á servicio
de su mageftad, é de sus subcesores con su persona, é estado, como bueno é
leal vasallo.

(18) Iten mando que favoresca ayude é allegue , asy á mis hijos é parientes
é los honrre é ayude delo que dios le diere, pues mas razon de hacerlo
por ellos que con ninguno otro estraño, espedalmente pues son pocos, é los
unos, é los otros, es razon que se ayuden é favoreséan.

(19) Iten digo é declaro que todos los prevíllejos del mayorazgo oregenales è otras
muchas escripturas é mercedes, tocantes á ello, é el testamento del almirante mi señor
á la obligación de la docte que el comendador mi señor me hizo é la carta de las arras

(1). Ici il y a un blanc dans l' original ; mais ailleurs Diego dit que fué de Cordoba. //

496

// que yo mande á la Virreina, está todo en el monasterio de las Cuevas de Sevilla en
poder del prior é convento de la dicha casa.

(20) Iten mando á don Luis Colon mi hijo mayor é al su subcesor en el
mayorazgo, la parte que yo tengo an las casas de mi morada con todos los
solares dellas que son en esla cibdad, en donde yo vivo, la qual parte de todo
el derecho que yo á ellas tengo se lo cedo é traspasso, las quales por ser como
son nescesarias, para el subcesor en el dicho mayorazgo, mando que síempre
estén é queden en la persona que en el subcediere, é quel dicho don Luis ni
otro nigund subcesor ni heredero deste eslado, las pueda enagenar trocar
ni cambiar ni donar ni traspassar, én manera alguna salvo que siempre subceda
en ellas, el que subcediere en el estado, al qual si nescesario es las adjudico é
mando que las aya é lleve para sy é para sus subcesores, en la dicha casa
el dicho don Luis mi heredero en el dicho mayorazgo, é ruego é pido por
merced à la Virreina Doña Maria de Toledo mi muger, que la parte que
en ellas tiene ó paresciere tener ó pertenescerle, aya por bien de la dexar
despues de sus dias al dicho Don Luis, ó al heredero en esta casa con el mismo
vinculo é firmeza que yo la dexo é declaro que la parte que yo le doy de
las dichas casas, no se á de contar ni se cuente en su legitima el valor dellas,
que quiero yo estimen é estimo en tres mill ducados, se saquen del tercio
de mis bienes é de la mejora que del abaxo fago, en la qual parte de las dichas
casas entiendo mejorar é mejoro al dicho Don Luis Colon mi hijo para si é
para todos los descendientes en el dicho mayorazgo, al qual mayorazgo las
vinculo é anexo como dicho es.

(21) Iten digo que por quanto por el asiento é probisiones, é por los prebil-
lejos del mayorazgo desta casa, pertenesce é es debido al subcesor della la
othava parte de todas las rentas é aprovechamientos que en estas partes sean
abido é obieren é há mucho tiempo, que nunca al Almirante mi señor ni ami
se acudió con ello, ni se nos ha dado ni pagado la dicha othava parte,
lo qual ansi mismo declara en su testamento el almirante mi señor, ruego
é encargo á mis albaceas, é mando á mis herederos que soliciten é supliquen
my efectuosamente con mucha diligencia al Emperador Nuestro señor sobrello
pidiéndole justicia é encargándole la conciencia, por quantas bias é maneras
pudiere para que mande que me sea pagada la dicha othava parte de todo
lo que destas Indias é tierra firme sea abido é granjeado por tan justamente se
me debe, é mando que todo lo que desto se sacare é obiere, se reparta entre//


497

// mis herederos por particiones iguales por la via é forma que yo les tengo
instítuydos por recta en lo qual cada uno tenga su legitima é mejora, de
la manera é como , en los otros bienes se lo señalare é nombrare.

Otro si digo que así mismo por los dichos mis previllejos é declaraciones
dellos, me es debida la decima parte, de todo el oro, perlas, piedras,
presìosas é otras qualesquier cosas, que en estas partes se ganaren é granjea-
ren asi en las islas como en tierra firme, como por los dichos previllejos
paresce, é de todo, lo que sea abido é tierra firme é yucatan é los almoxari-
fazgos nunca, se me á pagado cosa alguna, por manera que todo se me debe,
por tanto ruego é encargo á mis albaceas é subcesores procuren é subliciten de
lo cobrar del Emperador nuestro señor; é lo que dello se obiere, mando que se
repartan entre mis herederos por la horden é de la manera que lo tengo decla-
rado en el capitulo antes deste.
(continua)

Eduardo Albuquerque

quinta-feira, 13 de Agosto de 2009

D. Diogo Colombo - Segundo Testamento (I)

HARRISSE, Henry
Christophe Colomb, son origine, sa vie, ses voyages, sa famille & ses descendants, II, Paris, Ernest Leroux Éditeur, 28, Rue Bonaparte, 28, M.D.CCC.LXXXIV , pp. 482-507.

Transcreve-se:



«SECOND TESTAMENT DE DIEGO COLON.

Santo Domingo, 2 mai 1523.

(Acte de Dépôt.)

EN la noble ciudad de Santo Domingo del puerto de la ysla española de las
Indias del mar occeano, miercoles, nona, dos dios del mes de mayo año
del nascimiento del nuestro Salvador Jesucristo de mill é quinientos é veinte é seis
años estando en las casas que fueron de la morada del Ilustre é muy magnifico
Señor Don Diego Colon Almirante Viso Rey é gobernador perpetuo que fué en
estas partes por sus magestades, que en sancta gloría sea, é estando en de pre-
sente el muy virtuoso Señor Alonso de Valencia Alcalde en este dicha Cibdad por
sus magestades, é empresenvia de mi Esteban de la Rosa escribano de sus mages-
tades, é escribano publico deste dicha cibdad, é de los testigos de yuso escriptos

parescio presente la Ilustre é muy magnifica Señora Doña Maria de Toledo
muger que fué del dicho Señor Almirante, é dixo que por quanto el dicho Señor
Almirante su marido, antes é al tiempo que quiso partir desta dicha cibdad é
ysla para los Reynos de Castilla, fizo é ordenó su testamento ultima é postrimera
voluntad, cerrado é sellado en publica forma, segund que de derecho en tal
caso se rrequiere, é por quanto agora à su noticia es venido asi por cartas que
sobrello le an escrípto, en esta flota que agora bino de los dichos Reynos
de Castilla, como por ser como es publico é notorio, el dicho Señor Almirante
es fallescido desta presente vida, por cuyo fin é fallescimiento à ella de derecho
pertenesce la tutela, merced é administracion de las personas é bienes de don
Luis Colon é don Cristobal Colon é don diego Colon é doña Felipa Colon é doña
Maria Colon é doña Juana Colon é doña Isabel Colon, fijos legítimos del dicho
Señor Almirante é suyos; que por tanto ella y los dichos nombres como tal
tutor curadora é administradora ó en aquella via forma é manera que mejor
aya lugar de derecho, hacia é hizo presentacion del dicho testamento del dicho//

483

// Señor Almirante su marido, é pedia é pidió al dicho Señor Alcalde lo vea é
examine, é visto é examinado lo mande abrir é publicar con la solepnidad,
que en tal caso se requiere, é asy abierto é publicado se lo mande decir
en publica forma en manera que faga feé, al qual ynterponga su abtoridad
é decreto judicial, para que faga é le sea dada entera feé en juizio ó fuera del,
donde quiera que fuere esevido é presentado, para lo qual é enlo mal breve é
seguro dixo que ynploraba é ynploró el oficio del dicho Señor Alcalde.

Aluego el dicho Señor alcalde visto el dicho pedimiento por la dicha Señora
Vifo Reyna á el fecho tomó en sus manos el dicho testamento del dicho Señor
Almirante é lo vio é examinó, é le halló cerrado é sellado no roto, ni chance-
lado ni en parte alguna sospechoso, é sobre escripto é asentado encima el abto del
otorgamiento del, é firmado de una firma que dice el Almirante é Visorrey, é de
otras siete firmas por testigos, é signado del signo é sus-tradon de Fernando de
Berrio escríbano publico que fué desta dicha cibdad é asy visto é exsaminado
para mayor firmeza dixo à la dicha Señora Vi Reyna que le dé ynformacion de
los testigos que se hallaron presentes al otorgamiento del dicho testamento
é que el está pronto, dada la dicha ynformacion de hazer en el caso lo
que convenga.

Aluego la dicha Señora Viso Reyna presentó por testigo à Juan de Villoria vecino é Regor de la Cibdad de la Concepcion que presente estaba,
del qual el dicho Señor Alcalde tomó é recibio juramento en forma de derecho,
é le mostró el dicho testamento que en sus manos tenia é le preguntó sy
se abia hallado presente al otorgarse del dicho testamento antel dicho Fernando
de Berrio, é sy la firma que estaba en el dicho testamento cerrado, que dezia
Juan de Villoria sy era suya, el qual dicho Juan de Villoria dixo, que el
se halló presente al tiempo quel dicho Señor Almirante otorgó el dicho
testamento antel dicho Fernando de Berrio, é que asy lo firmo de su nombre
en el dicho testamento cerrado como testígo, la qual firma dixo que reconoscia
é reconosció, é questo es la verdad, so cargo del juramento que hizo é lo firmó
de su nombre Juan de Villoria.

Aluego prefentó por testigo en la dicha razón al licenciado Pedro Vazques de Niella del qual el dicho Señor Alcalde tomó é recibio juramento por Dios é por
Sanya Maria, en forma de derecho, é le mostró el dicho testamento el qual
abiendolo visto cerrado dixo quel lo vio otorgar al dicho Señor Almirante antel
dicho Fernando de Berrio escribano, é que asy lo firmo por testigo, la qual//

484

// firma reconoscio, é que há oydo decir quel dicho Señor Almirante es fallescido
desta presente vida é que há oydo decir que fallesció en los Reynos de Castilla
cerca de la cibdad de Toledo é questa es la verdad, por el juramento que hizo
é lo firmò de su nombre, el licenciado Pero Vázquez.

Aluego la dicha Señora Viso Reyna presentó asy mismo por testigo à
Fernando de Carbajal alcalde mayor è vecino desta cibdad, del qual, el dicho
Señor alcalde tomó é rescibió juramento por dios, é por Santa María é por la
señal de la cruz en forma de derecho, é le mostró el dicho testamento cerrado el
qual abiendo jurado, é visto el dicho testamento dixo que el ansy mismo estubo
presente é bió é oyo otorgar el dicho testamento cerrado, al dicho Señor
Almirante é Vísorrey, antel dicho Femando de Berrío escribano publico que
fué desta dicha cibdad, al qual dicho Señor Almirante bió firmar de su nombre
en el otorgamiento del testamento cerrado é que este testigo ansy mismo firmó
por testigo, en el otorgamiento del dicho testamento, la qual firma reconosció,
é que há oydo decir, por muy publico é notorio, quel dicho Señor Almirante
fallescio della presente bida en los Reynos de Castilla, cerca de la cibdad
de toledo é que por su fin é muerte, ha visto é vee sus llantos é traer lutos, é
questa es la verdad, por el juramento que hizo é lo firmó de su nombre,
Fernando de Carbajal.

A luego ansy milsmo la dicha Señora Viso Reyna presentó por testigo á
Lope de Bardea vecino desta dicha cibdad, del qual el dicho Señor Alcalde
tomó é rescibio juramento en forma de derecho, é le mostró el dicho testa-
mento cerrado que en sus manos tenia, el qual abiendo visto el dicho testa-
mento dlxo que el estuvo presente al otorgamiento del dicho testamento al
tiempo quel dicho Señor Almirante lo otorgó antel dicho Femando de Berrío
escribano, é vio firmar en el otorgamiento del, al dicho Señor Almirante
é queste testigo ansy mismo firmó en el como testigo, la qual firma dixo que
reconocia é reconosció, é que ansy mismo vio escribir el otorgamiento del
dicho testamento al dicho Femando de Berrío é lo bió signar de su signo
la sustracion del, é que há oydo dezir por muy publico é notorio, desde el dia quel primero nabio de la flota, que agora bino de los Reynos de Castilla entró en este puerto, quel dicho Señor Almirante fallescio desta presente vida en los Reynos de Castilla é que por su fin é muerte, ha visto é oydo sus llantos à la Señora Viso
Reyna é à sus criados, é há visto é vee traer lutos, é questa es la verdad por
el juramento que hizo, é firmólo de su nombre Lope de Bardea.//

485

// A luego ansy mismo, la dicha Señora Viso Reyna presentó por testigo à
Garcia de Aguilar que presente estaba vecino desta cibdad del qual el dicho
Señor Alcalde tomó é rescibio juramento en forma de derecho, aziendole
mostrado el dicho testamento del dicho Señor Almirante cerrado é sellado,
el qual, abiendolo visto de la manera sufs dicha dixo quel se halló é estuvo
presente al tiempo quel dicho Señor Almirante Visorrey otorgó el dicho testa-
mento antel dicho Fernando de Berrío escribano publico que fué desta dicha
cibdad é bió firmar al dicho Señor Almirante en la sustracion é otorga-
miento del dicho testamento, la qual dicha sustracion é otorgamiento bió
escríbir al dicho Fernando de Berrio escribano publico suso dicho, é queste
testigo firmó por testigo en el dicho testamento, é la qual firma dixo que
reconoscia é reconosció, é que despues de escrito el otorgamiento del dicho
testamento por el dicho Femando de Berrio, é despues de firmados en el, los
testigos que en él otorgamiento del dicho testamento estan firmados, bió
sygnar con su signo al dicho Fernando de Berrio el otorgamiento del dicho
testamento, é que há oydo decir en esta cibdad agora poco á, como el dicho
Señor Almirante es fallescido desta presente bida, é que íallesció en Castilla
cerca de la cibdad de Toledo, é que por suu fin é muerte há visto é vee traer
luto à muchas personas, é queste testigo asy mismo lo trae, por la muerte del
dicho Señor Almirante, é questo es la verdad dé lo que sabe, por el jura-
mento que hízo, é firmolo de su nombre Garcia de Aguilar.

A luego e dicho Señor Alcalde vista la dicha ynformacion por la dicha
Señora. Visorreyna á el dada, por la qual parescia é constaba, el dicho Señor
Almirante aber fecho é otorgado el dicho testamento antel dicho Fernando de
Berrio é vifto como parescia é le hera, y es publico é notorio como el dicho
Señor Almirante es fallescido, é fallesció desta presente bida, en los dichos
Reynos de Castilla, dixo que mandaba é mandó ami el dicho escribano
abriesse el dicho testamento para que se supiese, lo que el dicho Señor Almi-
rante en el abia hordenado é mandado, el qual dicho testamento dixo que
mandaba é mandó que baliesse como postrimera é ultima voluntad del dicho
Señor Almirante, el qual yo el dicho escribano por mandado del dicho Señor
Alcalde abri é leer fize, el qual despues de abierto é leydo, é por el dicho
Señor Alcalde visto, é visto como por el parescia ser carescientes de todo vicio
é suspicion dixo que mandaba é mandó à mi el dicho escribano diese á la
dicha Señora Visorreyna é aquien de derecho lo aya de aber é le pertenesca//

486

// un treslado, ó dos ó mas del dicho testamento abtorìzado é signado de mi el
dicho escríbano, en manera que haga feé, al qual dicho treslado ó treslados,
clausula ó clausulas que del dicho testamento, diese, dixo que interponia
é interpuso, su abtoridad é decreto judicial para que valiesse é hisieze feé,
doquier é enqualquier parte que paresciesse é se presentasse, su tenor del
qual dicho testamento de berbo ad berbum es estee que se sigue.

(testament)

In dei nomine amen. Sepan quantos esta carta de testamento bieren como yo
don Diego Colon Visorrey Almirante é Gobernador perpetuo destas yndias
é tierra firme descubiertas é por descubrir del mar oceano, hijo legitimo de Don Cristobal Colon primero Visorrey é almirante e gobernador perpetuo destas dichas yndias é tierra firma é de doña Felipa Muniz su legitima muger, defuntos

que Dios aya, estando en esta cibdad de Sancto Domingo desta ysla espanola,
en las casas de mi morada que en ella tengo, é estando de partida para
castilla, sano é en my propio entendimiento é libertad, creyendo firme é
verdaderamente en la santífima trinidad, quel padre é hijo é espiritu sancto
tres personas é un solo Dios verdadero, asy como todo fiel cristiano, lo debe
tener é creer, temiendo la muerte ques cosa natural, á toda criatura, cobdi-
ciando poner mí anima en la mas llana é derecha carrera para la salvar,
porende otorgo é conozco que hago é hordeno esta carta de testamento é
postrimera voluntad é las mandas é cosas que en el serán contenidas asy para
la salvacion de mi anima, como para reposo de mi cuerpo é concordia de mis
herederos son las siguientes.

(1) Primeramente mando mi anima á mi Señor Dios que la crío a su
ymagen é semejanza é la redimió por su presiosa sangre, é ruego é pido
por merced á la bien abenturada syn mansilla virgen Sta Maria nuestra Señora
su benedicta madre é á todos los santos é santas de la corte del cielo que
sean rogadores á my Señor Jesucristo, que la quiera perdonare é llevar consigo
á su santa gloría é Reyno celestial amen.

(2) Iten mando que quando nuestro Señor fuere servido de me llevar desta
presente vida si en esta ysla española muríere, mi cuerpo sea onrradamente depositado en esta dicha cibdad de Santo Domingo en el monasterio de Señor San Francisco, é si en otra parte fuera della, fagase el dicho deposito de mi cuerpo
en una casa de la dicha horden, fs la obiere en el lugar donde fallesciere, //

487

// é sino la obiere, sea en la mas debota Iglesia del dicho lugar, é sy acaesciere mi fallescimiento en Sevilla , mando que mi cuerpo sea depositado en el monasterio de las cuebas, con el cuerpo del Almirante mi Señor questa alli, é ruego é mando
amis herederos é albaceas, que por amor de Dios é por quellos fallen quien
cumpla sus ultímas voluntades, tengan cargo é especial cuydado que en
abiendo aparejo é estando en estado el monasterio que mando hazer de que
abaxo se hará mincion para poder en el ser sepultado, de hacer llevar é poner
en el mi cuerpo en la capilla mayor de la Iglesia, é traer alli asy mismo el cuerpo del almirante mi señor, que aya gloria, questá depositado en el dicho

monasterio de las Cuevas de Sevilla, é traer asy mismo ally el cuerpo de Doña Felipa Muñiz su legitima muger mi madre questà en el monasterio del Carmen en Lisboa, en una capilla que se llama de la piedad ques de su linage de los Muñizes é trayan asy mismo al dicho monasterio el cuerpo del Adelantado don Bartolome Colon my tio, questá depositado en el monasterio de Señor San Franco desta cibdad de Sancto Domingo; é encargo é mando á los herederos del Almirante mi señor
é mios que de nuestra sepultura perpetua tengan mucho cuydado, pues
nuestro Señor tobo por bien dezir gracia al almirante mi señor, que el con
sus trabajos fuese el primer hedeficador destos bienes, y testado que tenemos
aunque indinos ante nuestro Señor, é todo lo que en este caso se fíciere por
el anima del Almirante mi señor é padre, é mia, allende de ser como el
servido de nuestro Señor, será honra é gloria del heredero que asy lo
cumpliere, é sy en alguna cosa, yo no hé complido lo que el almirante mi
señor dexo mandó sácar de su sepultura, hasido por no se aber acabado de
perpetuar, las cosas de estas partes para asentar su sepultura donde nuestro
señor fuese mas fervido é su anima descansada, con los bienes que por ella se
hiziesen en este mundo é porque desde el año de quinientos é doze començo
de aber alguna manera para poder cumplir lo cerca deste caso por el almirante
my señor mandado en su testamento, é yo siempre para complimiento de lo
suso dicho he fecho continuamente cada dia lo que hé podido de continuos
sacrificios é oraciones asy en el dicho monafterio donde está sepultado su
cuerpo, en otras partes, para cumplir en alguna manera su voluntad o man-
damiento que fué, que en donde el abiese de ser enterrado para siempre,
obiese tres capellanías, é encargó é mandó amy subcesor en el mayorazgo que
siempre faga decir tres misas continuas fasta que aya dispocision de se hacer é
acabar el monasterio donde ha de ser traydo, adonde yo tengo deseo de ser//

488

// sepultado, é declaro que la limosna o rentas para esta misas no se à de sacar
de la decima de la renta del mayorazgo quel almirante my senor mandò des-
tribuir en obras pias, salvo de los otros bienes del mayorazgo fuera de
aquellos, é asy lo que yo por su anima hé fecho é mandado facer no lo
hé sacado de la dicha decima parte, é asy está declarado en el testamento del
almirante mi señor, é hán de ser las misas, la una à la santíssima trinidad é la
otra á la Concepcion de nuestra señora, é la otra por las animas de sus padre é
madre é muger é por la mya, é de todos los defuntos, por que asy fué
su voluntad.

(3) Iten mando que en mi enterramiento é honrras que se fizieren, se fagan
con mucha umilldad, de manera que lo que se hiziere, sea mas para honra é
servido de dios que para la del mundo é no quiero que aya mas de treze
hachas é que por mi finamiento no se saque luto, ni se fiagan gastos fastiosos
é sin provecho é quiero quel dia de mi muerte é entierro, se me diga sobre mi
cuerpo é sepultura una vigilia é una misa de requien cantada saliendo, con sus
responsos sobre mi cuerpo é sepultura é se ofresca pan é bino é carne, segund à
mis albaceas paresciere, é por esta misma manera se me diga una misa de
requien cantada, é se haga la ofrenda dicha, desde el dia de mi muerte é
enterramiento fasta nueve dias sìguientes, à fin dellos se faga el dia de mis
honras, é desde ay aun año desde muriere se faga mi cabo de año en la
manera que el dia del entierro, é el gasto destas cosas , sea lo que mis albaceas
les paresciere ser nescesario.

(4) Iten mando que luego que desta bida presente pasare que se digan mill
misas, por mi anima en esta manera, treze de pasion, é otras trezes de la luz
é treinta de requien, las quales se digan todas el dia de mi enterramiento sy
ser pudiere, repartidas, las que se pudieren decir en la casa donde me enterra-
ren é las otras en los monasterios é yglesias de la cibdad, donde fallesciere, é
ciento de las dichas mill misas, se digan por las animas de purgatorio, é todas
las que restaren para cumplimiento de mill, se digan por mi anima é del almi-
rante mi señor é mi señora doña Felipa Muñiz é de don Bartolome Colon é
don Diego Colon mis tios, las quales se repartan por estos lugares, en
San Franco en Sancto Domingo en la Merced, monasterios desta cybdad é
ysla, en Santa Maria de las Cuevas, en San Franco en San Pablo monasteríos
de la cibdad de Sevilla, dando á cada uno dellos la parte é numero de las
miías que á mis albaceas paresciere para que se puedan decir é cumplir dentro //

489

// de quatro meses despues de mi muerte é mando por las dichas misas fs dé la
limosna acostumbrada en los lugares donde se dixeren, doblando la limosna en
las misas de pasion, é sy mi cuerpo fuere depositado en alguna yglesia que no
fuere en las dichas, que ni quiero que á la tal yglesia, se dé parte de las
dichas misas por la manera suso dicha.

(5) lten mando para la obra de las casas é monasterios de Señor San Franco
é Señor Santo Domingo é de la Merced desta cibdad cincuenta pesos de oro,
para la obra del dicho monasterio de San Franco cincuenta, é para la obra de
Santo Domingo veinte é cinco pesos, e para la obra de la Merced, é mando
que se dén quarenta ducados, al ospital desta cibdad, para sus enfermos é
nescesidades.

(6) Iten mando á la cofradía desta cibdad del dicho ospital que allende de la
sufragia, que me son obligados por ser cofrade, me fagan decir quatro misas
cantadas con sus vigilias é responsos por mi anima, é del almirante mi Señor
é don Bartolomé Colon mi tio é demás antecesores é mando que le sea dado
en limosnas diez pesos de oro por la dicha sufragia.

(7) Iten mando, veinte ducados al ospital de las bubas de la cibdad de
Sevilla, é mando diez ducados, al ospital de la misericordia de la dicha
cibdad, los quales mando que luego le sean pagados.

(8) Iten mando que dentro de un año despues de mi fìnimiento sean casadas
seis huérfanas nescesitadas, que no tengan con que se casar, las quales sy
pudieren ser abidas hijas dalgo, se elijan antes que otras, si las obiere fijas de
criados o de personas à obitas á esta nuestra casa se casen antes estas que otras,
por que á los nuestros somos mas obligados, é quiero que se dé à cada
una dellas para el dicho casamiento veinte é cinco mill maravedís, é mando
amis albaceas que desto tengan espedal cuydado, é lo cumplan dentro
del dicho tiempo de un año, ora en Caftilla ora en esta tierra, en las personas
que les paresciere.

(9) Iten mando para redención de catibos cincuenta mill maravedís de. los
quales sean redimidos, las personas que se pudieren rescatar con la dicha
cantidad, é es mi voluntad que sean antes mugeres que ombres é sy todas no
pudieren ser mugeres los onbres que se rescataren sean antes casados que
solteros, lo qual cumplan dentro de un año despues de mi fallescimiento,
é declaro que es mi voluntad, que asy en esta manda de cativos como en la su
propia próxima, de las huerfanas que sean de casar, que no se entremetan los//

490

// frailes de nuestra Señora de la Merced, ni la cruzada ni otra persona alguna à
mandar ni disponer en ninguna parte dellas, ni en otra ninguna manda, que
en este testamento yo hiciere por bia de ser que son ynciertas o quales perte-
nesciere la cobranza dellas, por algund titulo o previllegio, porque quiero é es
my voluntad que mis albaceas lo cumplan en las mismas cosas que yo mando
como sy nobrasse las personas é cosas en que sean de cumplir é para mayor
abundamiento nombro é señalo las personas de las huerfanas que sean de
casar, é las personas de las que se an de rescatar aquellas que mis albaceas
mandaren é nombraren é señalaren, las quales yo desde agora señalo, especial-
mente para entonces é de entonces para agora.

(10) lten mando que todos los yndios que al tiempo de mi muerte fueren
bibos en qualquier parte que yo los tenga sean bestidos todos, de tal manera
que ninguno dellos quede por veslir de camisas é çarahueles, é las mugeres de
naguas é camisas de presilla, é de angeo como à mis albaceas paresciere, é por
todos los que fueren defunctos, mando que le faga un adniversarío, dizien-
dole su vigilia é su misa cantada de requien é fe ofresca en el tal aniversarío
pan é vino é cera, la qual ofrenda se faga de la cantidad que à mis albaceas
paresciere é segund se suele á coslumbrar en semejantes abtos.


Eduardo Albuquerque

quinta-feira, 30 de Julho de 2009

Cristóvão Colombo - Carta de D. Luís de la Cerda

(John Boyd Thacher)

Carta de D. Luís de la Cerda, Duque de Medinaceli, ao Senhor Cardeal de Espanha, D. Pedro González de Mendoza, de 19 de Março de 1493.

THACHER, John Boyd (1)
Christopher Columbus, His Life, His Works, His Remains, as revealed by original printed and manuscript records, together with an Essay on Peter Martyr of Anghera and Bartolomé de las Casas, the first Historians of America, Volume I, Parte II, pp. 411-412.



Transcreve-se:


«Al Reverendisimo Señor el Señor Cardenal de España, Arzobispo de Toledo,
&c.

"Reverendísimo Señor; No sé si sabe vuestra Señoria como yo tove en
mi casa mucho tiempo á Cristóbal Colomo, que se venía de Portogal, y se
queria ir al Rey de Francia para que emprendiese de ir á buscar las Indias
con su favor y ayuda, é yo lo quisiera probar y enviar desde el Puerto
que tenia buen aparejo con tres ó cuatro carabelas, que no me demandaba
mas; pero como ví que era ésta empresa para la Reina nuestra Señora,
escrebilo á su Alteza desde Rota, y respondióme que ge lo enviase: yo
ge lo envié entonces, y supliqué a su Alteza, pues yo no lo quise tentar y
lo aderezaba para su servicio, que me mandase hacer merced y parte en
ello, y que el cargo y descargo deste negocio fuese en el Puerto. Su Alteza
lo recibió y lo dió en cargo á Alonso Quintanilla, el cual me escribió de su
parte que no tenia este negocio por muy cierto; pero que si se acertase,
que su Alteza me haria merced y daria parte en ello; y despues de haberle
bien examinado, acordo de enviarle á buscar las Indias. Puede haber
ocho meses que partió, y agora él es venido de vuelta a Lisbona, y ha hallado
todo lo que buscaba, y muy cumplidamente, lo cual luego yo supe, y por
facer saber tan buena nueva á su Alteza ge lo escribo con Xuares, y le
envio á suplicar me haga merced que yo pueda enviar en cada año allá
algunas carabelas mías. Suplico á vuestra Señoria me quiera ayudar en
ello, é ge lo supliqué de mi parte, pues á mi cabsa y por yo detenerle en
mi casa dos años, y haberle enderezado á su servicio, se ha hallado tan
grande cosa como esta. Y porque de todo informará mas largo Xuares

(Cogolludo - Palácio dos Duques de Medinacelli - janela)

412

á vuestra Señoria suplícole le crea. Guarde nuestro Señor vuestra Reverendísima
persona como vuestra Señoría desea. De la mi villa de Cogolludo
á diez y nueve de Marzo. Las manos de vuestra Señoría besamos.
El Duque.»
(Escudo de Cogolludo)
_____________

(1) John Boyd Thacher

Cfr. Carta del Duque de Medinaceli sobre el alojamiento que dio a Cristóbal Colón

Palácio dos Duques de Medinaceli


Eduardo Albuquerque

quinta-feira, 23 de Julho de 2009

Leão Pancaldo como Procurador de Diogo Colombo

HARRISSE, Henry
Christophe Colomb, son origine, sa vie, ses voyages, sa famille; ses descendants, II, Paris, Ernest Leroux Éditeur, 28, Rue Bonaparte, 28, M.D.CCC.LXXXIV , pp. 238, 450 e 451, apresenta-se:



«TRANSFERT D' UNE PROCURATION DE DIEGO COLON.

Savone, 1515, 30 mars.

LEONUS Pancaldus q. M. Ansermi civis Saome procurator & procuratorio
nomine Magnifici domini didaci collon, virtute publici instrumenti recepti
per benedictum mugnos notarium de anno Domini MD.XIIII die XIIII Januarij
cujus vigore habet potestatem unum seu plures procuratorem seu procuratores
substituendi & eum vel eos revocandi & onus procurationis hujusmodi in
se recipiendi tocies quoties sibi videbitur expedire prout in dicto instrumento
continetur.
Ideo sponte omni meliori modo substituit & loco sui posuit Antonium Roma-
nam acimatorem pannorum in civitate Saonae absentem tanquam presentem
cum omnimoda potestate & bailia quam ipse leonus substituens virtute dicti sui
mandati a dicto suo procuratore habuit & habet in mandatis. Confirmans.
Protestans. //

pp.451

// Actum Saonae in bancho mei notarij infrascipti sîto sub domo fíliorum
& heredum q. Bartholomei de Oddino notarij presentibus testibus Raymando
& Georgio Peyrano de Lavagnola civibus Saonae vocatis & rogatis. MD.XV. Indi-
cione III. die XXX Martij,

(In Not. Simone Capello.) (a)

(Giovanni Bellini - Procurator)

Il s'agit, selon nous, non de Diego Colomb, frère de Christophe, mais de
son neveu et homonyme, fils de ce dernier. La forme Didacus Collon et
le titre de Magnificus dominus l'indiquent, d'autant plus que Diego Colomb
était alors prêtre. D'ailleurs, au 14 janvier 1514, ce dernier vivait en Espagne
où il. mourut le 21 février 1515, c'est-à-dire un mois avant que le mandataire
se fit substituer à Savone.
Leone Pancaldo était un marin savonésien qui s'illustra comme l'un des
pilotes de l'expédition de Magellan. Quant à Benedicto Muñoz, qui reçut l'acte
original , nous croyons que c'était un notaire de Santo-Domingo.
Il reste à savoir quelles affaires Diego Colon pouvait avoir à Savone
en 1515. Nous présumons qu'il s'agissait d'indemniser les héritiers de Sebas-
tiano Cuneo pour la propriété non payée de Legine.»

pp. 238

«De retour à Hispaniola, il donna à Leone Pancaldo, de
Savone, célèbre pilote qui devait s'illustrer au service du
Portugal, une procuration passée le 14 janvier 1514, par devant
Benedicto Muñoz (1), notaire, ce semble, à Santo-Domingo.

(1) 1. Virtute publici instrumenti recepti per Benedicium Mugnos notarium de anno
Domini MDXIIII januarij, (In not. Simone Capello, Appendice A, Doc.
XLIII.) Il aurait été très intéressant de savoir de quelle nature étaient les
intérêts de Diego Colon dans la province de Gènes. S'il s'était agi d'une
transaction avec la banque de Saint-Georges, au sujet du legs fait par
Christophe Colomb, legs qui motiva la lettre adressée par l'Office de Saint-
Georges à Diego, le 8 décembre 1511, il en serait sans doute resté des traces
dans les archives de la banque. Peut-être s'agit-il seulement de la petite pro-
priété de Legine, que Diego se sera décidé à solder, après les poursuites
judiciaires de 1501.»

(Banco de notário)

quinta-feira, 2 de Julho de 2009

Antes de querer correr é preciso saber andar...

Já várias vezes aqui afirmámos que aos autores de pseudo-histórias faltam conhecimentos básicos do ofício de historiador.
Se a Diplomática é um dos seus calcanhares de Aquiles (vejam-se as asneiras que têm sido escritas a propósito do morgadio de Cristóvão Colombo) a Paleografia é o outro - muito temos rido com o que se tem escrito a respeito das assinaturas de Colombo e das grafias com que outros escrivães grafam o nome do primeiro almirante das Índias de Castela.
Veja-se o exemplo do nome que consta nas bulas alexandrinas:

Cristoforum Colon


Crhistoforum Colon


É espantoso como com estes simples nomes se é capaz de produzir os discursos mais alucinados!
E querem eles fazer história assim...

Adenda:
Christoforum Colon
(Nome do Almirante numa cópia de bula alexandrina
in Livro dos Privilégios de Cristóvão Colombo)


domingo, 21 de Junho de 2009

Como D. João III compra Leão Pancaldo

El Rey D. João 3.º/

Carta de Gaspar Palha p(ar)a El Rey/
em que lhe dava conta de alguns contratos/
que se ajustarão e de huma carta de El /
que alli tinha chegado p(ar)a fazer pazes João/
da Silveira com Leom Pancado/

de Paris a 1 de mayo de 1531/

[Torre do Tombo, Corpo Cronológico,] Parte 1.ª/
Mac 46 Doc 84 N. Suc 5926 //

(D. João III)

// s(enh) or /

depois de duarte coelho partydo daquy p(er) que(m) escrivy a Vosa .A. ho/
que a nese tempo de suas cousas sabya sobreveyo nesta corte hu(m)/
neguoçyo e(m) q(ue) de todo me no(m) soube dar o co(n)selho se do q(ue) nyso/
fyz Vosa A. se ouver por deservydo, e ho caso he este que hu(m) lleom/
pamcado pylloto naturall de saona co(m) que(m) joam da syllveyra ha/
semtou aguora a dous anos partydo como Vosa .A. sabera veyo a esta/
corte que foy chamado segu(n)do tenho e(n)tendydo p(er) p(esso)as que nella m(ui)to/
podem eu soube sua vymda amtes tres ou quatro dyas que elle/
vyese e foy desta maneyra q(ue) este mjçer p(edr)o portador da prese(n)te/
cheguou aquy co(m) hu(m)a carta de Jaquome Requermo hu(m) mercador outro/
sy saones emdereçada a jo(am) da syllveyra eu fuy avjsado de como/
elle aquy era co(m) esta carta e me vy lloguo co(m) elle e me deu co(n)ta/
como este lleom pamcado era chamado desta corte e partydo de saona/
e que Jaquome Requermo p(e)la vo(n)tade q(ue) tynha de servyr Vosa .A. /
mamdava aq(ue)la carta a jo(am) da syllveyra cuydando q(ue) estava ajnda aquy/
e(m) que lhe dava co(n)ta de como este p(er)a qua era partydo q(ue) traba/
lhase de saber co(m) elle e saber de que(m) era chamado e ho p(er)a q(ue) era vy(n)do/
eu abry a carta e vy que dezya ho mesmo e asy como elle ho detevera/
com pallavras e co(m) lhe dar allgu(m)a cousa de seu ate guora q(ue) era p(ar)a/
saber depois do t(em)po que elle prometeo esperar mays de oyto me/
ses que aguora no(m) no podera mais ter como Vosa A. vera p(e)la mesma/
carta lhe dara(m) co(m) esta e co(m) outra q(ue) ho Jaquome Requermo aquy ma(n)dou/
q(ue) vynha de Roma p(er)a se chamar e(m) Saona este leom pamcado e foy/
ter a sua maão e a no(m) quys dar e ma(n)dava a jo(am) da sylv(ey)ra p(er)a q(ue) p(e)lo/
nome conheçese que(m) era aq(u)ele que aquyllo tratava o quall segu(n)do dyz/
a carta he ao momseor de momte-bru(m) q(ue) e vlasallo del Rey de framça e /
naturall da provynçya da gasconha segu(n)do achey por mynhas e(n)/
formações;//


(Francisco I)

// eu s(enh)or quando Isto asy vy emformey me d’onorato de caes q(ue) foy ho prmeyro/
co(m) q(u)em este myçer p(edr)o foy ter e ho endreçou amy(m) de que(m) era este jaqoume/
Requermo e se era p(esso)a a que se podya dar credyto elle me dyse q(ue) ho co/
nhecya por muy grande s(er)vydor de Vosa.A. e home(m) he(m) q(u)em lyvrem(en)te podya crer/
emtam hofereçy a este a pousada domde todollos dyas vynha comer e lhe/
roguey q(ue) porqua(n)to eu no(m) conheçya a este lleom pamcado que elle trabalha/
se tamto q(ue) elle aquy fose p(e)lo topar e mo fazer saber elle ho fez/
co(m) tam boõa vomtade q(ue) ao segu(n)do dya q(ue) ho pamcado aquy cheguou ho/
topou e me fez saber eu s(enh)or como neste caso no(m) sabya muy bem a vo(n)ta /
de de Vosa .A. e nom na sabendo estava e(m) ta(n)ta duvyda de saber ho que fa/
rya como aguora estou de saber ho q(ue) tenho feyto detremyney emtam de me/
aco(n)selhar nyso co(m) h’onorato asy por eu co(n)fyar delle ser e(m) tudo s(er)vydor/
de Vosa.A. como tambem por ver q(ue) elle me fallava neste neguoçyo/
como home(m) q(ue) ho sabya e co(m) Vosa.A. nyso pratycara pratycamdo nos ha/
maneyra co(m) que se Isto mylhor podya obrar elle me dyse q(ue) elle /
lhe no(m) ousarya fallar por q(ue) era cousa p(er) honde corerya m(ui)to rysquo/
mas q(ue) todavya elle lhe fallarya a maneyra de co(n)selho e verya ho q(ue)/
nelle achava e asy ho fez e achou ho tam ryjo q(ue) a n(e)hu(m)a cousa de/
co(n)creto co(m) Vosa .A. ho pode dobrar dyzendo lhe q(ue) elle fora e(n)ganado/
e q(ue) ho no(m) querya ser outravez q(ue) ja de portugall ho no(m) e(n)ganaryam/
mais e q(ue) lhe no(m) fallase e(m) partydo co(m) Vosa .A. porq(ue) elle era che/
gado a t(em)po q(ue) tynha dyso pouca neçesydade, qua(n)do h’onorato Isto/
vyo me dyse q(ue) elle esperava q(ue) este fyzese pouqua v(ir)tude mas/
q(ue) elle tynha hu(m) grande seu amyguo e p(esso)a q(ue) desejava servyr Vosa .A./
q(ue) ha hu(m) gynoes per nome Jo(am) marya q(ue) ja em portugall esteve hua/
vez ou duas e q(ue) este conheçya ao pamcado e era seu amyguo q(ue)/
serya boo(m) bom llamçarlho e ver se por co(n)selho ho pody(a) chegar/
allgu(m)a cousa eu me no(m) pareçeo bem saber se Isto de tamtos e po /
ren elle me aprovou este por tam bom homem he servydor de/
Vosa .A. que co(n)senty e(m) q(ue) ho fyzese e elhe fallou e amdou/
apos elle çertos djas cometendo lhe q(ue) se fose co(m) ele a portugall/
e q(ue) elle lhe farya a despesa e se hobrygarya a q(ue) Vosa .A. lhe/
co(m)p(ri)se ho co(n)trato q(ue) co(m) Jo(am) da syllveyra tynha feyto e em çyma/
lhe fyzese mais m(er)çe e q(ue) no(m) lho querendo co(m)prir lhe dava/
nesta vylla fyança de duzentos escudos os quaes se obrygava lhe/
pagar jndo elle lla e torna(n)dose se(m) Vosa .A. lhe fazer m(er)çe fynall/
me(n)te q(ue) nu(n)ca ho pode hu(m) ne(m) ho out(r)o mover e co(m) derradeyro co(n)/
çerto e(m) que se pos foy q(ue) se lhe desem lloguo dous myll cruzados/
q(ue) elle se tormarya e estarya p(e)lo co(n)çerto q(ue) co(m) Joam da syllveyra/
fyzera ou lhe desem lloguo duzentos e q(ue) p(e)los mais espara/
rya daquy a dous meses no mais e q(ue) no lhes dando q(ue) os duze(n)/
tos fyquasem p(er)a elle//. //


(Assinatura de Leão Pancaldo)

// eu pr(e)guntey neste caso a’onorato q(ue) lhe parecya elle me dyse q(ue)/
a cousa lhe parecya tam mall q(ue) p(e)lo q(ue) elle conhecya deste e da jente/
desta t(e)rra q(ue) se elle tyvera dous myll escudos q(ue) elle lhos dera sem/
mais comysam de Vosa allteza por q(ue) sabya q(ue) nyso lhe fazya m(ui)to /
s(er)vyço e q(ue) elle me aco(n)selhava q(ue) trabalhase nyso ho q(ue) eu podese por/
ver se podya nyso acabar allgu(m)a cousa eu s(enh)or me começey e(n)tam de/
Jmqueryr de como este homem aquy vyera ho caso q(ue) delle se fazya he ha/
chey q(ue) elle foy chamado no(m) dell Rey mas doutos homens deste Reyno os/
quais queryam co(m) elle fazer vyajem a Indja dos quais era hu(m) delles este/
monseor de mo(n)tebrya(m) e ho outro ho monseor de moy q(ue) aquy foy fery/
do nas justas de quem ja escreby a Vosa allteza e na co(n)panhya des/
tes e doutros emtrava tambem ho duque dallbanya q(ue) he s(enh)or auso/
lluto e grande servydor dell Rey de fra(n)ça ho pr(e)meyro home(m) co(m) quem/
este fallou vyndo a esta corte foy co(m) este mo(n)seor de moy ho quall/


(Paris)

dyz q(ue) se mostrou muy llado co(m) sua vynda e soube de myçer p(edr)o portador/
desta que este mo(n)seor de moy dera hu(m) escrito a este pancado p(er)a /
ho gram mestre lhe ma(n)dar dar çem escudos Isto me no(n) pareçeo bem/
nesta llyga sospeytey eu p(er) allgu(m)as cousas q(ue) senty q(ue) emtrava/
tambem ho allmyrante e emtraha ssy bem ho bysconde de dyepa/
sobyo este caso amays por q(ue) tanto q(ue) elle nesta corte foy ho fyzera(m)/
lloguo saber ell Rey e no(n) se fallou he(m) jamtar a sua mesa em out(r)a/
cousa sena(m) neste pylloto e ate dyzer ell Rey q(ue) elle fallara ja co (...?)/
e(m) outro tempo e q(ue) nu(n)ca vyra home(m) tam esperto nem sabedor nas /
cousas da Jndya andam aquy duzentos s(enho)res e fydallguos ytallyan[os]/
e outros q(ue) no(m) andam sena(m) bastando maneyra de se co(n)graçar co(m)/
ell Rey amtre os quais he hu(m) ho marques de salduçia q(ue) he p(esso)a aque(m) el Rey/
tem ma vomtade e elle deseja de lha ter mylhor como este vyo q(ue) el Rey/


(Francisco I)

estava tam cheyo deste home(m) como na de trabalhar de saber co(m) elle /
e se vyo e lho hofereçeo q(ue) el Rey lhe farya grandes partydos e q(ue)/
elle lhe farya dar trezentos cruzados de partydo cada ano afora/
ho co(n)trato q(ue) elle asemtarya co(m) el Rey açerqua de suas vyages/
fynallm(en)te q(ue) afora este out(r)os muytos amdavam aqui no pr(i)meyro/
apresemtarya a el Rey cuydando llevar nyso ho mayor allvytre q(ue) /
podya ser/
quando Isto asy vy vendo q(ue) h’onorrato de caes en çerte fycava tam /
bem este mycer pedro ser home(m) de bem detremyney por meyo/
deste ver se podya acabar allgu(m)a cousa por que era naturall/
de sua terra e tynha co(m) elle conhesyme(n)to e amyzade e emtam pra/
tyquey co(m) elle ho caso no(m) lhe descobryndo de todo nyso grande de/
sejo e lhe pedy q(ue) fallase co(m) este pamcado e vyse ho q(ue) sentya/
delle e que no(m) lhe dysese q(ue) eu aquy estava este mycer pedro/
ho fez asy e [a]chou sempre nelle m(ui)ta dureza depois lhe dyse por//


// mynha llycença como eu aquy estava aco(n)selhando lhe q(ue) se co(n)tratase/
por my(m) co(m) Vosa .A. e dyzendo lhe qua(m) jnçertas cousas saao as dytas de/
pois tratou co(n)çerto de my(m) a elle nu(n)ca ho pode mover contra cousa sena(m)/
q(ue) no(m) querya co(n)çerto e que quere(n)do eu allgu(m) co(n)çerto co(m) elle q(ue) lhe dese /
lloguo duzentos escudos e q(ue) me hobrygase a dar lhe Vosa .A. daquy/
dous meses tres myll e q(ue) lloguo se obrygarya a co(n)p(ri)r tudo aquyllo q(ue)/
co(m) Jo(am) da syllv(ei)ra e(m) seu co(n)trato fysera he este foy ho menos e(m) q(ue) ho pode/
der(?) ta(m) duro estava qua(n)do eu Isto vy e q(ue) elle fallava ja e(m) partydo/
dyse ao myçer p(edr)o q(ue) trabalhase co(m) elle q(ue) quysese fallar comyguo por/
q(ue) porvemtura ajnda q(ue) elle estyvese ta(m) desarezoado nos co(n)çertarya/
mos aly andou ho myçer pedro bem tres ou quatro dyas prymeyro q(ue) ho/
podese chegar a Isto fynallme(n)te me quys fallar e nos vyemos em hu(m)/
moysteyra honde a my(m) ne(m) a elle conheçya ny(n)gem e elle me dyse q(ue) elle no(m)/
vynha ally mays por eu no(m) dyzer q(ue) elle era mall Insynado q(ue) por/
fazer co(n)çerto comyguo e tam duro veyo q(ue) nu(n)ca pode co(m) todas mynhas/
pallavras chegallo desta st prmeyra vez a menos de lhe dar lloguo duze(n)/
tos escudos e me hobrygar q(ue) Vosa alteza lhe darya dally a dous meses dous/
myll cruzados e davamos e(m) rezam q(ue) qua(n)do elle fyzera ho co(n)çerto co(n)/
Jo(am) da syllveyra q(ue) estava despedydo del Rey e q(ue) lhe davam some(n)te/
çem escudos p(er)a comer e q(ue) el Rey o chamarya qua(n)do ho ouvese myster/
e q(ue) aguora q(ue) era rogado e q(ue) lhe fazyam partydos tamanhos q(ue)/
seno(m) fose por respeytar ho pouquo a sua comçyemçya q(ue) ajnda q(ue)/
lhe (...)Vosa .A. mandara dar dez myll cruzados no(m) fyzera co(m) elle/
nenhu(m) patydo e tam duro veyo esta prymeyra vez q(ue) eu no(m) quys asentar/
co(m) elle dyzendo lhe q(ue) averya meu co(n)selho e q(ue) elle se esco(n)dese antre/
tanto q(ue) ho no(m) topasem e q(ue) nos nos co(n)çertaryamos e fyz eu(?) Isto/
asim q(ue) ho myçer p(edr)o depois delle ydo dally tyvese t(em)po p(er)a a maneyra/
de co(n)selho lhe aprovar mynha rezam e aquyllo q(ue) lhe prrometya ser bom/
ho ome(n)zynho andava ta(m) ryspado q(ue) co(m) toda mynha ma(n)sydam se foy/
daly dyzendo q(ue) eu ho no(m) ma(n)dase mays chamar porq(ue) lhe farya da/
no a elle e amy(m) q(ue) se lhe allgu(m)a cousa quysese lha ma(n)dase dyzer p(e)lo/
myçer p(edr)o || depois delle pa(r)tydo este myçer p(edr)o ho amoller(?) fyquou ta(m)/
to co(m) rezoes q(ue) a meu roguo ho fyz tornar a me fallar out(r)a vez/
honde me no(m) soube fugir a rezam e lhe provey quanto mais çerto/
tynha nysto q(ue) detremynava a perda q(ue) ho ganho mostrylhe qua(n)tos/
e(n)co(n)venye(n)tes eu sabya q(ue) elle tynha p(er)a no(m) vyr a esyto sua te(m)/
çam dyzya q(ue) elle llevava por capytam da sua armada a hu(m) gra(m)/
s(enh)or q(ue) no(m) lleva co(n)syguo home(m) q(ue) no(m) fose seu vasallo e q(ue) nam/
morrese por elle e q(ue) elle no(m) avya d’yr p(e)lo camynho p(er)a honde/
vam as naos de Vosa .A. e q(ue) elle tomarya terra e farya fortalle/
za em parte honde todo ho ma(n)do no(m) fose bastante a co(n)trastalla//

// sem embarguo de tudo eu ho chegey q(ue) cuydo q(ue) foy ho mayor/
myllagre do mu(n)do segu(n)do estava duro a que elle he co(n)tente e q(ue)r/
estar p(e)lo co(n)trato q(ue) co(m) Jo(am) da syllveyra fez q(ue) saão myll e /
seisçentos ducados d’ouro e se torna a saona a esperar a reposta/
de Vosa .A. daquy ate ho derradeyro dya do mes de setembro prymey/
ro q(ue) vem e p(er)a esperar aqueste tempo me pedya duzentos cru(za)/
dos eu lhe dey çem escudos ho solles q(ue) vallem aguora a quaremta/
e dous sollidos a peça os quaes çem escudos lhe dey e(m) começo de/
paguo dos myll e seysçentos ducados e ho q(ue) resta lhe a Vosa/
allteza se for servydo de ma(n)dar dar por todo ho mes de setembro/
como açyma dyguo como Vosa .A. mylhor vera vera p(e)lo co(n)trato q(ue)/
co(m) elle fyz q(ue) co(m) esta lhe daram E ho q(ua)ll co(n)trato foy feyto p(e)los /
de q(ue) Jo(am) da syllveyra co(m) elle fez ne(m) maes ne(m) menos por q(ue) elle ho tra/
zya asynado p(e)lo mesmo Jo(am) da syllveyra o quall lhe dava muyto/
credyto ao q(ue) elle de sy dezya elle me deu por fyador destes çem/
escudos q(ue) de my(m) reçebeo a este myçer p(edr)o do quall tenho segura(n)ça/
feyta de sua maão na mylhor forma q(ue) eu pude e(n)tender e tambem/
elle presentara a Vosa .A. co(m) ho co(n)trato e que me fyqua(m) ajnda dous/
co(n)tratos do mesmo teor e outras duas fyanças de myçer p(edr)o e e(n) trou/
s(enh)or aquy mays e(m) partydo q(ue) ho lleom pancado reçeava porq(ue) eu lhe/
dava aguora estes çem escudos p(e)lo botar daquy e entam q(ue)/
no(m) serverya a Vosa allteza ne(m) farya nada e(m) ha sua(?) causa meteo e(m)/
partydo q(ue) eu ma(n)dase a este myçer p(edr)o a portugall co(m) este requa/
do a mynha carta e ho myçer p(edr)o desejava tambem d’yr lla porq(ue)/
dyz ter çertas cousas suas e de jaquome Requermo açerqua do trato/
de saona q(ue) fallar co(m) Vosa allteza e(m) q(ue) lhe fara m(ui)to s(er)vyço e asy/
proveyto e me detremyney pois q(ue) asy como asy a vy de ma(n)dar/
outrem ma(n)dar a elle porq(ue) tambem elle co(m) Isto q(ue) lhe eu fyz/
çerto trabalhou nysto co(m) mylhor vomtade e çerto co(m) tanta q(ue) çer[ti]/
fyquo a Vosa .A. q(ue) sem elle fora e(m)posyvell acabarse nada e/
lhe dyra a Vosa .A. ho q(ue) se requerer e fara ho q(ue) for seu s(er)vyço/

este pamcado quysera que eu lhe dera outro co(n)trato como ese q(ue) fyze/
mos asynado de mynha maão e a rezam de ter delle neçasydade deya por/
q(ue) os gynoeses como estam devysos co(m) framça q(ue) qua(n)do de qua ho/
ma(n)dava(m) chamar e fora(m) ter allgu(m)as cartas por desastre a sua maão e /
q(ue) qua(n)do vyra(m) q(ue) este era chamado de framça e co(m) dyzere(m) q(ue) fa/
ryam jornada q(ue) fose soada duzentos anos q(ue) ho prendera(m) e q(ue) co(m)/
aq(ue)le asynado de jo(am) da syllveyra se solltara e co(m) dar duzentos/
cruzados de fyamça de nu(n)ca s(er)vyr fra(n)ça co(n)tra genoa e q(ue) aguora/
sabyam q(ue) elle qua era e q(ue) no(m) llevamdo çartydam q(ue) ho tornaryam//

// a meter e(m) prisam co(n)tudo vendo q(ue) era cousa q(ue) a Vosa .A. no(m) servya de/
nada co(m) todas suas prefyas lho no(m) quyz dar some(n)te lhe dey p(ar)a se/
sallvar deste peryguo q(ue) elle dezya hu(m) asynado de mynha maão e/
q(ue) some(n)te dezya q(ue) fosem çertos os q(ue) ho vysem como este vyera a esta/
corte de framça a fallar comyguo sobre hu(m) çerto neguoçyo e no(m) a out(r)a /
cousa no(m) dyzendo de que(?) ne(m) a que(?) e co(m) Isto se partyo e creya Vosa Vosa/
.A. q(ue) era tam bastado p(er) esta çydade de homes q(ue) ho queryam presemtar/
ell Rey q(ue) depois q(ue) emtrou e(m) co(n)trato comyguo lhe foy neçesaryo/
mudar quatro vezes a pousada e della no(m) ousava de sayr e eu lhe ma(n)dava/
q(ue) asy ho fyzese porq(ue) se este chegara acabar d’asentar co(m) allg(u)e(m)/
no(m) fyzera partydo co(m) Vosa .A. por m(ui)ta mais soma q(ue) lhe dera(m) e esta/
foy a causa porq(ue) me eu dey a tamta presa neste caso ajnda q(ue) me/
pareçese q(ue) aquy podya vyr p(esso)a q(ue) muy çedo q(ue) ho fyzese mylhor /

Isto s(enh)or esta desta maneyra e posto q(ue) meu atrevyme(n)to foe muy/
grande e(m) cousas tamanhas me e(n)trometer sem comysom de Vosa .A./
move me a yso as causas q(ue) atras dyguo e v(er) tudo tam baralhado/
q(ue) me pareçeo q(ue) este home(m) podya ser causa ajnda q(ue) elle pouco posa/
de ao menos dar hocasyam de dyscordya amtre Vosa .A. e el Rey de fra(n)ça/
de que depois ambos podya naçer descomtemtame(n)tos e p(e)la vomtade/
q(ue) eu sey q(ue) Vosa .A. tem de co(n)servar esta amysade de llomguos tempos/
gardala me pareçeo q(ue) podya aver por mais seu servyço gastarse amtes/
tam pequena soma de dynheyro q(ue) lleyxar chegar este a meter hem/
cabeça ho q(ue) elle no(m) pode nem fara e podendo day naçer est’outro q(ue)/
açima dyguo se eu for tam dysdytoso q(ue) Vosa .A. se aja d(e) s’opor de/
servydo co(m)dane (?) meu erro como de Jnhoramte cobyçoso de ho servyr/
porq(ue) creya Vosa .A. q(ue) mynha temça(m) foy fazer lhe s(er)vyço e(m) todas as cousas/
e(m) q(ue) cuydar q(ue) lho faço sempre farey ajnda q(ue) p(ar)a yso no(m) tenha comy/
sam sallvo se Vosa .A. me ma(n)dar q(ue) e(m) nhu(m)a lho no(m) faça/

a este myçer p(edr)o portador da presente dey ese cavallo e(m) q(ue) vay q(ue)/
asy emtrou no partydo q(ue) custou oyto escudos e mais lhe dey p(er)a ho ca/
mynho quy(n)ze escudos e se Vosa .A. se ouver por servydo do q(ue) he feyto/
neste caso eu no(m) ey tudo Isto por mall e(m)pregado nelle porq(ue)/
como dyguo p(e)lo q(ue) elle esperava lla d’acabar co(m) Vosa .A. açerqua /
de seu neguoçyo e hasy p(e)lo gasalhado q(ue) lhe eu sempre fyz tra/
balhou nyso tudo ho q(ue) nyso se podya desejar eu lhe ho ferey a/
m(ui)tas pallavras porq(ue) me rellevava q(ue) Vosa .A. lhe farya m(er)çe ysto/
no(m) obryga Vosa .A. a mais q(ue) ao de q(ue) for servydo e porem se Vosa/
.A. no(m) prover tam asynha co(m) ho leom pamcado deve de ter e se co(m)/
boõas pallavras porq(ue) se tornar a saona se(m) q(ue) est’outro tenha ja//


(Cambista)

// seu recado pareçer lhe a q(ue) e bullra e he tam doudynho q(ue)/
quebrara as redeas co v(er)guonha e o medo e porem se Vosa .A./
detremynar de co(m)pryr co(m) elle muy(to) me pareçe q(ue) serya/
boo(m) ho mais çedo q(ue) podese ser porq(ue) na(m) no fose e(m)tre/
ta(n)to allgu(e)m tyrar de seu syso porq(ue) segu(n)do os proveytos/
elle promete e muj(?) pouquo pagarem por elle çem escudos Vosa/
allteza aremata(n)do e(m) myll e seysçentos e tamanho bocado q(ue)/
avera poucos q(ue) por cousas jmçertas os queyra(m) avemturar/
faça ho q(ue) nyso mais seu s(er)vyço lhe pareçer e dese caso no(m) ha/
mais q(ue) escrever a Vosa .A. e dou lhe tam miudame(n)te semp com[o](?)/
delle e dos out(r)os porq(ue) amtes quero a culpa de prollyxo no(m)/
me fycando nada de que relleva q(ue) ho llouvor de breve lleyxan/
do hu(m) soo pomto do q(ue) a seu servyço pode servyr deste foy per my(m) pry/
meyro prometydo m(ui)to mayor partydo se quysese jr a portugall e elle no(m) quis/
nhu(m) dyzendo q(ue) e(m) portugall q(ue) sempre lhe serya neçesayo navegar e/
q(ue) elle ho no(m) querya mais fazer e q(ue) por esta causa tambem no(m) de/
tremynava asemtar partydo co(m) ell Rey de framça porq(ue) sempre ho obry/
garya a fezello some(n)te q(ue) sua temçam era fazer co(m) estes s(enh)res q(ue)/
eram poderosos esta sua vyajem e co(m) ho q(ue) trouxese se retyrar a/
sua casa a descamsar sem nu(n)ca mais meter pes e(m) mar e porem q(ue)/
elle leyxarya ho camynho tam aberto a framça q(ue) ell Rey allem do/
proveyto co(m) q(ue) elle verya lhe farya m(er)çe ha mym me pareçeo q(ue) so(?)/
me(n)te por tyrar a ocasyam aos out(r)os pyllotos de portugall/
de saberem Isto e sob esta esperança fazerem cada dya movyme(n)to/
q(ue) era mais servyço de Vosa .A. estar elle e(m) saona como esta/

da carta de marqua no(m) a novas sena(m) que ho bysconde no(m) tem ha /
Jnda botado nhu(m) navyo ho mar e me dyseram q(ue) ne(m) tynha co(m) que/
e q(ue) de dezoyto navyos q(ue) se lhe tynham hofereçydo no(m) acha ha/
guora nhu(m) q(ue) ho queyra ajudar estava ho tempo desposto/
p(er)a ho chegarem a boo(m) partydo no(m) tem tomado out(r)a cousa de/
pois daquella caravella q(ue) tomou e(m) Ruam caregada de lla/
ramja/
i(tem) a urqua q(ue) esta e(m) bertamha que foy tomada nese mar cary/
gada de mercadorya q(ue) dyziam ser de Vosa .A. ho bysconde a ma(n)dou/
e(m)bargar e no(m) lhe valleo porq(ue) eu tamto q(ue) Isto vy como se/
elles no(m) detremynavam e(m) ser a mercadorya de Vosa Allteza/
ou dos frame(n)guos me fuy ao momseor de gynagata e lhe /
dyse q(ue) aquy se dezya q(ue) naquella urqua vynha m(ui)ta/
carga q(ue) ho feytor de frandes ma(n)dava a Vosa .A. e q(ue) se//



//na(m) no sabya çerto q(ue) lhe pedya por m(er)çe pois dezya desejar servyr/
Vosa q(ue) ma(n)dase deposytar aquella fazenda e tomalla p(er) ha/
vemtayro ate se saber cuja era e se fora bem tomada a fym /
q(ue) Joam namguo a no(m) podese p(e)la carta da marqua tomar/
e q(ue) emtretamto verya aquy allgu(m)a p(esso)a por parte de Vosa .A./
e q(ue) porvemtura asemtarya todas estas cousas e se ay tynha/
allgu(m)a fazenda lhe fycarya segura elle me dyse q(ue) ho farrya/
co(m) muito boõa vomtade e asy ho fez e me dyse depois q(ue) a faz(en)da/
estava toda tomada por avemtayro e emtrege a p(esso)a fyell e(m) /
parte donde Joam nanguo a no(m) averya aos prmeyros grollpes e /
porem q(ue) no(m) estava ajnda llequydada cuja era Isto he ho q(ue) este/
fys e dyz q(ue) por servyr Vosa .A. eu de malleçyoso cuydo q(ue) foy ha/
prynçepall causa ter penhor ally do q(ue) elle espera aver de Vosa/
allteza e q(ue) asy seja mylhor remedyo he q(ue) tella ho Jan namguo/

na(m) co(n)tente eu co(m) Isto pedy a’onorato q(ue) pois elle dezya q(ue) ho gra(m)/
mestre desejava amtreter a esta amyzade amtre Vosa .A. e ell Rey/
seu s(enh)or e ho q(ue)rya ma(n)dar a portugall a dar conçerto nestas/
cousas q(ue) atalhase a mais escamdallos e q(ue) bem era de ser q(ue)/
hu(m)[a] urqua carregada de mercadorya no(m) avya de cometer navyos/
d’armada e q(ue) ally dezyam vyr allgu(m)as cousas de Vosa .A. q(ue) escreve/
se a seu cunhado ho mo(n)seor da navall q(ue) a ma(n)dase sobre estar/
e se no(m) emtregase a Joam namguo ate ell Rey no(m) ma(n)dar nyso ho/
q(ue) fose seu s(er)viço e q(ue) bastava p(era)a elle no(m) aver ser tomada esta faz(en)da/
antes q(ue) elle tyvese a carta da marqua e q(ue) se os frame(n)guos ta(m)/
bem fyzeram ho q(ue) no(m) devyam q(ue) a faz(en)da de Vosa .A. no(m) tynha/
nyso cullpa h’onorato lhe dyse tudo Isto e tudo ho mais q(ue) a este/
preposyto lhe bem pareçeo o gram mestre dyz q(ue) lhe dyse q(ue)/
elle escreverya lloguo ao momseor da navall e q(ue) ouvese ele/
entretanto hu(m)a çertydam de q(ue) Fazenda e aquy e ally vam/
de Vosa .A. e q(ue) elle a ma(n)darya lloguo emtregar ho mo(n)seor/
da gynagata me dyse q(ue) ell Rey estava p(er)a ma(n)dar e(n)tregar/
a fazenda aos frame(n)guos asy por se mostrar ser mall to/
mada como tambem por aver ay novas q(ue) os frame(n)gos ty/
nham feyto e(m)bargar em framdes çertos navyos de fra(n)çeses/
e me dyse q(ue) ajnda no(m) estava bem lliquydado se ally vynha allgu(m)a /
cousa de Vosa .A./
quando s(enh)or vy a cousa desta maneyra escrevy daquy hu(m)a carta ao/
feytor de framdes e(m) q(ue) lhe ma(n)dey dyzer de como Isto estava e q(ue)/
se a fazenda fora carregada e(m) nome dos mercadores q(ue) ouvese hu(m)a//


(Porto de Antuérpia)

// carta do emperador p(er)a os seus enbayxadores q(ue) aquy estam/
q(ue) a pedysem ell Rey e se lhe pareçya q(ue) se no(m) podya lleyxar/
de saber q(ue) era de Vosa .A. q(ue) ma(n)dase hu(m)a çertydam de que/
fazenda era e q(ue) pois ho gra(m) mestre se punha a dyzer q(ue) a ma(n)/
darya e(n)tregar q(ue) porvemtura ho farya ateguora me no(m) tem/
o feytor respondydo qua(n)do ho fyzer far çe a ho q(ue) for s(er)vyço de Vosa/
.A./
myçer Joam FFr(ancis)co venezeano q(ue) armava p(er)a Indya tenho por nova/
q(ue) arma aguora tres carraquas na marqua d’amcona e a mayor par/
te da gemte saão venezeanos banydos de veneza dyseram me q(ue)/
os norma(m)ces o fazyam seu capytam mor e q(ue) yam co(m) elle hu(m)a bo(?)/
armada e q(ue) elle no(m) quysera e lhe respondera q(ue) no(m) querya jr e(m) /
vyagem tam peryguosa co(m) jente co(m) q(ue) se no(m) e(n)tendya mas q(ue)/
elle querya jr esta prymeyra vyagem some(n)te co(m) jemte da sua te/
rra e q(ue) co(m) toda ha espeçiarya q(ue) trouxese verya desembarqu/
a Ruam e q(ue) da vollta q(ue) tornase tomarya day co(m)panhya/
porq(ue) saberya ja ho camynho eu sey q(ue) elle foy a saona ha/
buscar este leom pancado e q(ue) ao tempo q(ue) elle lla foy ho pa(n)/
cado era ydo e(m) romarya a nosa s(enho)ra de mo(n)sarrate e por yso/
ho no(m) topou esta nova de elle armar as tres carraquas me dyse /
p(esso)a q(ue) ho ouvyra a mesa do e(m)bayxador de genoa/

os tres navyos q(ue) partyram de norma(n)dya p(er)a mallageta ho/
hu(m) se perdeo no mar ho out(r)o no(m) sabem ajnda delle nova ho outro/
esta e(m) bertanha/

(D. Leonor de Áustria)

e partydo daquy ho momseor de llame(n)ta somyleyro da R(ainh)a de/
que ja lla escrevy a Vosa .A. p(er)a bertanha p(er)a ir por capytam/
de quatro naos a mallageta as quais arma ho mo(n)seor de /
navall e ho mo(n)seor de xatrobryam q(ue) he ho prmeyro bara(m)/
da bertanha out(r)os dyzem q(ue) no(m) vam a mallageta mas q(ue)/
sob collor de jrem descobrir se vam por ese mar a quall/
quer roupa de portugeses q(ue) acharem e q(ue) tem feyto/
partydo co(m) Jo(am) amguo p(er)a q(ue) p(er) v(er)tude da sua letra de mar/
qua posam tomar/
no(m) ha ao presente out(r)a cousa q(ue) escrivar a Vosa .A. h’o/
norato de caes me dyse q(ue) escrevese a Vosa .A. como/
ho gram mestre lle tornara de novo affyrmar q(ue) ell Rey/
ho q(ue)rya ma(n)dar a Vosa .A. p(er)a tomar co(n)çerto e(m) todos estes/
neguoçyos Vosa .A. no(m) lleyxe de fazer ho q(ue) lhe pareçer ser//


// servyço porq(ue) todos Vos ffallamos mylhor do q(ue) vos/
s(er)vymos no(m) dyguo Isto p(e)l’onorato porq(ue) çerto he home(m) de bem/
mas Vosa .A. me e(n)temdera ell Rey se foy aguora p(er)a fora desta/
cydade de parys hu(m)as çymquo lleguoas honde dyzem q(ue) estara p(er)/
allgu(n)s dyas a R(ainh)a anda co(n)tente de sy qua(n)to ao q(ue) mostrava yr/
na vollta segu(n)do e(n)temdo de no(m) sayr nu(n)ca daquyllo de que ell/
Rey follgua novas no(m) a que escrever a Vosa .A. sena(m) q(ue) se ha/
por nova çerta nesta corte toda a ygreyja d’ymgraterra no(m) querer/
mais daquy avante pagar as premyçeas ao papa sena(m) a seu/


(Clemente VII)

Rey e a Rezam dyzem ser q(ue) no(m) lhes pareçe rezam darem seu/
suor a hu(m) papa p(er)a fazer gerra a crystans e out(r)os casos semelhamtes/
e q(ue) mylhor e darem no a seu Rey p(er)a co(m) elle lhes defender suas casas/
qua(n)do for neçesaryo out(r)os dyzem q(ue) ho mesmo Rey os enduzyo ha/
Isto e q(ue) o povo no(m) querya tem ma(n)dado embayxador a Roma sobre/
este caso dyzem q(ue) estrovoo aquy ell Rey de framça ho q(ue) lhe pareçya/
dysto porq(ue) elle era d’openyam q(ue) elle devya de fazer o outro ta(n)to/
e(m) seu Reyno aquy se no(m) falla ajnda nada se d(eo)s no(m) prove tudo se apa/
relha e(m) servyço do turquo esta este Reyno muy apresado p(er) carestya/
e tam maos prymyços nas novydades q(ue) vem q(ue) de dya ne(m) de noute /
no(m) lleyxam de fazer preçysoes e no(m) a p(esso)a nesta çydade q(ue) se acorde/
vella nu(n)ca tam cara como aguora esta no(m) ha ao presemte out(r)os/
novas/


(Henrique VIII)

depois de ser esta escryta fuy topar co(m) hu(m) home(m) da Rochella q(ue)/
chegava e(m)tam della e me começey e(n)formar delle se(m) q(ue) me elle/
conheçese das novas q(ue) lla avya amtre outras lhe pregu(n)tey q(ue)/
era feyto de Jom a(fons)o aq(ue)le pylloto portuges q(ue) ay estava dy/
se me q(ue) andava homezyado por q(ue) qua(n)do se perdera co(m) trome(n)ta/
na costa de bretanha q(ue) ouvara rezoes co(m) hu(m) fylho q(ue) tynha/
ja home(m) e q(ue) ho matara e q(ue) por este caso amdava a /
guora homezyado q(ue) no(m) ousava pareçer ey esta nova por çer/
ta porq(ue) a soube desta maneyra/
foy me dyto q(ue) se fazya muy çedo hu(m)a armada de dezaseys/
naos p(er)a yrem sobre a ylha da madeyra e q(ue) e cousa e(m) q(ue)/
estes mays traze(m) ho pomto provara Vosa .A. nyso como lhe pa/
reçer seu s(er)vyço noso s(enh)or acresçente seu Reall estado co(m)/
allegres e llarguos anos de vyda de parys ho prymeyro de mayo/
era 1531 anos/


gaspar palha//


// de gaspar palha /

de parys/

p(ar)a Ell [Rey] //


(Paris)

Transcrição Paleográfica de Eduardo Albuqerque

segunda-feira, 15 de Junho de 2009

Italianos em Portugal

A Cátedra de Estudos Sefarditas começou a pôr em linha o Dicionário dos Italianos em Portugal.
Algumas entradas são muito interessantes para os estudos colombinos, p. ex.:
Aguarda-se agora a continuação da publicação de mais biografias para se compreender melhor o papel da comunidade italiana em Portugal nos séculos XIV a XVII.

quarta-feira, 3 de Junho de 2009

Leão Pancaldo e D. João III

Sr. Rey D. João 3.º /
Carta de Leon Pancaldo a ElRey /
de como Gaspar Palha lhe mostrara huma Carta de Seguro /
firmada por S. A. pella qual lhe mandava fose a Portu /
gal e que lhe daria com que vivese, e sua molher; e porque /
elle era muito velho e não tinha filhos e queria Repouzar /
pedia a S. A. lhe perdoase; e Se S. A. quizese que elle /
o serviçe naquella Cidade de Saona o faria de /
boa vontade /
De Saona a 3 de outubro de 1531 /

[Torre do Tombo, Corpo Cronológico,] Parte 1.ª /
Maço 47.Doc. 65 N.º suc. 6035 / /


/ /

Pa(ra) el Rey no(sso) S(enhor) /
de Leon Pa(n)cado /
que trouxe /
gaspar palha /
a alvito a biij di(as) /
de d(e)z(emb)ro 1531 /



/ /
+ /
Señor /

despues de bezar las manos de V(uest)ra Real alteza le fago a saber com (...) /
nesta çibda* de Saona a comprir todo el partido q(ue) yo te (...) /
da Silvera de parte de V(uest)ra alteza y por q(ue) señor yo soi muy conten (...) /
gaspar palha a fecho en sercisio de v(uest)ra alteza e sido cont (...) /
abonados por la soma de tres mil y dozientos ducados doro (...) /
muy bien enformado de jacobo riquermo e de joam do don los (...) /
servidores de V(uest)ra Real alteza asi q(ue) señor yo me tengo por m(...) /
de todo lo q(ue) gaspar palha a fecho otro si fago saber a V(uest)ra Real alt (...) /
mo el dicho gaspar palha me a amostrado una carta de seguro firmada de (...) /
no de V(uest)ra alteza en q(ue) me ma(n)da dezir q(ue) yo vaya a portogal y q(ue) V(uest)ra alteza me /
dara co(m) q(ue) yo biva yo y mi muger señor de llo yo doy muchas grasias a dios y /
a V(uest)ra Real alteza por elho y por q(ue) señor yo soi masya viejo y no tengo hijos /
ni hijas y queria ya repozar y estar en tiera repozando estos pocos de dias /
q(ue) tengo de bevir ruego y pido por merçed a V(uest)ra Real alteza q(ue) por amor de /
dios me quiera perdonar se yo no vengo a portugal porende señor si fuere ser /
visio de V(uest)ra alteza venir yo a portogal no(n) podiendo yo venir por servisio de /
V(uest)ra alteza me fare traer a cuestas assi q(ue) señor mi postrera voluntad /
es de no(n) poner mas el pie en la mar señor pido por m(erce)d a V(uest)ra Real alteza q(ue) /
se yo puedo servir en nesta çibdad de Saona a V(uest)ra Real alteza me mande q(ue) /
le sirva q(ue) yo no(n) servire da criado antes quiero servir da esclavo y faze /
lho de buen grado señor yo queria dar un avizo a V(uest)ra Real alteza uno q(ue) /
yo q(ue)ria yr con las naos q(ue) me armava(n) en fransia señor q(ue)ria pasar por el es /
trecho de magalhanes e yrme a las yslas de banda y ally cargar las / /
/ / + /
naos de nues moscadas y masis y clavo y de alli pasara por la ysla de timor /
adonde tomara un poco de sandalo y de alli me fuera a demandar el cabo /
de buena esperansa sin q(ue) nao ninguna de V(uest)ra alteza me topara por la mar /
porq(ue) señor yo me allara en fin de novenbre al cabo de buena espera(n)sa las /
naos de V(uest)ra alteza no(n) parten de la india sino(n) in janeiro y por eso no(n) nos /
podiamos topar señor porq(ue) V(uest)ra Real alteza sea seguro q(ue) yo no(n) vaya mas /
aquellas partes ni otras personas mande V(uest)ra alteza fazer una tore /
en las yslas de banda en un puerto que se lhama luitata(n) en la qual /
tore mandara V(uest)ra alteza poner media dozena de buenos tiros con /
quinze o veinte buenos ombres la qual tore se puede muy bien fazer /
en la mar por ser mas segura de toda gente y este señor es mi pareser /
señor queria pedir de m(erce)d a V(uest)ra Real alteza me quiera otorgar una /
carta de cavaleiro por q(ue) señor por elha me sera fecha mucha honrra /
(...) nesto resebire grande merçed no me alargo mas salvo q(ue) q(uan)do Rogan /
(...) n[uestro] señor jesu cristo q(ue) acresiente la vida y estado de V(uest)ra /
(...) fecha en Saona a los tres dias del mes dotubre /
(...) y trenta y uno anos. / /

de V(uest)ra al(te)za Leo(n) pa(n)cado //








Transcrição paleográfica: Eduardo Albuquerque


* Nota da Ed. do Blogue: A palavra que se segue é precedida por um espaço maior que o normal nesta carta, aliás o espaço que a antecede já é ligeiramente alargado, pelo que se pode especular ter sido deixado em branco para preenchimento posterior.


terça-feira, 2 de Junho de 2009

Contrato entre Leão Pancaldo e D. João III

Co(n)tracto a(n)tre ho feitor Gu /
aspar Palha, e Leom /
Pacaldo Saones, feito /
ho deradeiro de Sete(n)bro /
deste Anno 1531 /

El Rey D. João 3.º /

Da Negociação /
Instrum(en)to q(ue) fez Leom Pacaldo /
filho de Manfino Cidadão da Cid(ad)e de /
Saona Com el Rey de Portugal por /
Seu Procurador escrito em 30 o ulti /
mo de Setembro de 1531 /

[Torre do Tombo, Corpo Cronológico,] Parte 1.ª /

Maço 47. Doc. 62 N.º Suc 6032 /

A 30 de Setembro de 1531 / /


/ / In nomine d(omi)ni. Anno do naçime(n)to do mesmo s(enh)or de mil quinhentos e trinta /
e huu(m), Indiçam quarta, ao deradeiro dia do mes de Setembro. Leom Pacaldo /
filho de Manfino cidadaão da çidade de Saona, de sua propria vo(n)tade /
e de certa sçie(n)tia per si e por seus herdeiros nom movido por erro algu(m) de /
feito nem de direito, nem induzido por outro modo algu(m), e em milhor modo /
via e direito, causa e forma que milhor pode e podese co(n)tratou e solenn /
eme(n)te prometeo ao Serenissimo Rei de Portugal posto que absente e ao /
Mag(nifi)co s(e)n(ho)r Guaspar Palha Nuncio e Fector de sua serenissima Maie /
stade, deputado ellecto, e ordenado pera este negoçio e bem asi prometeo /
a mim Publico notairo como publica pesoa e auctentica em offiçio publi /
co que prese(n)tes estamos stipulando e acceptando en nome e vez do dito /
serenissimo Rei de Portugal e asi de todos e cada hu(m) aos quaes toca ou /
tocara, ou espera de tocar em qualquer maneira que Seia, que nom tom /
ara soldo de Rei ou Prinçipe algu(m), ou pesoa comuu(m), Corpo, Collegio, Un /
niversidade, nem menos se obligara em qualq(ue)r maneira, p(e)lo qual soldo, /
ou obligaçam elle dito Leo Pancaldo possa ser constrangido navegar, /
ou armar navegaçam algu(m)a pera algu(m)as Partes, ou Ilhas em maneira /
algu(m)a asi por via de carta, como de outra maneira, E em qualquer /
modo que Seia, nom tirando cousa algu(m)a, e isto em preiuzo e contra vo(n)ta /
de do dito Serenissimo Rei, nem sem seu expreso consintime(n)to, nem /
por mar nem por terra, e asi nom instruira avisara, nem secrevera, ne(m) /
fara escrever, por onde possa vir, ou gerarse algu(m) preiuizo, ao dito Se /
renissimo Rei, ou seu Reino, S(e)n(h)orio, Jurisdiçam, e nom chegara, ne(m) /
navegara em navio algu(m) a partes ou Ilhas algu(m)as em t(em)po algu(m) direct /
ame(n)te, ou por indirecto, per maneira algu(m)a que verdadeira seia, ou q(ue) /
se possa imaginar, ainda que seia por urgente necessidade, nem asi mes /
mo instruira outra pesoa desta navegaçam pera as ditas partes, ne(m) /
fara cartas de navegar pera ellas em preiuzo e co(n)tra vo(n)tade do dito /
Serenissimo Rei como tenho dito. E doutra Parte ho dito Mag(nifi)co s(e)n(ho)r /
Guaspar em nome do sobredito, e p(e)la dita causa; e some(n)te attentando / /
/ / a ella, deu, e pagou realme(n)te e com effecto em d(inhei)rro contado em presença /
de mi notario, e das Testemunhas abaixo nomeadas ao dito Leom q(ue) /
prese(n)te estava accepta(n)te e que tirou pera si mil e seisce(n)tos ducados de /
ouro largos, e(m) tantos scudos de ouro de sol, e moedas em qua(n)tidade /
de çem scudos de ouro de sol, que elle dito Leom reçebeo do dito Mag(nifi)co /
Guaspar em paris de França, e ho dito Leom renunciou a dicta excep /
çam do prometime(n)to non feito asi como em çima se co(n)tem, e aos sobre /
dictos mil e seisçe(n)tos ducados de ouro largos que nom fossem avidos, e /
reçebidos p(e)la dita causa, e a esperança da futura numeraçam que /
lhe aviam de fazer, e ao Concerto se nom fezera asi como he dito, e se di- /
ra, ou se se fezera doutra maneira. E asi mesmo renunciou a Excepça(m) /
de dolo malo, e Auçam de força e medo, e ha Condicam in factu(m), e con /
diçam in debiti, e sine causa, ou in iusta causa, e a toda outra avida /
e benefiçio das leis e favor que lhe competia em qualq(ue)r maneira ou /
podia competir. E elles ditos Guaspar e Leom fezeram antre si /
pacto expreso confirmado por solenne stipulaçam que se em algu(m) te(m) /
po elle dito Leom viesse contra esta convençam em qualquer man- /
eira que seia, ainda que em pouca cousa, ou contra este estrome(n)to, ou /
contra as Cousas que nelle se co(n)tem, que em tal Caso elle seia a todo /
a todo obrigado, e asi ho prometeo e promete ho dicto Leom ao dito /
mag(nifi)co s(e)n(ho)r Guaspar no nome sobredito, e a mim publico notario pre /
se(n)te e slipula(n)tes, e que restituira ao dito Ser(enissi)mo Rei, ou em seu nome /
a outra pesoa legitima os ditos mil e seisce(n)tos ducados de ouro largos /
que elle reçebeo, e asi pagara mais ho dobro da dita qualidade. E /
todavia se entenda que este estrome(n)to fique e fique em seu stado /
grao e firmeza. E sempre e cada vez que se achar que elle dito Leo(m) /
vem contra este cont(ra)cto como em çima disse, que ta(n)tas vezes caia /
na dita pena quantas elle vier ainda que seia em pouca Cousa / /

/ / contra este estrome(n)to, e Contra ho que se nelle contem. E esta pena sera /
p(e)lo iusto damno e interese do dito Serenissimo Rei que se taxou por Co(n) /
sintime(n)to de ambas partes. E quiseram q(ue) esta pena se podesse deman- /
dar como que fose verdadeira sorte. As quaes cousas todas e cada hua /
delas per si açima e abaixo scp(ri)tas, e como se co(n)tem neste estromento /
elle dito Leom de sua propria vo(n)tade, e de sua certa scie(n)tia se conveo /
e prometeo solennente per si e seus herdeiros ao Serenissimo Rei de Port /
ugal absente, e ao dicto mag(nifi)co s(e)n(ho)r Guaspar seu feitor e nunçio ellecto /
pera este negoçio, e asi a mim pruvico notairo abaixo nomeado pre /
sentes e stipulantes como dise. E alem diso iurou corporalme(n)te aos san- /
ctos avangelhos tocando os com suas proprias maãos de ter por rato gr- /
ato firme valioso stavell, comprir, e guardar inteirame(n)te, e nom /
fazer ho contrairo em cousa algu(m)a, nem dizer, oppoer, nem allegar, /
nem vir por algu(m)a rezam occasiam ou causa, que se possa dizer, ou /
cuidar de feito, ou de d(i)r(ei)to, ainda que elle podesse vir defeito, ou de /
d(i)r(ei)to so pena do dobro da dita qua(n)tidade, se elle vier contra as cous /
as açima ditas, ou co(n)tra algu(m)a dellas, ou nom guardar, ha qual pe /
nna promette por solenne stipulaçam, e levada ou nom levada, ou /
ainda que seia graciosame(n)te remetida toda via fiquem firmes to- /
das estas cousas e durem, e asi cada hu(m)a delas, que em cima ou aba- /
ixo sam expresas, e se contem em todo este estrome(n)to, e com Refazi /
me(n)to plenario, e restituiçam inteira que se faça por seus bee(n)s todos e /
cada hu(m) deles movees e immovees avidos e por aver, E asi mesmo se /
Co(n)trataram por pacto Expreso como dito he, que se possa proceder c(on)t(ra) /
ho dito Leom como fe periuro dia(n)te de qualq(ue)r magistrado E eclesias /
tico, ou secular çivel ou delegado, subdelegado, ou criminal comp- /
ulsor Corector, a cuia Iurisdiçam elle dito Leom daqui se someteo /
e somete sem embargo de qualq(ue)r Cap(itul)o decreto Lei Civel ou Canonica / /

/ / aos quaes elle renu(n)çia como que fossem expresos, E asi renunçia /
a quaesquer leis decretos asi çiveis como Canonicos, p(e)los quaes e /
por benefiçios dellas elle podesse pedir absoluça(m) deste iuramento /
e asi prometeo que nom pederia a dita absoluçam pera q(ue) ho pod /
esse defender co(n)tra este estrome(n)to e co(n)tra ho que nelle se co(n)tem /
porque elles expresame(n)te ho Co(n)traearam antre si, E bem asi iur /
ou e iura de guardar todo ho que se Contem em este Contrato. E /
asi se Conçertaram como em cima q(ue) o dito Leom por rezam des /
te presente Contrato possa e deva ser Citado convindo tomado, /
detido Constrangido preso. E Incarcerado pesoalmente e real /
me(n)te em todos os Lugares do mundo onde for achado convindo, /
tomado detido preso e incarcerado, e onde quaesqu(ue)r bee(n)s forem /
achados tomados arrestados detidos que seus forem, e prometeo e /
iurou como em çima estar a d(i)r(ei)to responder a d(i)rr(ei)to, e guardar todas /
e cada hu(m)a das Cousas que se contem em este estrome(n)to asi e daq(ue)la /
maneira como se este contracto fose asi feito e celebrado em esse m /
esmo lugar, E ha dita paga e restituiçam satisfaçam tambem desti /
nada. E Renunçiou ho dito Leom em todas estas cousas ao benefi /
cio de allegar que nom he seu foro, e que he inco(n)petente Iuiz da lei /
si convenerit digestis, de iurisditione omnium Ludicum, e asi ha /
todas immunidades exempcões franquias salvos conductos conve(n) /
ções graças privilegios indultos Apostolicos Reaes municipaes /
pazes ferias e dias feriados, e asi aquaesq(ue)r outras cousas por vir /
tude das quaaes elle podia vir co(n)tra ho que se contem em este /
estromento, E renunçia speçialme(n)te a lei que diz que nam valha /
Renunçiacam algu(m)a geral se primeiro nom preceder speçial e /
expresa renunçiaçam, das quaes elle prometeo que nam usaria ne(m) / /

/ / com ellas se defenderia. E sobre isto pera milhor Comprime(n)to de to /
das e cada hu(m)a das cousas sobre ditas referindo cada hu(m)a cousa ha sua /
e pera se guardarem com effecto p(e)lo dito Leom interçederam solennem /
ente e fiaram por ho dito Serenissimo Rei posto que absente estar seguro /
e asi ho dito mag(nifi)co Guaspar em nome do dito, e asi eu publico not /
airo abaixo nomeado, e os que fiaram a rogo e petição do dito Leom /
sam os abaixo nomeados stipula(n)tes e accepta(n)tes como em çima. E /
primeiro ho s(e)n(ho)r Gualeaço Paraxo em duzentos ducados.ho s(enh)or /
Iuliano de Castro delfim em CC. ducados. ho s(enh)or Vice(n)te Natarello, /
em CC. ducados. ho s(enh)or Andrea Regina em. CC. ducados. ho s(enh)or /
Vice(n)te Achario. em.C. ducados, ho s(enh)or Genesio Achario em.C. /
ducados.ho s(enh)or Lobam Baptista robia, em,C, ducados. ho s(enh)or /
Acelino Salvagio em.CC. ducados. ho s(enh)or Ioham Baptista Salo(m) /
em.CC. ducados. ho s(enh)or Iacobo de Coneo em. CC. ducados.ho s(enh)or /
Antonio Crasso em.CC. ducados.ho s(enh)or Bernardo Crasso. em /
CCC. ducados. ho s(enh)or Benedicto Achario em .C. ducados. ho s(enh)or /
Ioham Antonio Abbade em cem ducados. ho s(enh)or Ioham Iacobo mar- /
ucho em cem ducados. ho s(enh)or Iorge Baram em.C, ducados. ho s(enh)or /
Viçente Reinel em çem ducados. ho s(enh)or Augustinho Raçella /
em. CC. ducados. E todos asi prese(n)tes e cada hu(m) deles prinçipalme(n) /
te avendo respeito ao que fiavam se constituiram por prinçipaes /
devedores guardadores e que satisfariam a todas e cada hu(m)a das /
cousas açima ditas. e pera isso hyppothecavam e obrigavam tod- /
os e cada hu(m)a peça de seus bee(n)s de todos e cada hu(m) delles ditos fiad /
ores respectiv(ament)e, asi movees como de raiz e prese(n)tes e futuros, e q(u)aes /
quer outros, e renunçiaram ao d(i)r(ei)to que manda que se cite prim(ei)ro /
ho principal, e a todo houtro d(i)r(ei)to. E elles ditos fiadores são co(n)te(n)tes /
que possam ser convindos em tudo, daq(ue)lla propria maneira que elle / /

/ /dito Leom foi co(n)tente como çima se co(n)tem, e Renunciaram /
e iuraram em todas as Cousas e per todas como fez ho dito Leo(m) /
E elle dito Leom prometeo tirar a paz e a salvo os ditos fiadores /
e seus herdeiros, asi seus bees e fazenda e que nam reçebe /
riam damno algu(m) por as Cousas premisas nem por causa delas. /
E elle dito s(enh)or Guaspar no sobredito nome, e os ditos Leom /
e fiadores rogam e mandam que eu Pruvico notairo de /
todas estas Cousas faça huu(m) estrome(n)to a pareçer de algum le /
terado se neçesario foor. Feito em Saona no Banco de mi Not /
airo abaixo nomeado que esta na Rua dos Gua(n)tes, Tes /
temunhas que foram presentes e roguados Iorge de Alchino /
to, e Nicolao Guarnerio de Saona, /


Eu Simão Capello Cidadaão Saones publico notairio por auto /
ridade Imperial fui prese(n)te com as testemunhadas que /
acima estam nomeadas a todas e cada hu(m)a destas cousas E a /
si ho vi pasar e tomei em minha nota. e por iso fiz este /
publico estrome(n)to por maão de outro mui fielme(n)te e to /
mei em publica forma e sinei de meu acustumado e usado /
sinal e publicey y roguado e requirido pera test(emunh)o de todas /
estas Cousas e cada hu(m)a dellas. /

Eu Fr(ancis)co Rycharmo Çidadão Saones dou minha fee como ho /
sobredito Simão Capello he notairo publico da dita Cidade de /
Saona, e se da inteira fee a seus estrome(n)tos. e por verdade /
[ser em (?)] a presente sobscpricam de minha propria maão / /


/ / Fee . Eu Ieronymo saco dou a mesma fe que deu ho sobre /
dito francisco, e sobescrevi de minha propria mão. /

Fee. Eu Ieronymo Giro(n)tillo dou a mesma fee que dera(m) os /
sobreditos e de minha propria mão sobescrevi. /

Bartolomeu Zabrera doctor V. L, Archidiago e Conego da Igreia /
Aquense vigairo geral do R(everendissi)mo in christo padre s(enh)or ho s(eñ)or Au /
gustinho Spinola por divina miseraça(m) Cardeal Perusimo (titul)o /
de Sam Ciriaco nas Thermas Camaralengo da Sancta Igreja /
de Roma, e perpetuo comendatario do B(is)pado de Saona a to /
dos e a cada hu(m) aos quaes vierem as presentes testemunha- /
vees e patentes letras e forem presentadas fazemos sab(e)r /
E em verdadeiro test(emunh)o certificamos que ho dito Simão Cape /
llo notairo screveo e testemunhou como(?) notairo de sua pro /
p(ri)a mão, e asinou de seu acustuma(do) sinal de Tabalião ho /
sobre dito Instrume(n)to de prometime(n)to e obligaçam que fez /
Leom Pancallio de manfino çidadão de Saona ao Ser(enissi)mo R(ei) /
de Portugal, ou ao Mag(nifi)co S(enh)or Guaspar Palha em nome de /
sua Serenissima Maiestade (Nun)cio e Feitor do dito Sere(nissi)mo /
Rei, era publico notairo (...?) da di(ta) obligaça(m), e dep (...) /
f (...) fiel e fidedigno da Cidade da Saona, e do numero E /
Collegio dos S(enho)res notairos da dita Cidade, e que se v(...) /
a elle (...)hia como a notairo publico E Auctentico fiel / /

/ / fidedigno, e por tal he tido notoriame(n)te em seus docume(n)tos /
e Instrume(n)tos, e dam a elles inteira fee, e isto he manifesto /
asi a nos, como a noso offiçio por muitos e varios instrumen /
tos que elle dito Simam fez, e asi p(e)la matricola em q(ue) esta /
asse(n)tado, E pera fee e test(emunh)o de todas estas Cousas e cada hu(m)a /
dellas fezemos faber estas prese(n)tes per Ottobom Iurdão not /
airo Saones publico asinado do nosso acustumado sinal, Da- /
da em Saona terca feira tres dias de Outubro no Anno /
de M[D]XXX1. /

Ottoboo(m) Iurdão notairo /
pubriuico escriva(m) es(crevi). / /

Transcrição paleográfica: Eduardo Albuquerque

segunda-feira, 1 de Junho de 2009

Leão Pancaldo, de José Toribio de Medina

Leão Pancaldo, (a) de José Toribio de Medina, (b)
ALGUNAS NOTICIAS
DE
LEÓN PANCALDO
Y DE SU TENTATIVA PARA IR DESDE CÁDIZ AL PERÚ
POR EL ESTRECHO DE MAGALLANES
EN LOS AÑOS DE 1537 - 1538
ESTUDIO HISTÓRICO
SANTIAGO DE CHILE, IMPRENTA ELZEVIRIANA, 1908, pp. 7-9.

 
Patria y nacimiento de León Pancaldo.— Merece la
confianza de D. Diego Colón.— Se enrola como marinero
en la armada de Magallanes.— Sus peripecias
en ese viaje.—Es conducido preso á Lisboa.—Su testimonio
en el proceso de límites entre España y Portug-
al.— Regresa á su patria.—Es llamado á París.—
Contrato que celebra con un agente del Rey de Portugal.—
Asóciase con varios mercaderes para llevar
mercaderías al Perú. - Parte de Cádiz y no logra desembocar
el Estrecho de Magallanes. --Vuelve al Rio
de la Plata.—Critica situación en que se ve.—Arriba
á Buenos Aires.—Naufraga su nave.— Su muerte.—
Estrofas que le consagra Diaz de Guzmán (nota).

 
LEÓN Pancaldo (1) fué hijo de Mansino (2)
Pancaldo, y nació en Saona (3) en Génova,
(4) hacía los años de 1481.(5)
Su padre, como el de Colón, era cardador
do lanas, (6) y, según sus propias palabras,
«se habia criado mucho tiempo en
Castilla y Portugal», (7) habiendo conocido
y merecido la confianza de D. Diego Colón,
hijo del Almirante, quien le envió
desde la Isla Española un poder firmado
el 14 de Enero de 1514 para ciertos asuntos
que debía gestionar en Genova y que Pancaldo
delegó allí el 30 de Marzo de 1515. (8)
Ocupado probablemente en el tráfico entre
Italia y España, consta que se había
casado en su patria con «Salvaja (9) Pancal-
do» cuando se enroló como marinero (10) de
la Trinidad, una de las naves de la expedición
de Magallanes (11) ganando 1,200 maravedís
al mes. (12) No nos incumbe, por
cierto, relatar las incidencias de esa armada
memorable, pero no podemos excusarnos
de contar lo que á aquella nave aconteció
en su viaje de regreso, porque interesa
más de cerca á la biografia de Pancaldo.
(...)

Notas:
1. Este apellido ha sido escrito ya Pancado ya Pancaldo.
En la declaración que prestó en Valladolid, en
1.° de Julio de 1527, se firma Pancado, y así también en
otra de 2 de Agosto de ese año, allí mismo. Véase Medina,
Colee, de Docmu., t. II, pp. 136 y 173. Oviedo,
Hist. de las Indias, t. II, p. 191, le llama Pan Caldo.
Pero su verdadero apellido era, indudablemente, Pancaldo.
2. RaccolLa di docinnenti dalla Comissione Colombiana.
Parte V, t. II, p. 299.
3. Relación del sueldo que ha de haber la genle que
fue en la armada de Magallanes, etc. Archivo de
Indias.
4. En su declaración citada se le llama simplemente
«genovés», y él por su parte dijo «es natural de Génova».
Medina, Colec. de Doc., t. II, p. 173.
5. En la de 2 de Agosto de 1527, «preguntado de qué
edad era, dixo que es de edad de cuarenta é cinco años,
poco más ó menos, é ques natural de Saona, del señorío
de Genova». Medina, Colección citada, t. lI. p. 163.
En los Studij bibliografici e biografici sulla storia
de lla Geografía in Italia. Roma, 1878, 4.º, p. 143, se
fija equivocadamente el año de 1492; y de ahi que no
hayan otros podido explicarse la excusa de velez que
dio más tarde para negarse á entrar al servicio de Por-
tugal
6. Harrisse, « Discovery of North America, p. 727.
7. Declaración de 2 de Agosto de 1527. «Ha estado en
ambos reinos de Castilla é Portugal», dice en otra,
Medina, Colección, t. II, p. 173.
8. Harrisse, Christoph Colomb, II, 238, 450; y en Raccolta,
vol. citado, pág. 275.
9. Consta el hecho de la anotación relativa á su
sueldo.
10. Pues se ha dicho que Pancaldo fué como piloto,
debemos recordar à este respecto lo que expresó en su
declaración de 2 de Agosto de 1527: «A la segunda pre-
gunta dixo que este testigo fué por marinero á los dichos
Malucos en la armada de que fué capilán general
Hernando de Magallanes»... Medina, Colec, citada, t. II,
p. 163.
11. «Relación déla gente que va en las naos», etc.,
Medina, Colección de documentos, t. I, p. 114.
12. « Relación del sueldo que ha de haber, etc.», Archivo
de Indias, 1-1-2.

____________

(a)
Leon Pancaldo
«Leon Pancaldo (Savona, 1482 Rio de la Plata, 1540) è stato un navigatore italiano.
Partecipò, con altri italiani, al primo viaggio di circumnavigazione intorno al mondo sulla nave "Trinidad" come nocchiero sotto il comando di Ferdinando Magellano; catturato dai portoghesi alle Molucche durante il viaggio di ritorno, fu a lungo prigioniero.
Biografia
Leon Pancaldo nacque a Savona nel 1482, figlio di Battistina de Reposano (o Repusseno) e Manfrino Pancaldo, un tessitore di panni che era stato in ottimi rapporti con un altro lanaiolo, Domenico Colombo, nel periodo in cui la famiglia di Cristoforo Colombo aveva risieduto nella città della Torretta. Grazie all’esperienza acquisita in gioventù compiendo viaggi commerciali nel Mediterraneo per conto del padre (giungendo in Castiglia ed in Portogallo), Leon Pancaldo divenne ben presto un esperto marinaio, in grado di compiere il calcolo astronomico, di conoscere i venti, di identificare la posizione geografica di una nave e di disegnare una carta di navigazione.
Nel 1514 sposò Selvaggia Romana, figlia dell’acimatore di panni Antonio Romana.
(...)
Bibliografia
Guido Mazzitelli, La spedizione di Magellano e Leon Pancaldo savonese, Marco Sabatelli editore, Savona, 2001.»


(b)
«José Toribio Medina Zavala (Santiago; 21 de octubre de 1852 – 11 de diciembre de 1930) Bibliógrafo e Historiador chileno, el mayor recolector de fuentes para el estudio de la historia de su país.»
Toribio de Medina (esp.)
Toribio de Medina (ing.)
(Proximamente
mais notícias sobre
o filho do tecelão...)
Eduardo Albuquerque

sexta-feira, 1 de Maio de 2009

Francisco C. Domingues – Colombo e a Política de Sigilo na Historiografia Portuguesa

DOMINGUES, Francisco Contente
«Colombo e a Política de Sigilo na Historiografia Portuguesa», Mare Liberum. Revista de História dos Mares, n.º 1, Dezembro de 1990, pp. 105-116.

O texto que em baixo se segue foi retirado e expurgado das gralhas mais evidentes resultantes de leitura óptica da revista Mare Liberum [Revista de História dos Mares], n.º 1-13, Ophir, Biblioteca Virtual dos Descobrimentos Portugueses [em CD-R], s. l., CNCDP, [1999].
Para facilidade de acomodação neste espaço, o artigo vai repartido em cinco partes, sendo a última a correspondente às notas.
As ilustrações apresentadas são da responsabilidade do editor do artigo.




(Foto retirada de Revista da Armada)

Francisco C. Domingues – Colombo e a Política de Sigilo na Historiografia Portuguesa (1)

COLOMBO E A POLÍTICA DE SIGILO NA HISTORIOGRAFIA PORTUGUESA*

FRANCISCO CONTENTE DOMINGUES
Assistente do Instituto Superior de Ciências do Trabalho e da Empresa (Lisboa).
Bolseiro do Instituto Nacional de Investigação Científica



1. Os descobrimentos portugueses e a política de sigilo: história breve de um conceito

Os descobrimentos dos séculos XV e XVI têm sido desde sempre um dos temas mais persistentemente dominantes na história da cultura portuguesa: historiadores, literatos, filósofos ou cientistas ocuparam-se directa ou indirectamente das viagens e das suas consequências, e disso se encontra número significativo de testemunhos logo no decorrer de Quinhentos.
O impulso e renovação da historiografia portuguesa a que se assistiu no decorrer do século XVIII traduziu-se igualmente pela atenção particular que mereceu então a época das grandes viagens. A questão tinha implicações de natureza vária explicáveis pela conjuntura cultural e política dos finais do século, entre outros factores, mas o que importa aqui notar é que se procedeu então pela primeira vez à publicação sistemática de fontes históricas, no que teve uma grande importância a acção da recém-criada Academia das Ciências de Lisboa (1779), graças à iniciativa de um dos seus sócios fundadores: o abade José Francisco Correia da Serra, regressado de Itália – onde fizera os seus estudos – havia poucos anos.
Botânico notável, com obra publicada em várias das principais revistas europeias e americanas da especialidade, o abade Correia da Serra promoveu a publicação da Colecção de livros inéditos de história portuguesa (5 volumes, 1790-1824), com material importante relativo à empresa Ultramarina, à qual se deve juntar a Colecção de notícias para a história e geografia das nações ultramarinas, que vivem nos domínios portugueses (7 volumes, 1812-1856); seguia assim percurso idêntico ao de outros intelectuais da época que a par dos estudos que os consagraram em diferentes áreas científicas se dedicaram, ainda que episodicamente, à história dos descobrimentos (1).
Um desses homens foi Francisco Justiniano Saraiva (frei Francisco de São Luís, 1766-1845), mais tarde cardeal, figura eminente da vida religiosa e política de Portugal na transição do século XVIII para o XIX. Em 1841 publicou um Índice cronológico das navegações onde procurou explicar, sendo o primeiro a tentar fazê-lo, um fenómeno que não parecia poder compreender-se facilmente: a espantosa escassez de testemunhos documentais conhecidos à altura sobre os descobrimentos e a expansão portuguesa.
O cardeal Saraiva procurou justificar este estado de coisas num longo passo do livro que citámos mas que vale a pena reproduzir porque se trata da primeira referência ao que mais tarde e com outro desenvolvimento ficou conhecido por política de sigilo ou de segredo:
«Dos Roteiros, Relações e Memórias, que necessariamente se haviam de escrever logo naquele tempo de nossas primeiras navegações e descobrimentos, muito pouco nos resta hoje (...). É natural que o prudente e cauteloso segredo, em que os nossos Príncipes, ao princípio, reservavam aquelas Memórias e Relações; a perda de muitas delas nas mãos dos cronistas, ou nos próprios gabinetes dos Príncipes por ocasião da sua morte; o descuido de recolher estes e outros documentos ao Arquivo geral do reino; a dificuldade de multiplicar as cópias, por não haver ainda a arte tipográfica, ou por não ter chegado a Portugal, logo nos primeiros anos da sua invenção; é natural, digo, que estas ou outras semelhantes causas produzissem a falta, que depois se experimentou, logo que se quis escrever em corpo de história a série de nossas empresas ultramarinas» (2).
Como se pode verificar, o cardeal Saraiva foi extremamente cauteloso ao enunciar a possibilidade de os relatos contemporâneos das viagens terem sido sonegados temporariamente por vontade expressa do poder político, e mesmo assim apenas «ao princípio». Paralelamente, porém, o autor enunciou toda uma série de circunstâncias que podiam explicar de forma igualmente plausível o desaparecimento de documentação relevante.
A questão tenderia a ganhar depois uma dimensão crescente e a ver perder-se a parcimónia com que foi enunciada.
Não é possível compreender o empolamento que a história dos descobrimentos conhece em Portugal no decorrer da segunda metade do século XIX sem atender às circunstâncias concretas com que o país se viu defrontado, e que neste caso se transformaram numa das molas reais que motivaram o discurso historiográfico.
A partir da década de 1870 começou a tornar-se patente o fracasso do modelo de desenvolvimento sócio-económico que funcionara com relativo sucesso desde o golpe de Estado de 1851 (a Regeneração), e do qual se pode dizer que subalternizou a exploração dos recursos ultramarinos do país. Aliás, desde que o Brasil declarou a independência em 1822, depois reconhecida em 1825, que se vê fechado um ciclo da experiência colonial portuguesa com frequência tratado em obras de síntese como um grande momento que se inicia em 1415 e vem a terminar justamente neste ano de 1825, apesar de no fundo se tratar de um conjunto de vários ciclos e eixos de orientação expansionista (que simultaneamente se sucedem e sobrepõem parcialmente): fê-lo, por exemplo, Charles Boxer (3)

O certo é que Portugal vive alheado desses recursos ultramarinos durante o decorrer de praticamente todo o século XIX – em termos económicos o Brasil deixara de contar efectivamente havia alguns anos – e até ver consignado pela comunidade internacional a posse e domínio efectivo dos territórios que grosso modo correspondem hoje a Angola e Moçambique. Mas a «partilha de África» decidida à mesa das negociações pelas potências europeias (nomeadamente na Conferência de Berlim, em 1884-1885) foi contrária às pretensões portuguesas de controlo de uma vasta faixa territorial que se estendia da costa angolana até à costa moçambicana (4), consubstanciada no chamado mapa cor-de-rosa (5).
Este projecto, concebido por um ministro de tendências políticas germanófilos (Henrique de Barros Gomes), contrariava profundamente o sentido da expansão colonial inglesa em África traçado por Cecil Rhodes; e por isso soçobrou perante a oposição britânica.
O que de qualquer forma nos importa agora é a verificação de que o discurso histórico foi uma das pedras basilares de suporte da argumentação política, que reclamava por via daquele a prioridade da presença portuguesa em África, critério naturalmente contestado pelas potências europeias com pretensões africanistas, poder económico e militar para as sustentar, mas sem direito a invocar essa prioridade histórica.
Face a essas pretensões, nomeadamente francesas e alemãs, cujo sentido ideológico (e historicamente infundado) se percebe bem no quadro das relações internacionais de Oitocentos, verificou-se pela parte portuguesa uma reacção que, se de igual forma acusava o comprometimento com as questões do tempo, não deixou por isso de produzir frutos apreciáveis. O novo impulso conhecido pela história dos descobrimentos portugueses radicou em boa parte nessa necessidade de comprovar eruditamente a prioridade da presença portuguesa em África, face aos seus concorrentes europeus, e é nestas circunstâncias que entre outras se tem de destacar a obra do visconde de Santarém, iniciador do estudo histórico da cartografia, disciplina que aliás baptizou (6).
Algumas das figuras cimeiras que se lhe seguiram repisaram em boa parte idêntico caminho: os estudos eruditos e a multiplicação de edições de fontes mal conhecidas ou até ignoradas, se por um lado concorreram para um efectivo aprofundamento das temáticas em estudo, não deixaram, noutro sentido, de revelar, por vezes à evidência, o quanto o discurso historiográfico pendia a deixar-se dominar por circunstâncias temporais que explicavam a necessidade de enfatizar o papel dos Portugueses no processo na expansão europeia. Exemplarmente, foi o caso de um Joaquim Pedro de Oliveira Martins, não obstante autor de uma obra tão extensa quanto notável (7).

Na verdade dos factos a tese do sigilo não ganha contributos particularmente significativos, mas sem dúvida tende a gerar-se uma ambiência que favorecerá a teorização e desenvolvimentos mais radicais verificáveis nos períodos subsequentes, e em relação à qual os seus mentores não se mostrarão alheios, ainda que o não acusem directamente.

Francisco Contente Domingues
«Colombo e a Política de Sigilo na Historiografia Portuguesa», Mare Liberum. Revista de História dos Mares, n.º 1, Dezembro de 1990, pp. 105-116.

Francisco C. Domingues – Colombo e a Política de Sigilo na Historiografia Portuguesa (2)

2. Jaime Cortesão e o sigilo como teoria historiográfica

Jaime Cortesão foi um dos mais notáveis historiadores portugueses do século XX, no sentido em que contribuiu poderosamente para a renovação dos horizontes metodológicos que enquadravam o modus faciendi desta disciplina em Portugal. Uma perspectiva alargada a problemas e métodos de outras disciplinas (particularmente da geografia), uma concepção global e universalista da história que à revelia de um conhecimento prévio o aproximaram decisivamente da escola dos Annales, constituíram novidade de monta nos inícios da década de 1920, quando Cortesão publica os seus primeiros trabalhos históricos na História da Colonização Portuguesa no Brasil (8).

Pela mesma altura, mais exactamente em 1924, Cortesão publica também o primeiro artigo em que procura teorizar a política de sigilo enquanto sistema explicativo das extensas lacunas documentais então verificáveis na história dos descobrimentos (9). O tema continuou a ser uma das constantes dos seus trabalhos subsequentes, e dele se ocuparia não só na História dos Descobrimentos Portugueses que deixou inacabada (10), mas em livro dado à estampa no ano da sua morte e onde desenvolveu esta já então muito polémica tese até às últimas consequências (11).
O sigilo posto em prática pelos Portugueses não foi uma invenção ou uma prática nova, mas antes uma medida corrente na história de situações semelhantes. Como observámos em outro lugar (12) Jaime Cortesão considerava-o uma prática usual de todos os grandes impérios marítimos apostados na defesa da sua supremacia. Os Portugueses não teriam portanto senão prosseguido uma estratégia empregue desde a Antiguidade, e tanto mais necessária quanto menor o poder político-militar efectivo de quem a executava: Cartago utilizara o sigilo, enquanto o poderio romano o pudera dispensar.
Atentemos porém nas palavras do próprio Cortesão:
«Os grupos sociais, baseados no comércio marítimo, que iniciaram um novo sistema de expansão, tendem, para evitar a concorrência a transformá-lo em monopólio e a defendê-lo tanto mais, quanto menor seja o volume social e a continuidade do domínio económico próprios, e menor a longevidade dos instrumentos produtores, e o número e poder dos concorrentes» (13).
A política de sigilo a que se refere Cortesão não diz pois respeito aos descobrimentos «na sua expressão mais simples», mas sim «ao descobrimento económico de novas regiões produtoras ou das estradas marítimas que aí levavam» (14). Em causa estava o comércio africano, nomeadamente na zona da Guiné, por se querer defender da concorrência estrangeira o avultado provento do tráfico local.
Não nos é possível analisar aqui detalhadamente todas as vertentes da política de sigilo, porquanto isso implica na prática uma revisão de toda a história dos descobrimentos portugueses. Mas o princípio fundamental do raciocínio de Jaime Cortesão é claro: se é dubitativo que já houvesse sigilo de Estado durante o tempo em que o infante D. Henrique foi a figura principal de entre os promotores das viagens de exploração, o caso mudou decididamente de figura durante o reinado de D. João II (1481-1495) – enquanto se definiam concretamente as vias da expansão portuguesa, mormente pela procura sistemática de informações sobre o Oriente e sobre a ligação marítima com a Índia, o Estado, no quadro da orientação política traçada pelo Príncipe Perfeito, teria sonegado sistematicamente qualquer informação susceptível de fornecer à concorrência estrangeira acesso aos meios privilegiados de que os Portugueses dispunham então.
O sigilo consistiria portanto, numa vigilância estreita da produção historiográfica, da cartografia – segundo Cortesão existia uma cartografia oficial, para o grande público, e uma cartografia secreta que essa, sim, mostrava o avanço dos conhecimentos geográficos portugueses –, da construção dos navios, particularmente da caravela, de que se teria proibido a venda a estrangeiros, dos roteiros, dos instrumentos de navegar, de tudo, enfim, que revelasse a superioridade tecnológica portuguesa nas matérias que à navegação diziam respeito.
Jaime Cortesão estava obviamente a um passo de atribuir aos navegadores portugueses créditos para os quais não havia na altura comprovação documental segura: afirmou, por exemplo, o descobrimento pré-cabralino do Brasil – uma questão muito polémica desde sempre entre os historiadores que se ocuparam da matéria: basta constatar que os estudos do maior rigor de Max Guedes e Luís de Albuquerque levaram o primeiro a pronunciar-se pela afirmativa, e o segundo pela negativa (15). Da mesma forma Jaime Cortesão defendeu a tese de que o que é aparentemente um dos maiores enigmas no processo dos descobrimentos ser explicável pelo sigilo.
Referimo-nos desta feita ao facto de se verificar um hiato no processo expansionista português: depois de uma longa e prolongada busca do caminho marítimo para a Índia, medeia um longo espaço de quase dez anos entre o retorno de Bartolomeu Dias a Lisboa, em 1488, com a notícia de que efectivamente havia ligação marítima entre o Atlântico e o Pacífico (16), provando agora sim e definitivamente o desacerto das concepções ptolemaicas que marcavam os conhecimentos geográficos da época, e a saída em 1497 da armada que sob o comando de Vasco da Gama iria finalmente estabelecer a via marítima entre a Europa e a Índia.

É indubitável que a rota de Bartolomeu Dias, levando-o a descer penosamente ao longo da costa ocidental africana, mostra que os navegadores não conheciam ainda o regime de ventos e correntes do Atlântico Sul. Pelo contrário, Vasco da Gama viaja com o conhecimento perfeito de que para a navegação à vela se tornava muito mais fácil atingir o extremo sul do continente africano fazendo uma longa bordada para oeste no Atlântico Sul, depois de passadas as ilhas de Cabo Verde, evitando as condições físicas adversas, pois tanto se contornavam os ventos alisados, como as correntes marítimas contrárias à progressão para sul junto à costa de África.
A explicação lógica, segundo Cortesão, seria a admissão de que os Portugueses empreenderam viagens de exploração secretas no Atlântico Sul, precisamente com vista ao reconhecimento dos condicionalismos físicos da navegação, permitindo que Vasco da Gama dispusesse à partida de instruções claras quanto à melhor rota para chegar à Índia.
Acresce um outro facto: Bartolomeu Dias comandava uma pequena frota de duas caravelas latinas e uma naveta (navio de abastecimentos que foi abandonado quando já não era necessário), enquanto Vasco da Gama saiu à frente de uma armada de quatro naus.
A caravela latina portuguesa empregue nas viagens dos descobrimentos distinguiu-se das demais, como constatou, entre outros, o italiano Ca da Mosto, por uma particular aptidão para a navegação à bolina, manobra que consistia numa progressão em zigue-zague contra o sentido dominante do vento (e porque um navio à vela não pode em qualquer circunstância progredir «contra o vento», como por vezes se diz erroneamente). As investigações mais recentes no domínio da arqueologia naval mostram-nos que a razão para o facto deve residir na articulação entre um desenho de casco diferente do que era então vulgar em navios deste tipo e uma superfície de velame que devia atingir o dobro da de embarcações similares com a mesma arqueação (17).
Todavia a navegação à bolina não podia deixar de ser um recurso, uma vez que era sempre uma manobra penosa. Conhecendo os regimes de ventos era possível navegar com navios de pano redondo, as naus, pois estes só se tornam eficazes com vento pela popa. Basta saber-se que Bartolomeu Dias comandava caravelas, e Vasco da Gama naus, para se tornar evidente que entre uma viagem e outra se completou o reconhecimento do regime de ventos do Atlântico Sul, pois no Atlântico Norte o problema estava resolvido havia muito.
Toda a polémica se centrou em torno do como se efectuou esse reconhecimento. Jaime Cortesão juntou à tese das viagens secretas a convicção (mais uma vez sem base documental concreta) de que Vasco da Gama teria sido encarregue de pelo menos uma delas, pois não era crível, em seu entender, que o capitão-mor da armada enviada a estabelecer contacto com o Oriente fosse um homem até então de todo alheio às coisas do mar.
Em consequência, Cortesão chegou a levar estas supostas viagens até ao Índico, tendo encontrado num texto atribuído a Ibn Magid (que se acreditou ter sido o piloto árabe que conduziu Vasco da Gama a Calecute) referência ao naufrágio de navios portugueses em Sofala nos meados da década de 1490.
Este é aliás um dos casos em que a crítica documental veio a permitir a elaboração de hipóteses bem mais plausíveis. Em primeiro lugar sabe-se hoje que Ibn Magid deixou de navegar em 1465, e o seu Roteiro de Sofala tem referências a acontecimentos posteriores que não podem deixar de ser o resultado de acrescentos feitos mais tarde por mão desconhecida. Assim, a passagem que relata o suposto naufrágio de navios portugueses em 1495-1496, próximo de Sofala, reporta-se quase de certeza ao dos irmãos Brás e Vicente Sodré, naufragados junto às ilhas de Curia Muria em 1503. E Ibn Magid não pode obviamente ter sido o piloto árabe de Vasco da Gama, como durante tanto tempo se acreditou (18).
Este pequeno episódio contém em si o mais forte dos argumentos contrários à política de sigilo: a progressiva revelação e estudo de novos documentos vai mostrando que o volume e circulação de informações era bem maior na altura do que se podia supor anteriormente, e torna claro que o sigilo explicou aparentemente várias circunstâncias que vieram a ficar aclaradas com as revelações documentais feitas entretanto.
No fundo, e apesar desta breve explicação, cremos ficar à vista que a teoria do sigilo não é senão um encadear de hipóteses construída a partir de premissas que estão longe de se poder considerar verificadas. Por isso mesmo mereceu forte contradita, de que se encarregou primeiro Duarte Leite (19), e depois Damião Peres (20) – este último resolvendo praticamente a questão.
A formulação de Cortesão tinha como base um raciocínio a-histórico: quando não havia documentos, encontrava-se a «prova» do sigilo. Logo, todas as realizações imputáveis ao abrigo desta teoria não careciam de verificação documental – porque, por natureza, a não havia. Simplificando grosseiramente, é como se se partisse do princípio de que a falta de documentação provava por si a realização de viagens secretas de descobrimento.

Francisco Contente Domingues
«Colombo e a Política de Sigilo na Historiografia Portuguesa», Mare Liberum. Revista de História dos Mares, n.º 1, Dezembro de 1990, pp. 105-116.

Francisco C. Domingues – Colombo e a Política de Sigilo na Historiografia Portuguesa (3)

3. A crítica da política de sigilo

O primeiro e mais contundente dos críticos da tese de Jaime Cortesão foi, como acabámos de dizer, o ilustre matemático, político e historiador Duarte Leite, cujos reparos consubstanciaram muito do que se disse subsequentemente em contrário da política de sigilo.
A nosso ver, e não obstante a justeza de boa parte do que afirmou Duarte Leite, a argumentação que este desenvolveu não está ela também isenta de percalços que se lhe podem apontar (21). Mais consistente se mostrou Damião Peres.
Paradoxalmente, foram as próprias concepções historiográficas deste último (aliadas a um notável bom senso, diga-se de passagem) que o levaram a rejeitar as hipóteses de Cortesão. Historiador de claro pendor historicista, autor de uma obra sólida mas que, valha a verdade, pouco trouxe de novo à renovação metodológica dos estudos da especialidade (bem ao contrario, repita-se, de Cortesão), Damião Peres deu mostra de um arreigado apego ao documento que lhe permitiu no caso vertente salientar a fraqueza argumentativa e a falta de consistência da tese que contraditou com base em cinco pontos:
1. Não fazia sentido ocultar o reconhecimento ou a ocupação de um território, sendo a questão da prioridade, como era, o primeiro critério a ter em linha de conta na reivindicação da respectiva soberania.
2. Não fazia igualmente sentido preservar o segredo das Índias depois das bulas de Nicolau V e Calisto III reconhecerem o monopólio material e espiritual sobre todas as regiões descobertas até às «Índias» a favor dos Portugueses.
3. Estrangeiros houve que colheram em Portugal os elementos que muito bem entenderam relativos às navegações, para depois os divulgarem na Europa, como foi o caso, por exemplo, de um Martin Behaim. Argumento este que Luís de Albuquerque reforçou em estudos posteriores com abundantes casos concretos.
4. Era o próprio espírito da época que, norteando a escrita dos cronistas ou de outros relatores coevos, obstava à evocação de certos factos. Relembremos aqui a propósito e ilustrativamente as inúmeras passagens da Crónica da Guiné de Gomes Eanes de Zurara onde a honra e proveito dos membros da casa do infante D. Henrique, ou a captura de escravos, sobrelevam sistematicamente o registo do alcance efectivo das explorações geográficas que concomitantemente se iam realizando.
Vitorino Magalhães Godinho viria mais tarde a realçar a importância deste argumento (22), que constitui sem dúvida uma das maiores brechas a apontar na construção de Jaime Cortesão, por vezes demasiadamente propenso a querer encontrar nas fontes o que muito dificilmente lá poderia estar por se encontrar completamente afastado da ordem de preocupações e da escala de valores dos testemunhos de então.
5. E finalmente, se houve o cuidado de não divulgar textos como o regimento do astrolábio e do quadrante, que tinha forçosamente de andar nas mãos dos pilotos e se aceita ser do tempo de D. João II, Damião Peres conclui que não existiu política de sigilo em sentido lato, mas apenas a preocupação de episodicamente resguardar a divulgação de factos considerados importantes em situações conjunturais distintas.
É evidente que os factos corroboraram mais de uma vez as observações de Damião Peres: sucedeu assim aquando do descobrimento do Brasil, que D. Manuel I se apressou a comunicar aos Reis Católicos, em documento que aliás desdramatiza o problema do reconhecimento deste território anteriormente à viagem de Pedro Álvares Cabral. A carta mostra claramente que na perspectiva do monarca português o Brasil interessava tão só e de momento como ponto de apoio para a Carreira da Índia, donde que, se é um facto que são fortes (como defende Max Guedes) os indícios de que os navegadores ao serviço de D. Manuel tinham já a suspeita da existência de terras naquelas paragens, ela não era também a primeira das preocupações da coroa.
Parece-nos que de tudo isto se pode tirar uma conclusão óbvia: se é certo que houve sigilo em determinadas matérias, não é menos verdade que Damião Peres opinou acertadamente quando referiu o interesse conjuntural deste silêncio; pois noutras circunstâncias impôs-se a política contrária, a da publicitação dos resultados das viagens.
Ou seja, e por outras palavras, o sigilo que o Estado português pôs em prática foi tão efectivo quanto em certas circunstâncias esta foi (e continua a ser) uma atitude normal da governação política. Atitude conjuntural, insistimos, que pode ser perfeitamente adequada quando as circunstâncias o exigem, ou um contra-senso em alturas diferentes. O que não podia era ter havido um silenciamento sistemático que no fórum da política internacional seria amiúde contrário aos interesses expansionistas da coroa lusitana.

Francisco Contente Domingues
«Colombo e a Política de Sigilo na Historiografia Portuguesa», Mare Liberum. Revista de História dos Mares, n.º 1, Dezembro de 1990, pp. 105-116.

Francisco C. Domingues – Colombo e a Política de Sigilo na Historiografia Portuguesa (4)

4. Colombo em Portugal e a política de sigilo

Um dos mais radicais dos desenvolvimentos da política de sigilo (que teve, de qualquer forma, um longo curso na historiografia portuguesa) disse precisamente respeito à figura de Cristóvão Colombo. Em artigo publicado em 1935, Armando Cortesão defendeu a tese de que Colombo não passava, afinal, de um agente secreto ao serviço de D. João II, enviado por este aos Reis Católicos (23). Com que objectivo? Estando D. João seguro de que o caminho marítimo para a Índia era mais curto fazendo o contorno do continente africano, Colombo teria sido incumbido de convencer Fernando e Isabel a seguirem a rota ocidental. Os conhecimentos geográficos dos Portugueses garantir-lhes-iam que por esse lado o acesso à Índia era muito mais moroso, e o rei português ficaria com as mãos livres para prosseguir o seu plano.
A ideia não era completamente nova, e aparentemente só a notoriedade de Armando Cortesão, que acabava de publicar uma obra imensa que o impôs de imediato como um dos grandes historiadores da cartografia do seu tempo, a relançava com créditos reais (24).
Pode todavia argumentar-se que seria este um escrito de juventude, relativamente falando, aliás retomado num outro artigo publicado em inglês dois anos depois, com um título sugestivo: «The mystery of Columbus» (25). Sucede porém que A. Cortesão o incluiu na colectânea de Esparsos que deu à estampa em Coimbra em 1974 (26). Quer dizer que quase quarenta anos depois, e não obstante tudo o que fora entretanto dito em contrário, continuava convencido da justeza de uma tese que praticamente era então defendida apenas por seu irmão, se considerarmos somente os historiadores dos descobrimentos de maior renome.
A talhe de foice, convém acrescentar que não nos interessa aqui retomar um assunto que muito recentemente voltou à baila: o da nacionalidade portuguesa (de entre as várias que são reclamadas...) de Cristóvão Colombo. Surpreendentemente, a suposta cidadania portuguesa de Colombo e a sua qualidade de agente secreto de D. João II têm sido por vezes consideradas como uma espécie de relação de causa e efeito. E surpreendentemente porque, como é óbvio, nada tem a ver uma coisa com a outra: não é a nacionalidade que traça o destino da fidelidade dos espiões, sejam estes verdadeiros ou falsos. Colombo poderia perfeitamente ser italiano, maiorquino ou outra coisa qualquer, e, se fosse esse o caso, estar ao serviço do Príncipe Perfeito.
O problema em causa tem a ver com um aparente paradoxo: a convivência de Colombo com os meios náuticos portugueses durante largos anos, e as convicções geográficas do genovês, que indubitavelmente estavam aquém do que se pensava naqueles meios.
Não é novidade alguma que Colombo laborou no que é amiúde chamado o erro mais fecundo da história. Supondo que o valor do grau de meridiano terrestre era de cerca de 14 léguas e da mesma forma que o cartógrafo Paolo Toscanelli acertava ao propor a distância de 130º entre a Europa e a Ásia, o que em Portugal se sabia no seguimento de uma consulta que lhe fora feita a pedido de D. Afonso V, o genovês foi por força levado a pensar que esse era o caminho mais curto para o Oriente (erro a que acrescentou um outro, o do valor que tomou para a milha marítima). Ora o certo é que a marinharia portuguesa atribuía ao grau do meridiano valores mais próximos da realidade: 16 2/3 léguas, normalmente, 17,5 léguas nos finais do século XV, e Duarte Pacheco Pereira aproximou-se ainda mais com as 18 léguas que avança no Esmeraldo de Situ Orbis (27), obra que redigiu entre 1505 e 1508 segundo Joaquim Barradas de Carvalho.
O valor de 17,5 léguas vulgarizou-se rapidamente, mas convém aqui deixar claro que o proposto por Duarte Pacheco não encontrou eco em Portugal senão na Arte de Navegar de Manuel Pimentel (1712) (28). Apesar de tudo compreendem-se as diferenças em causa em relação aos c. de 111 kms. do grau de meridiano, correspondentes a 18,75 léguas marítimas portuguesas.
A presença de Jaime de Maiorca em Portugal e o início da cartografia portuguesa c. 1445, de acordo com Charles Verlinden, não podiam por outro lado deixar de fazer crer aos mareantes portugueses que a distância de 130º a que aludimos atrás estava muito aquém dos 220º que efectivamente separam a Europa e a Ásia pelo ocidente. Tudo junto, portanto, só pode ter uma explicação ainda de acordo com os defensores do sigilo: Colombo foi deliberadamente induzido em erro quanto àquilo que a coroa portuguesa efectivamente pensava em relação ao caminho marítimo para o Oriente (enunciado que é contraditório com a ideia de que seria um espião português; nesse caso, não faria sentido pensar-se que tivesse sido enganado).
Não cremos que se possa aceitar que Colombo pudesse ter deixado de saber o que pensavam os marinheiros portugueses a este respeito. Quer porque viajou com eles para a costa de África, quer por via do acesso aos papéis de um dos homens que navegou no tempo do infante D. Henrique: Bartolomeu Perestrelo, primeiro donatário da ilha de Porto Santo, cuja filha Filipa veio a ser mulher do genovês e mãe de seu filho Diogo. Quer ainda porque um homem interessado nas coisas do mar teve de certeza muitas oportunidades de reforçar esses contactos durante o tempo em que esteve estabelecido em Lisboa como cartógrafo, juntamente com seu irmão Bartolomeu.
Seria possível apesar de tudo que Colombo não se tivesse apercebido do erro em que laborava, ao tomar conhecimento das concepções geográficas então em curso nos meios náuticos ligados às navegações portuguesas? Esta questão crucial é em certo sentido uma falsa questão. E isto por várias razões.
Em primeiro lugar dificilmente se pode pôr o problema de existirem concomitantemente concepções geográficas «certas» e «erradas». É claro que essa classificação é hoje, para nós, um exercício de estilo fácil, face aos nossos próprios conhecimentos actuais. Mas nos finais do século XV corriam paralelamente e com créditos não necessariamente muito diferentes concepções que misturavam ou separavam a geografia herdada da Antiguidade (ou as geografias, para sermos exactos), a geografia imaginária da Idade Média, como a expendida Livros de Maravilhas, ou a geografia (ainda de resultados muito parcelares) emergente do contacto dos Portugueses com os territórios com que iam tomando conhecimento, na costa africana ou nas ilhas atlânticas.
O facto de Colombo dar crédito ao italiano Toscanelli – que por seu turno creditava a Marco Polo, como o fazia também o genovês – nada tinha de extraordinário, e constituía uma opção pacífica, no sentido em que era perfeitamente legítima, no quadro do saber geográfico da época. A construção da visão do mundo que tornaria evidente o erro de Colombo era ainda uma tarefa que ensaiava os primeiros passos.
E esses passos tão pouco foram imediatos. Vejamos apenas dois exemplos, tirados da náutica portuguesa, que ilustram os embaraços e dificuldades bem próprios desta matéria.
O primeiro caso que podemos invocar é o da questão das Molucas. Afirmada a necessidade de prolongar o semi-meridiano de Tordesilhas para resolver o problema da soberania deste rico centro produtor de cravo, que tanto interessava a qualquer das coroas ibéricas, os diplomatas de D. João III conduziram as negociações com extremo tacto, porquanto era convicção dominante entre os peritos ao serviço do rei português que as Molucas pertenciam de facto a Carlos V. Como não havia processo de determinar a longitude no mar com o rigor necessário para resolver a pendência sem margem para dúvidas (o método adequado só viria a ser testado com sucesso na segunda metade do século XVIII), D. João III acabou por pagar uma soma fabulosa pela soberania de um território que na realidade lhe pertencia de facto, segundo o critério de Tordesilhas alargado para o Oriente. Convencido, quase seguramente, de que estava a fazer um bom negócio (29).
O segundo exemplo é o do padre Fernando Oliveira: este teórico da marinharia (que foi também piloto de galés, teórico de construção naval e cartógrafo) propôs 20 léguas para o grau de meridiano numa obra que redigiu na primeira versão em 1570, e que se conserva manuscrita. E fê-lo, deve acrescentar-se, com uma notável virulência contra os pilotos ou matemáticos que usavam ou defendiam que se usasse um valor inferior, quando as 20 léguas marítimas portuguesas acusavam em relação ao valor real exactamente a mesma margem de erro que as 17,5 léguas então em curso, só que desta vez por excesso (30).
Quer dizer: nenhuma destas questões era propriamente um dado que se pudesse dar por adquirido urbi et orbi. A opção de Colombo estava bem aquém daquilo que lhe seria possível pensar se acreditasse na prática de navegação dos pilotos portugueses (que aliás estava longe de ser unânime: muitos continuaram a empregar o módulo de 16 2/3 léguas enquanto outros se serviam do de 17,5). Simplesmente não o fez. Preferiu insistir no resultado que lhe aparecia em consequência dos estudos profundos a que se dedicou, mas não cremos, de modo algum, que pudesse estar completamente alheado do que se passava a bordo dos navios de D. João II. Mesmo que disso tivesse um conhecimento imperfeito, é duvidoso que abandonasse as conclusões que foi construindo com o correr dos anos, para mais alimentadas como eram por um carácter marcado por uma notável pertinácia; como é inquestionável, e o demonstra todo o processo negocial que culminou com as capitulações assinadas em Espanha.
A permanência de Colombo em Portugal é concomitante com o desenvolvimento dos preliminares do projecto de alcançar a Índia que D. João II perseguia com uma tenacidade não menos notável. E desde o retorno de Bartolomeu Dias, em finais de 1488, a única questão que se punha ao monarca português era a reunião das condições necessárias para garantir o sucesso do seu plano. Reside aqui, de resto, a explicação para o hiato que referimos atrás: seria um contra-senso enviar uma armada para a Índia logo depois da viagem de Dias, sem estarem devidamente precatadas essas condições técnicas (o tipo de navios empregues, como vimos, foi diferente, e as naus de Vasco da Gama foram construídas expressamente para a viagem, como no-lo diz o cronista da Índia Gaspar Correia (31)), políticas e diplomáticas.
Por outro lado a viagem de Bartolomeu Dias não era em si suficiente. Enquanto planeava as viagens marítimas D. João II enviava emissários por terra a saber notícias do Oriente. Os dois primeiros, frei António de Lisboa e Pêro de Montarroio, fracassaram na missão que lhes fora confiada por não dominarem a língua árabe. Esse estranho erro não foi cometido com Afonso de Paiva e Pêro da Covilhã, que saíram de Lisboa em 1487, por terra, portanto no mesmo ano em que Dias zarpava em busca do extremo sul do continente africano.
Foi só em 1492, ou talvez no ano seguinte, que D. João II recebeu pela mão de mestre José, um seu enviado que encontrara Pêro da Covilhã no Cairo (Afonso de Paiva faleceu entretanto), o circunstanciado relato que aquele enviou ao rei, segundo se supõe com boas razões, dando conta das viagens que fizera entretanto pelo Oriente (32).
Só nessa altura o Príncipe Perfeito tinha então as notícias de que carecia para poder enviar uma armada à Índia. É porém sabido que o rumo dos acontecimentos impediu, por vários motivos diferentes, que esse desiderato fosse cumprido desde logo. Um deles precipitou-se quase de imediato.
A 4 de Março de 1493 a frota de Cristóvão Colombo, vinda da viagem de descobrimento da América, entrava no rio Tejo. D. João II encontrava-se perto de Santarém, onde o mandou ir ter, para afirmar ao genovês que as terras por si descobertas se encontravam no senhorio da Guiné, pertença do rei de Portugal pela letra do tratado das Alcáçovas firmado em 1479.
Rui de Pina ocupou-se do episódio no capítulo LXVI da Crónica de D. João II (33). Estamos em crer que as parcas linhas que dedicou ao assunto são muito mais eloquentes do que parecem a uma primeira leitura.
Tanto quanto Colombo estava convencido que chegara ao Cataio, estava D. João ciente de que o navegador nem chegara lá perto. Isso parece-nos evidente, sobretudo porque é de calcular que as recentes novidades de Pêro da Covilhã comprovassem a crença do monarca português na justeza de que o caminho que procurava era aquele pelo qual mandava os seus navegadores. Não obstante, segundo Rui de Pina, o rei teria lamentado não ter dado ouvidos a Colombo quando ele se propusera, havia anos, fazer esta mesma viagem ao seu serviço. O que é muito pouco provável.
Efectivamente o cronista dá-nos uma ideia do que pode ter sido a audiência que o rei concedeu ao involuntário descobridor da América. Seguro do seu êxito «o dito Almirante, por ser de sua condição um pouco alevantado, e no recontamento de suas coisas, excedia sempre os termos da verdade, fez esta coisa, em ouro, prata, e riquezas muito maior do que era» (34).
Se em relação às miríficas riquezas que Colombo esperava encontrar no seu Cataio a viagem fora de facto um fracasso completo, o almirante não podia deixar de afirmar o contrário, que sem dúvida esperava confirmar posteriormente. Certo da razão que afirmara contra todos com espantosa pertinácia, terá usado mesmo de alguma insolência para com o rei de Portugal (numa atitude que tinha o seu quê de político, sem dúvida, pois não lhe era permitida, nas circunstâncias em que se encontrava, a mínima hesitação); e este foi instado por alguns dos seus cortesãos a pura e simplesmente eliminar o genovês (35).
D. João II, que dirigiu os negócios internos e externos do país com mão de ferro, não teria evidentemente qualquer pejo em o fazer se isso fosse a medida mais aconselhável. Pelo contrário, não só não deu ouvidos aos seus conselheiros como deixou Colombo ir em paz. Nunca o faria se visse posto em causa o plano que arquitectava madura e longamente, para mais numa altura em que estava à beira do sucesso.
Voltemos um pouco atrás no curso dos acontecimentos, e não nos esqueçamos que Colombo estava em Lisboa quando Bartolomeu Dias voltou em 1488 da viagem em que dobrou o cabo da Boa Esperança. Nesse mesmo ano voltara a insistir com D. João II para que este apoiasse o empreendimento que planeava. O rei garantiu-lhe nessa ocasião, como lhe fora pedido, que podia voltar a Lisboa sem ser molestado (Colombo temia ser preso caso entrasse na capital portuguesa, por razões que desconhecemos), negando-lhe porém e novamente o seu apoio.
Dois factos são indesmentíveis. Por um lado a D. João II não moveu qualquer animosidade contra o genovês, nem antes nem depois da primeira viagem deste. Por outro, também não se desinteressou das viagens a ocidente, que estavam longe de lhe ser propostas pela primeira vez. O monarca não teve qualquer pejo em avalizar o pedido feito nesse sentido pelo flamengo Fernão de Ulmo (nome porque ficou conhecido em Portugal), que se associou depois a João Afonso do Estreito, simplesmente porque neste caso não estava envolvido o financiamento da expedição pela coroa – bem ao contrário de Colombo, cujas exigências eram tidas por exorbitantes.
Tudo isto reflecte o interesse, ou, mais precisamente, o desinteresse de D. João II pelo caminho marítimo do ocidente. No fundo, e numa só palavra, Colombo era inofensivo para os seus propósitos. Por isso lhe garantiu o acesso a Lisboa em 1488, por isso não obstaculizou a sua saída em 1493.
Não há neste processo sombra de sigilo de Estado: repare-se, facto que por vezes é convenientemente esquecido, que o rei não teve problemas em autorizar um estrangeiro a navegar para ocidente (em relação ao qual ninguém se lembrou até agora de dizer que fosse um espião). Porque já que não havia lugar a qualquer investimento só podia ganhar com o negócio caso a viagem do flamengo resultasse em algo de concreto.
Confrontavam-se portanto duas concepções geográficas bem distintas: a do navegador genovês ao serviço da Espanha e a do monarca português, baseado este nos conhecimentos acumulados pelos anos de experiência das navegações efectuadas e das informações que ia recolhendo (e que permitiram aos seus conselheiros Diogo Ortiz, mestre José e mestre Rodrigo concluir pela não viabilidade do plano colombino quando o ouviram pela boca do próprio e sobre ele se pronunciaram a pedido do rei), e aquele numa reflexão profunda sobre as autoridades que creditou. No quadro dos conhecimentos geográficos do século XV, como dissemos atrás, nada mais natural que a verificação de duas concepções tão opostas, que um e outro perseguiram com idêntica convicção. E a cada um couberam os méritos devidos por isso mesmo.
A primeira viagem de Colombo teve pelo menos o efeito de obrigar a uma redefinição de zonas de influência, desactualizada que estava doravante o tratado das Alcáçovas em face da descoberta da América. Em 1494, ao assinarem o tratado de Tordesilhas, tanto D. João II com Fernando e Isabel obtinham exactamente aquilo que queriam: o primeiro a soberania sobre os mares que haviam de levar as naus portuguesas à Índia, como já sabia de ciência segura; os segundos, a soberania de um novo continente cujas potencialidades se iriam revelar mais tarde (36).
É indubitável que D. João II soube anular a interferência da arbitragem parcial de Alexandre VI (e foi o próprio Jerónimo Zurita, o insuspeito cronista de Fernando o Católico, que a classificou assim no tomo V dos Anales de la Corona de Aragon (37)), ao propor que a linha divisória de Tordesilhas passasse 370 léguas a ocidente do arquipélago de Cabo Verde, e não a 100, como queria o Papa. Esta vitória diplomática encontrou eco do outro lado: a Fernando e Isabel interessava por igual que o diferendo se resolvesse, e daí que concordassem com a ultrapassagem de uma intervenção papal que lhes era favorável, e uma vez que as 370 léguas pedidas por seu primo não afectavam a soberania das novas conquistas.
Foi porém menos afortunado em relação ao termo do grande objectivo que norteou o seu reinado e teria depois consequências tão profundas para a história da Europa, a partir de então voltada definitivamente em direcção a um Oriente longínquo e ignorado: tolhido pelas inúmeras dificuldades que a política interna do reino lhe foi levantando, como a oposição da grande nobreza ou o falhanço da união ibérica, desvanecida em fumo com a morte do herdeiro da coroa D. Afonso, vitimado por um acidente ocorrido pouco depois do casamento com D. Isabel, filha dos Reis Católicos, a par dos problemas que a gestão do nascente império lhe iam levantando, esperando ainda pelas notícias dos seus viajantes e vendo-se logo depois obrigado a batalhar pelas vantagens diplomáticas sem as quais pouco tinha de seguro, D. João nunca viu partir as naus da Índia. Morreu em 1495, minado por uma doença implacável que o vergou antes de ver cumprida a viagem cuja realização perseguiu tão tenazmente e que preparou quase até ao último momento.
Onze anos depois, em 1506, na miséria e desacreditado, morria dolorosamente, tal como D. João, um homem tão visionário como ele – e foram talvez únicos no seu tempo. Sem nunca ter alcançado as riquezas do Cataio, afirmando até ao último momento que no fundo estava certo (porventura menos convencido que obrigado a manter-se coerente consigo próprio, contra toda a evidência), Colombo abriu as portas do Ocidente mas não viu também cumprido o sonho que foi a mola vital de toda uma vida.
Numa daquelas ironias em que é tão fértil, o destino não permitiu que qualquer dos dois lograsse o sucesso que perseguiram obstinadamente. Mas deixou que, cada um à sua maneira, o príncipe de Portugal e o almirante de Génova forjassem uma realidade que doravante era em tudo diferente daquilo que a Europa podia suspeitar quando anos antes dois jovens de vontade férrea se lançaram à conquista de um mundo que transformaram completamente.

Francisco Contente Domingues
«Colombo e a Política de Sigilo na Historiografia Portuguesa», Mare Liberum. Revista de História dos Mares, n.º 1, Dezembro de 1990, pp. 105-116.

Francisco C. Domingues – Colombo e a Política de Sigilo na Historiografia Portuguesa (Notas)

NOTAS
(*) Este artigo foi inicialmente preparado para um número especial dedicado a Colombo do Bolletino della Società Geografica Italiana, recuperando parcialmente textos já por mim escritos sobre temas que se retomam aqui.
(1) Sobre Correia da Serra o estudo mais recente é de BOURDON, L.: José Corrêa da Serra Ambassadeur du Royaume-Uni de Portugal et Brésil a Washington 1816-1820, Paris, Fundação Calouste Gulbenkian-Centro Cultural Português, 1975.
(2) SARAIVA CARDEAL: Indice Chronologico das Navegações. Viagens, Descobrimentos e Conquistas dos Portuguezes nos Paizes Ultramarinos desde o Principio do Seculo XV, in Obras Completas, tomo V, Lisboa, Imprensa Nacional, p. 48; sublinhado nosso.
(3) BOXER, C.: The Portuguese Seaborn Empire 1415-1825, Londres, Hutchinson, 1969.
(4) ALEXANDRE, V.: Origens do Colonialismo Português Moderno, Lisboa, Sá da Costa, 1979, pp. 55-64.
(5) Sobre o mapa côr-de-rosa, além da obra anterior, NOWELL, C.: The Rose-Colored Map, Lisboa, Junta de Investigações Científicas do Ultramar, 1982 (Col. «Memórias», 21).
(6) Manuel Francisco Mesquita de Macedo Leitão e Carvalhosa, 2.º visconde de Santarém (1791-1855), viveu uma longa parte da sua vida em Paris depois da derrota dos absolutistas na guerra civil portuguesa de 1832-1834. Aí se dedicou aos estudos históricos, procurando reabilitar o papel dos Portugueses na exploração africana, posto infundadamente em causa por alguns historiadores franceses seus contemporâneos. Dedicou-se em particular à história da cartografia antiga, disciplina de que é considerado o fundador, e no domínio da qual produziu uma vasta obra (estudos e atlas cartográficos) que acaba de ser reeditada na totalidade em Lisboa.
(7) Das obras completas em 43 volumes, boa parte dos quais relativos à história ultramarina, destaca-se a História de Portugal (1879), de extraordinário recorte literário e atenta à documentação disponível, embora em muitos passos hipotecada à visão política que o Autor tinha dos problemas do país no momento em que vivia.
(8) DIAS, C. MALHEIRO (direcção de): História da Colonização Portuguesa no Brasil, 3 vols., Porto, Litografia Nacional, 1921-1924.
(9) CORTESÃO J.: Do Sigilo Nacional sobre os Descobrimentos. Crónicas desaparecidas, mutiladas e falseadas. Alguns dos feitos que se calaram, in «Lusitania», vol. I, 1924, pp. 45-81.
(10) CORTESÃO J.: História dos Descobrimentos Portugueses, 2 vols., Lisboa, Arcádia, 1960-1962.
(11) CORTESÃO J.: A Política de Sigilo nos Descobrimentos, Lisboa, Comissão Executiva das Comemorações do Quinto Centenário da Morte do Infante D. Henrique, 1960.
(12) DOMINGUES F.: A Política de Sigilo e as Navegações Portuguesas no Atlântico, in «Boletim do Instituto Histórico da Ilha Terceira», vol. XLV, 1987, pp. 189-200.
(13) CORTESÃO J.: Teoria Geral dos Descobrimentos Portugueses, Lisboa, Seara Nova, 1940, p. 11.
(14) CORTESÃO J.: A Política de Sigilo nos Descobrimentos, p. 9.
(15) GUEDES M.: O Descobrimento do Brasil, 2.º ed. revista, Lisboa, Vega, 1989. ALBUQUERQUE L.: Os Descobrimentos Portugueses, Lisboa, Alfa, 1985.
(16) De entre o muito que se escreveu a propósito das comemorações do quinto centenário da viagem de Bartolomeu Dias, pode destacar-se ALBUQUERQUE L./ RODRIGUES V./ BARBOSA J.: Bartolomeu Dias. Corpo documental-bibliografia, Lisboa, Comissão Nacional para as Comemorações dos Descobrimentos Portugueses, 1988.
(17) BARATA J.: Estudos de Arquealogia Naval, Lisboa, Imprensa Nacional, 1989, vol. I, pp. 223-248 e vol. II, pp. 13-110.
(18) ALBUQUERQUE L.: Navegadores, Viajantes e Aventureiros Portugueses. Séculos XV e XVI, vol. I, Lisboa, Caminho, 1987, pp. 94-96; KHOURY I.: As-Sufaliyya «The Poem of Sofala» by Ahmad Ibn Magid, Coimbra, Junta de Investigações Científicas do Ultramar, 1983 (Col. «Separatas», CXLVIII).
(19) LEITE D.: História dos Descobrimentos. Colectânea de Esparsos, vol. I, Lisboa, Cosmos, 1959, pp. 411-449.
(20) PERES D.: Política de sigilo, in História da Expansão Portuguesa no Mundo, vol. II, Lisboa, Ática, 1939, pp. 17-21.
(21) DOMINGUES F.: op. cit., p. 201.
(22) GODINHO V.: Dúvidas e problemas àcerca de algumas teses da história da expansão, in Ensaios II, 2.º ed., Lisboa, Sá da Costa, 1978, p. 94.
(23) CORTESÃO A.: Espionagem dos Descobrimentos, separata de «Vida Contemporânea», 1935.
(24) CORTESÃO, A.: Cartografia e Cartógrafos Portugueses dos Séculos XV e XVI, 2 vols., Lisboa, Seara Nova, 1935.
(25) CORTESÃO, A.: The Mystery of Columbus, in «The Contemporary Review», vol. CLI, 1937, pp. 322-330.
(26) CORTESÃO, A.: Esparsos, 3 vols., Coimbra, Acta Universitatis Conimbrigensis, 1974-1975.
(27) PEREIRA, D.: Esmeraldo de Situ Orbis, reprodução da edição anotada por Augusto Epifânio da Silva Dias (1905), Lisboa, Sociedade de Geografia de Lisboa, 1975.
(28) PIMENTEL, M.: Arte de Navegar, edição comentada e anotada por Armando Cortesão, Fernanda Aleixo e Luís de Albuquerque, Lisboa, Junta de Investigações do Ultramar, 1969.
(29) Sobre esta questão, A Viagem de Fernão de Magalhães e a Questão das Molucas, Actas do II Colóquio Luso-Espanhol de História Ultramarina, Lisboa, Junta de Investigações Científicas do Ultramar, 1975 (Col. «Memórias», 16).
(30) DOMINGUES, F.: A obra técnica do padre Fernando Oliveira (alguns aspectos), in «Arquivo Histórico Dominicano Português», vol. IV/2, 1989, p. 217.
(31) CORREIA, G.: Lendas da Índia, introdução e revisão de M. Lopes de Almeida, vol. I, Porto, Lello & Irmão, 1975, p. 8.
(32) ALBUQUERQUE, L.: Navegadores, Viajantes e Aventureiros Portugueses. Séculos XV e XVI, vol. I, Lisboa, Caminho, 1987, p. 79 e seguintes.
(33) PINA, R.: Croniqua Delrey Dom Joham II, edição de Álvaro Martins de Carvalho, Coimbra, Atlântida, 1950.
(34) PINA, R.: op. cit., p. 184.
(35) PINA, R.: op. cit., p. 184.
(36) Sobre o tratado de Tordesilhas e suas consequências, El Tratado de Tordesi