sexta-feira, 16 de outubro de 2009

Pedro Mártir de Angleria - Opus Epistolarum (III)



SENSIO, Dr. D. Joaquín Torres
Fuentes Historicas sobre Colón y América, Pedro Martir Angleria, Tomo I, Madrid, Imp. de la S. E. de San Francisco de Sales, Calle de la Flor Baja, núm. 22, 1892, pp. 27 a 36.



«27

(...)

Carta CXLVI.—Al amigo Pomponio Leto,
varón insigne.


... Mientras Italia sufre estas
tormentas, España extiende sus
alas más y más cada día. Aumenta
su imperio y lleva su gloria y su
nombre hasta los antípodas... De
las dieciocho naves
que mis Reyes
dieron para la segunda navegación
al mismo Colón, Almirante, como
le llaman los españoles, ó Prefecto
marítimo, han regresado doce. Los
que vuelven de ese mundo descono-
cido hasta ahora, refieren que aque-
lla tíerra cría naturalmente vastas
selvas de cochinilla, algodón y
otras muchas cosas de gran estima-
ción entre nosotros, pero entre ellas
no pequeña abundancia de oro.
Cosa admirable, Pomponio! En la
superficie de la tierra encuentran
pepitas de oro en bruto, nativas, de
tanto peso que no se atreve uno á
decirlo. Han encontrado algunas de//



28

// doscientas cincuenta onzas. Espe-
ran encontrarlas mucho mayores,
según los naturales lo indican por
señas á los nuestros cuando conocen
que éstos estiman mucho el oro.

Y no dudes que hay lestrigones ó
polífemos, alimentados con carne
humana. Escucha, y ten cuidado no
sea que de horror se te pongan los
pelos de punta. Cuando se sale de
las Afortunadas (que algunos quie-
ren llamar Canarias) para la Espa-
ñola, pues con este nombre llaman
á la Isla en que han fijado asiento,
si se dirige la proa un poco al Me-
diodía, se da en islas innumerables
de hombres feroces que llaman ca-
níbales ó caribes, los cuales, aunque
desnudos, son guerreros bravos. Se
valen de arcos y principalmente de
la clava. Tienen faluchos de una
pieza, muy capaces, que llaman ca-
noas, con las cuales pasan en tropel
á las islas vecinas de hombres pací-
ficos.

Embisten los pagos de sus ha-
bitantes, y á los hombres que
cogen se los comen crudos. Castran//



29

á los niños, como nosotros á los po-
llos; cuando han crecido ya y en-
gordado, los degüellan y comen.
Prueba de ello tuvieron los nuestros
en que, arrimando las naves, ate-
rrorizados los caníbales por la mole
nunca vista de ellas, abandonaron
sus casas y huyeron á las monta-
ñas y bosques espesos. Entrados los
nuestros en las casas de los caníba-
les, que las tienen redondas, cons-
truidas con maderos de pie, encon-
traron piernas saladas de hombres,
como nosotros solemos hacer con
las de cerdo; y la cabeza de un jo-
ven recién matado, llena aún de
sangre, y pedazos del mismo joven
en ollas para cocerlos junto con
carne de patos y papagayos, y otros
puestos al fuego en los asadores.

En una nave cogieron á la reina
de los caníbales acompañada de su
hijo y de otros seis hombres, que
volvía de cazar. De los habitantes
no pudieron coger á ninguno. Sin
embargo, treinta de ambos sexos de
los que guardaban en los establos
cual terneras que se han de comer,//



30

// huyeron acudiendo á los nuestros:
los habían cogido de las islas veci-
nas. De éstos aprendieron los nues-
tros muchas cosas, que algún día
sabrás... Alcalá de Henares, 5 de
Diciembre de 1494
.

Carta CLII.—A su amigo Pomponio Leto,
varón de insigne doctrina.


... En la primera navegación, Co-
lón, Prefecto del mar de las Indias
(en español se dice Almirante), ha-
bía dejado en la Española treinta
y ocho hombres á cargo del Rey
Guadcanaril, desnudo él también,
que explorasen la naturaleza de
aquella tierra, mientras él volvía.
Cuando volvió encontró que los ha-
bían matado á todos, y los edificios
que había hecho para habitación y
defensa de ellos, destruidos y que-
mados, y los fosos rellenados. Guad-
canaril, que había huido al acer-
carse los nuestros, por fin fué ha-
llado y obligado á dar cuenta de
los hombres que habían quedado á
su cuidado. Quejándose de Canaboa,
daba á entender que (según se podía//



31

// colegir por las señas), ese rey de los
montes y muy poderoso, había in-
vadido el reino suyo por haber reci-
bido á los nuestros, y que los mató,
no queriendo él y hasta llorando.

El Almirante Colón juzgó más
prudente disimular, para no alte-
rar los ánimos de las islas, y resol-
vió diferir para otro tiempo el cas-
tigo del crimen cometido.

Los que han vuelto con aquellas
doce naves que antes he nombrado,
cuentan maravillas de la abundan-
cia de aquella región; de la espe-
ranza de descubrir otras; de la tem-
peratura de aquel aire, aunque
están próximas al trópico de Can-
cer, pues todo el año es la noche
casi igual al día: de la edad áurea
de aquello habitantes y de sus
costumbres.

Colón ha comenzado á edificar
una ciudad, como me lo ha escrito
hace poco
, y á sembrar nuestras
semillas, y á criar nuestros anima-
les Como hemos de admirar ya
que los Saturnos, las Ceres y los
Triptolemos enseñaran nuevos in- //



32

// ventos á los hombres, ni que los fe-
nicios edificaran á Sidón y á Tiro, ó
que los mismos Tirios, para habitar
otras regiones emigrasen á tierras
extrañas, levantasen nuevas ciu-
dades y formaran nuevos pueblos?

Aquella gente se maravilla del
sonido de las trompetas y atabales,
se pasma del estampido de los ca-
ñones, les causa asombro el andar
y correr de los caballos, y sus jae-
ces, y á la vista de todas nuestras
cosas se quedan atónitos con la boca
abierta.

Piensan que los nuestros son gen-
te enviada del cielo, y comenzaron
á adorarlos por dioses; cuando veían
á siete caníbales, que se los comen á
ellos, cogidos en el camino con su
reina, manifestaron lo crueles que
eran, y aun atados los miraban de
reojo con sumo horror y pavor.

Esta isla Española tiene casi la
forma de una hoja de castaño: di-
cen que por el Septentrión el polo
ártico se eleva veintiséis grados y
por el Mediodía veintiuno: dicen
que de Oriente á Occidente se ex //



33

// tiende y se alarga diez y nueve gra-
dos de longitud esférica. Dista de
Cádiz por el Occidente cuarenta y
nueve grados, según dicen los que
miden con diligencia. Esto te digo
hoy, más te diré algún día... 29 de
Diciembre de 1494
.

Carta CLVI.—Al mismo.

... Te escribí que su longitud
(de la Española) es de diez y nueve
grados polares; la latitud, cuanto
dicen que dista de Cádiz en lon-
gitud oriental, cuarenta y nueve
grados, pero no en línea recta del
todo hacia el Occidente; pues para
los gaditanos el polo se eleva me-
nos de treinta y seis grados, y para
aquellos isleños veintiuno desde el
Mediodía y veintiséis desde el Sep-
tentrión. Pero de los grados hay
muchos que piensan diferentemen-
te: yo creo que el movimiento de la
estrella polar es causa de este error,
pues los hay que disminuyen y que
aumentan ambas cuentas.

La naturaleza de aquella tierra
es exuberantemente feliz: cuánto//



34

// abunda de cosas preciosas lo dije
otra vez. Los nuestros gustan más
comer el pan de raíces de aquella
patria que no el de trigo; porque es
de agradable sabor y se digiere más
fácilmente en el estómago: ambas
cosas las han experimentado. Di-
cen que todo el año, la noche se di-
ferencia poco del día; y esto no lo
contradice la cuenta de la esfera;
dicen también que allí no reinan los
grandes calores, ni hace frío algu-
no. Paréceme que eso sucederá por
las lluvias que se dice caen muy
frecuentes; pues de lo contrario,
estando próximos al ecuador, se
abrasarían. Dicen que los árboles
son muy frondosos y altísimos, que
en los prados se cría la yerba tan
espesa y alta, que ni á pie ni á ca-
ballo se puede abrir camino, y que
nuestro ganado nace allí más cor-
pulento y se hace mucho más gran-
de por los pastos más nutritivos.
Las hortalizas y demás cosas sem-
bradas que se llevaron allá, crecen
con admirable brevedad de tiempo:
las calabazas, melones, cohombros//



35

// y demás cosas de estas, á los treinta
y seis días de sembradas, se comen:
las lechugas, rábanos, borrajas y
demás hortalizas de esa especie, á
los quince días; al segundo año de
puestas las vides, dicen que han
comido dulces uvas; afirman que
las cañas de que se saca el azúcar,
á los veinte días tienen un codo.

En toda la isla ambos sexos van
desnudos, excepto las mujeres
violadas, que cubren parte de su
cuerpo con ciertas enaguas de al-
godón. Cada provincia tiene sus re-
yes. Las casas son redondas, cons-
truidas de diversas vigas, cubiertas
con hojas de palmas ó con tejido de
ciertas yerbas, y están muy defen-
didas de la lluvia. Las puntas de
las vigas. fijas en la tierra, se jun-
tan de tal modo que se asemejan á
los pabellones militares. Hierro no
tienen; de ciertas piedras de río
forman instrumentos fabriles. Las
camas las tienen colgadas, de unas
colchas de algodón, atando á las
vigas cuerdas de que está prendi-
do la colcha. Tuercen cuerdas de//



36

// algodón, ó de ciertas yerbas más
resistentes que el esparto. Me lla-
man de la corte... Alcalá de Hena-
res, 1.° de Enero de 1495
».

_____________

Imagens:

Pompónio Laeto, apud,
Giovio, Paolo (1483-1552): Elogia Virorum literis illustrium : quotquot vel nostra vel avorum memoria vixêre. Ex eiusdem Musaeo (cuius descriptionem unà exhibemus) ad vivum expressis imaginibus exornata. - Basil.: Petrus Perna, 1577.

Mapa do Novo Mundo, apud,
MARTYR, PETER. ... opera Legatio babylonica Occeani decas Poemata Epigrammata ... . [ ... Hispali ... per Jacobū corumberger ... Millessimo quingentessimo. xj. mēse vero Aprili. (1511)] Fólio, 74.

América

Pisces in mari alati
BRY, Théodore de, 1528-1598
[India Orientalis]. - Francfort : Wolffgangus Rahter et Joannes Israel de Bry, 1598-1628
.

Indi Hispanis aurum liquefactum infundunt
BRY, Théodore de, 1528-1598
[India Orientalis]. - Francfort : Wolffgangus Rahter et Joannes Israel de Bry, 1598-1628.

Canibais
FRIES, LORENZ. Underweisung und uszlegunge Der Cartha Marina oder die mer cartē... . [Gedruckt zū Strassburg von Johannes Grieninger ... MS.XXX (1530)] Fólio 22.

Indios. Caça ao unicórnio.
FRIES, LORENZ. Underweisung und uszlegunge Der Cartha Marina oder die mer cartē... . [Gedruckt zū Strassburg von Johannes Grieninger ... MS.XXX (1530)] Fólio 22.

Mapa, pormenor.
ORTELIUS, ABRAHAM. Theatrvm orbis terrarvm. [apud Aegid. Coppenium Diesth, Antverpiae, M.D.LXX.], Folio, 53.




Eduardo Albuquerque

segunda-feira, 12 de outubro de 2009



Trata-se de uma exposição magnífica que reúne alguns objectos muito significativos da expansão ultramarina portuguesa dos séculos XV a XVII.
Aos leitores da Pseudo-História Colombina poderá interessar especialmente o planisfério dito de Cantino e o mapa de África de Henricus Martelus.
Sem dúvida, uma oportunidade a não perder até 1 de Novembro de 2009.



(Planisfério de Cantino, 1502 - detalhe)
[Has Antilhas del Rey de Castella] descobertas por Colonbo...

sábado, 10 de outubro de 2009

Pedro Mártir de Angleria - Opus Epistolarum (II)



ASENSIO, Dr. D. Joaquín Torres
Fuentes Historicas sobre Colón y América, Pedro Martir Angleria, Tomo I, Madrid, Imp. de la S. E. de San Francisco de Sales, Calle de la Flor Baja, núm. 22, 1892, pp. 24 a 27.


«24

// Carta CXXXVIII.—Al Vizconde Ascanio,
Cardenal Vicecanciller
.

... Aquél Colón, descubridor del
nuevo mundo, hecho por mis reyes
Archithalaso (que los españoles lla-
man Admiraldo) del mar de las
Indias de Occidente, ha vuelto á ser
enviado con una armada de diez y
ocho naves y mil hombres armados,
y toda clase de artífices para edifi-
car una ciudad nueva
, y lleva con-
sigo animales y semillas de toda
especie... Desde la corte, 1.° de No-
viembre de 1493
.


Carta CXL.—Al Arzobispo de Granada.

... El Rey y la Reina á Colón que
volvía de aquel honroso empeño, le
alzaron en Barcelona Admiraldo del
mar oceano, y le hicieron sentar
delante de ellos
, lo cual, (como
sabeis), es en nuestros Reyes su-
premo argumento de benevolencia,
y honor que se concede por grandes
azañas. Después le dieron una ar-
mada pertrechada de diez y ocho
naves, con la cual, regresó allá.//


25

// Promete que descubrirá grandes
cosas hacia las antípodas occiden-
tales y del antártico... Valladolid,
31 de Enero de 1494
.


Carta CXLII.—Al Conde Borromeo.

.... De día en día trae cosas más
admirables del Nuevo Mundo aquel
Colón de la Liguria
, que mis Reyes
hicieron Prefecto marítimo por sus
hazañas. En la superficie de la tie-
rra se encuentra gran copia de oro.
Dice que recorrió desde la Española
tanta tierra dando vuelta en su de-
rredor hacia el Occidente, que casi
llegó al Quersoneso Aureo, último
término del mundo conocido por el
Oriente: solo dos horas de las vein-
ticuatro en que el sol hace su vuelta,
le parece que ha dejado de todo el
mundo.


Encontró hombres que se alimen-
tan de carne humana; sus vecinos
les llaman caníbales, y van desnu-
dos como toda aquella gente.


He comenzado á escribir unos li-
bros acerca del descubrimiento de
una cosa tan grande. Si vivo, no//


26

// omitiré nada digno de memoria:
como quiera que se impriman, te
enviaré un ejemplar de ellos. Por
lo menos daré á los doctos, que em-
prenden el escribir cosas grandes,
inmenso y nuevo mar de materia.
Valete,—Alcalá de Henares, 21 de
Octubre de 1494
.


Carta CXLIV.—A los Obispos de Braga
y de Pamplona.


... De las cosas recientemente
descubiertas por el Occidente del
hemisferio de los antípodas, os diré
lo siguiente: El mismo Colón, Pre-
fecto marítimo, fué enviado con una
armada de dieciocho naves, para
que procurase edificar una ciudad
en aquella isla en que se estableció,
y la llamó Española; y para que re-
corriera las demás costas ulteriores.
Ha enviado otra vez la mayor parte
de la armada. Se cuentan cosas ad-
mirables; pero la prisa del correo
no me permite escribir más; ni me
parece que agradarían mucho, por-
que no son recientes, pues estába-//

27

// mos en Medina cuando esa armada
llegó... Alcalá de Henares, 31 de
Octubre de 1494

quinta-feira, 1 de outubro de 2009

Pedro Mártir de Angleria - Opus Epistolarum



ASENSIO, Dr. D. Joaquín Torres
Fuentes Historicas sobre Colón y América, Pedro Martir Angleria, Tomo I, Madrid, Imp. de la S. E. de San Francisco de Sales, Calle de la Flor Baja, núm. 22, 1892, pp. 17 a 23.



«Pedro Martir de Angleria

Trozos Tocantes à Colón Y América, entre-
sacados de cartas suyas escritas desde
el día 14 de Mayo de 1493 hasta el 13 de
Junio de 1525 (1).



Carta CXXX. - Al Caballero Juan Borro-
meo, Conde de Arona (de la familia de
San Carlos Borromeo).


.... Ha vuelto de los antípodas
occidentales cierto Cristóbal Co-
lón
. de la Liguria. que apenas
consiguió de mis Reyes tres na-
ves para ese viaje, porque juzga-
ban fabulosas las cosas que decía.
Ha regresado trayendo muestras de

____________

(1) Se les conserva aqui la misma numeración
que fienen en su Opus Epistolarum, Amstelodami.
apud Danielem Elzevirium. 1670.
//

18


/ /muchas cosas preciosas , pero prin-
cipalmente de oro, que crían natu-
ralmente aquellas regiones... Bar-
celona, 14 de Mayo de 1493.

Carta CXXXIII.—Al Conde de Tendilla
y al Arzobispo de Granada (Fray Her-
nando de Talavera).


Elevad el espíritu ¡oh sapientísi-
mos ancianos! oid un nuevo descu-
brimiento. Recordáis que Colón, el
de la Liguria
, estuvo en los campa-
mentos instando á los Reyes acerca
de recorrer por los antípodas occi-
dentales un nuevo hemisferio de la
tierra; teneis que recordarlo: de ello
se trató alguna vez con vosotros, y
sin vuestro consejo, según yo creo,
no acometió él su empresa.

Este ha vuelto incólume; dice
que ha encontrado cosas admira-
bles; ostenta el oro como muestra
de las minas de aquellas regiones;
ha traído algodón y aromas, ya de
forma oblonga, ya redonda, más pe-
netrantes que la pimienta del Cáu-
caso, que los produce naturalmente
aquella tierra, y árboles coccíneos.//

19


// Caminando desde Cádiz hacia Occi-
dente cinco mil millas de pasos, se-
gún afirma, dió con muchas islas.

Entre ellas ocupó una, que ase-
gura tiene mayor ámbito que toda
España. Encontró hombres conten-
tos con lo de la naturaleza, desnu-
dos, que se alimentan con comidas
nativas y pan de raíces de ciertos
matorrales de palmitos, llenos de
nudos, que ellos á su tiempo cubren
con tierra, y entre nudo y nudo se
forman tubérculos á modo de peras
ó calabacillas. Cuando están madu-
ros, los secan al sol, como nosotros
los nabos y los rábanos; los parten,
los trituran haciéndolos harina, los
amasan, cuecen y comen: á estos
glóbulos les llaman Agies. Los de-
más árboles, cuya mayor parte dan
de comer, son diversos de los nues-
tros.

No cría la isla cuadrúpedo algu-
no, fuera de lagartos enormes, pero
inofensivos, y cierta clase de pe-
queños conejos que se parecen á
nuestras ratas.

Esta raza tiene reyes, y unos ma-//

20


// yores que otros: guerrean entre sí
con hondas, con muy agudas cañas
chamuscadas, y con arcos. Aun-
que van desnudos, hay entre ellos
ambición de mando, y se casan.
Qué es lo que adoran fuera del Dios
del cielo, aun no lo ha averiguado.

Habíais dado á Colón tres naves :
la mayor la perdió en la costa de
esa isla; se le estrelló sobre una
roca cubierta por las aguas, y pla-
na: con las otras dos menores ha
vuelto. Dejó en la isla treinta y
ocho hombres que, mientras él re-
grese á ellos, examinen la natura-
leza de los lugares; y los recomen-
dó al reyezuelo de la provincia que
recorrió , que se llama Guacanaril,
desnudo también . Se prepara otra
armada mayor y volverá. Lo que
suceda lo sabréis por mí, si vivo.
Pasadlo bien.—Barcelona, 13 de
Septiembre de 1493.

Carta CXXXIV.—Al Vizconde Ascanio
Sforcia, Cardenal Vicecanciller.


.... Lo demás (de la tierra) lo
dejaron los cosmógrafos por desco-//

21

// nocido, y si se hizo alguna mención,
ligera é incierta; más ahora ¡oh
feliz hazaña! bajo los auspicios de
mis Reyes, lo que desde el principio
de las cosas hasta el presente estu-
vo oculto, ha comenzado á saberse.

La cosa ha sucedido así: sábelo,
Príncipe ilustrísimo. Cierto Cristó-
bal Colón, de la Liguria
, habién-
dole dado mis Reyes tres naves, y
siguiendo desde Cádiz á sol ponien-
te, ha llegado á los antípodas, más
de 5.000 millas, navegando treinta
y tres días continuos sin ver más
que cielo y agua: pasados los cua-
les, desde la atalaya de la nave ma-
yor en que iba el mismo Colón, los
vigías proclamaron tierra. Reco-
rrió desde el mar seis islas.

Saltó en tierra en una de ellas
que todos los que le siguieron, lle-
vados de la novedad de la cosa,
afirman que es más grande que Es-
paña. Permaneciendo allí algunos
dias, averiguó que aquella tierra
produce naturalmente oro, algo-
dón, aromas oblongos de forma del
cinamomo, y redondos como la pi-//

22


// mienta, árboles coccineos, ámbar.
color garzo (glaucum), y abundan-
cia de muchas cosas que son precio-
sas entre nosotros. De cada cosa ha
traído un poco para muestra.

La isla tiene varios reyes, pero
desnudos, y como ellos todas las
personas de ambos sexos. Aunque
aquélla gente se contenta con lo
natural, como que va desnuda y
solo se alimenta con frutas de los
árboles y cierto pan de raíces, pero
son ambiciosos de mando y, por esa
ambición, en mútuas guerras se
matan unos á otros con arcos y
agudas astas chamuscadas; y el
reyezuelo vencido, tiene que obe-
decer al vencedor, como si hubiera
entre ellos igual que entre nosotros
mío y tuyo y deseo de exquisito
aparato y abundante dinero. Pues
reflexionarás de qué puedan nece-
sitar los que van desnudos... Bar-
celona, 13 de Septiembre de 1493
.

Carta CXXXV.- Al Arzobispo de Braga.

...Cierto Colón navegó hacia el
Occidente, hasta los antípodas de//

23


// la India (según él cree.) Halló mu-
chas islas, y piensan que son las de
hacen mención los cosmógra-
fos, más allá del océano oriental,
adyacentes á la India. Yo no lo
niego del todo, por más que la
magnitud de la esfera parece indi-
car otra cosa; pues no falta quien
juzgue que el litoral Indico dista
poco de las playas españolas. Como
quiera que sea, afirman que han
encontrado cosas grandes: de lo que
dice ha traido señales, y promete
encontrará cosas mayores.

A nosotros nos basta que la mitad
del orbe que está oculta, sea cono-
cida; y los portugueses se acercan
más y más cada día al círculo equi-
noccial. De éste modo, playas desco-
nocidas hasta ahora, se harán acce-
sibles dentro de poco; pues cada
uno, por emulación del otro, se ex-
pone á grandes trabajos y peli-
gros... Barcelona, 1.º de Octubre
de 1493
.// »
_____________



Ver também:

José TORRE REVELLO, «PEDRO MÁRTIR DE ANGLERIA Y SU OBRA DE ORBE NOVO», THESAURUS. Tomo XII. Núms. 1, 2 y 3 (1957).



Imagens:

Virgem de Cristobal Colón

Felipe Bigarny, El gran retablo mayor (1520-1522).
Reis Católicos recebendo as chaves de Granada.
(O Conde de Tendilla está representado no canto superior direito)


MUNSTER, Sébastien, 1489-1552
Cosmographiae uniuersalis Lib[ri] VI. in quibus, iuxta certioris fidei scriptorum traditionem describuntur, Omniu[m] habitabilis orbis partiu[m] situs, propriaeq[ue] dotes. Regionum Topographicae effigies. Terrae ingenia, quibus fit ut tam differentes & uarias species res, & animatas & inanimatas, ferat. Animalium peregrinorum naturae & picturae. Nobiliorum ciuitatum icones & descriptiones. Regnorum initia, incrementa & translationes. Omnium gentium mores, leges, religio, res gestae, mutationes : Item regum & principium genealogiae / Autore Sebast[iano] Munstero. - Basileae : apud Henrichum Petri, 1552, pp.1099
.

Jan van der Straet, Nova Reperta, Le calcul de la longitude.

Pendón de los Reyes Católicos.




Eduardo Albuquerque

domingo, 27 de setembro de 2009

Pedro Mártir de Angleria



ASENSIO, Dr. D. Joaquín Torres
Fuentes Historicas sobre Colón y América, Pedro Martir Angleria, Tomo I, Madrid, Imp. de la S. E. de San Francisco de Sales, Calle de la Flor Baja, núm. 22, 1892, pp. XXVII a XLI.



«PRÓLOGO

(...)

XXVIII


(D. Fernando II de Aragão)



IV

Sumario: 1. Patria y primeros años del autor.— 2. De Mi-
lán á Roma, y de Roma á España. —3. Prefiere la mili-
cia.—4. Sacerdote y maestro en la Corte. —5. Embaja-
dor.—6. Otros cargos.—7. Su muerte.


(D. Isabel I de Castela)



Hora es ya de que digamos algo
acerca de D. Pedro Mártir y de
sus escritos. Este ilustre escritor
nació en Arona , á orilla del Lago Mayor,
aunque su familia tenía la residencia fija
en Milán, por lo que él firmaba Mediola-
nensis. En su carta XVII, fecha en 1488,
dice á Fray Hernando de Talavera, en-
tonces obispo de Ávila, que tiene vein-
tinueve años; por consiguiente nacería
en 1459, si bien de otros datos resulta al-
guna divergencia y parece que nació el
2 de Febrero de 1457, ó mucho más pro-
bablemente de 1455.
Es un error suponerle nacido en En-
guera, pues Angleria no es apellido to-
mado de la patria, sino gentilicio, de lina-
je, como él lo explica en su carta CCXLVIII,
donde habla de su antiquísima y nobilísi-
ma prosapia, y de cómo el casi regio lina-
je Angleria vino á menos. Angleria se lla-
ma él también en el testamento escrito en
castellano, sin que obste á la certidumbre
de este apellido el que allí mismo nom-
bre á sus dos hermanos Jorge y Juan Bau-//


(in Rimado de la Conquista de Granada, o Cancionero de Pedro Marcuello)



XXIX

// tista de Anguera. En el tiempo de nues-
tro escritor su familia contaba con pocos
recursos, como se ve por sus cartas, en
que se muestra muy agradecido á la casa
condal de los Borromeos, protectora de
sus parientes.
Corriendo los años de su juventud en
aquella época en que el Renacimiento im-
primía en Italia maravillosa actividad
á los espíritus, aunque no siempre sana
dirección, y dotado Pedro Mártir de una
de esas almas que no caben en el cuerpo,
se formó rápidamente en las letras clási-
cas y dio gallarda muestra de su ingenio
y de su numen poético.

2. Hacia el año 1477 pasó á Roma, y
ya mereció trabar relaciones de amistad
con altos personajes, en particular con
el cardenal Ascanio Sforcia. Mucho de-
bía de llamar la atención en la Ciudad
Eterna cuando, no obstante sus pocos
años y lo escaso de sus recursos, se pudo
ganar igualmente la estimación de D. íñi-
go de Mendoza, embajador de los Reyes
Católicos, con el cual se vino á España
en 1487. Aunque el diplomático español
se gozaría en traerse consigo al insigne
literato, en cuya juventud fundaría pa-
trióticas esperanzas, consta que el céle-
bre conde de Tendilla, como hombre ex-
perimentado, le disuadía, y Pedro Mártir
le escribía más tarde, acá en España, casi
palabra por palabra, el discurso con que//


(Granada)



XXX

// en Roma puso á prueba la decisión del
ardiente joven italiano.
También le disuadía de venir á España
el cardenal Sforcia, y otros se lo afeaban;
lo que le dió ocasión de explicar las ra-
zones que le movieron á cambiar de pa-
tria. Dice él que le daban pena las divi-
siones que devoraban á Italia y esteriliza-
ban toda propensión generosa; que Espa-
ña le llamaba la atención por la unidad,
engrandecimiento, fecunda actividad y
grandes hazañas que llevaba á cabo bajo
los Reyes Católicos, y que muy particu-
larmente le seducía la idea de tomar parte
en la campaña contra los moros, cuyo
anuncio escribe él que sonaba en sus
oídos cual trompeta. Á algunos amigos im-
portunos respondía que no merecía com-
pasión, sino envidia.

3. El conde de Tendilla lo presentó á
la Corte en Zaragoza. Doña Isabel conci-
bió deseo de que el ilustrado joven italiano
se encargara de enseñar á los caballeros
de su Corte: se lo indicó por medio de Fray
Hernando de Talavera; pero Angleria
respondió que por entonces prefería ser
soldado contra los moros. Acaso le enga-
ñaba el juvenil ardor, y tenía más aptitud
para el reposado culto de Minerva que no
para el de Marte. No se sabe que se distin-
guiera como soldado: en el campamento
de Baza se excusa de escribir cartas por-
que le gusta más manejar la lanza que no//


(Bayazid II - Sultão Otomano)

XXXI

// la pluma; otra vez escribe que ha estado
en una expedición para impedir que se
sublevaran los moros sojuzgados de Baza,
Guadix y Almería; pero, á pesar de estos
alardes marciales, no le ganó el nombre
al Gran Capitán.

Y fué mejor así, que en el otro caso
probablemente no tendríamos los precio-
sos libros que nos ha dejado. Siguió, pues,
toda la campaña de la reconquista de
Granada hasta su feliz terminación. La
colección de las cartas suyas que se con-
servan es casi un diario de operaciones,
ya que, por desgracia, no se sepa que
llegara á escribir el que prometía con el
título de Diales Castrenses.

4. Cuando terminó la gran epopeya
de la reconquista con la toma de Granada,
Pedro Mártir Angleria fué nombrado ca-
nónigo de la restablecida Iglesia metro-
politana, y bajo la dirección del arzobis-
poTalavera, cuya santidad pondera en
ocasión y en otras varias, se prepa-
ró á ordenarse de sacerdote. Pronto su
espíritu, acostumbrado al movimiento de
la Corte, sintió la nostalgia de una vida
tan diferente de la pasada, y pronto tam-
bién fué llamado á tomar parte en los más
graves negocios públicos y encargado de
educar á los hijos de los cortesanos, for-
mando una escuela ambulante de donde
salieron no pocos de los grandes hombres
de nuestro gran siglo XVI.//



(Alexandre VI - Papa)

XXXII

// 5. En 1501 , el Gran Sultán Bayaceto,
hijo del conquistador de Constantinopla.
soliviantado por los judíos, herejes, mo-
ros y moriscos que fueron de acá, ame-
nazaba acabar con los cristianos de sus
vastísimos estados y con los monumen-
tos sagrados de la Tierra Santa, en ven-
ganza de la toma de Granada y de la
felonía que los fugitivos conspiradores le
hicieron creer habían cometido los Reyes
Católicos contra ellos. Entonces D. Fer-
nando llamó á Pedro Mártir Angleria
y le envió embajador al Sultán: lo que
dio ocasión al canónigo de Granada de
mostrar excepcionales condiciones de di-
plomático, y probablemente de prestar á
la civilización europea uno de los servi-
cios de más valor que se puedan pensar.
El felicísimo resultado de la embajada
aquilató el mérito de Pedro Mártir, que
después fué designado varias veces para
otras comisiones análogas, como en 1497 á
Hungría sobre asuntos delicados; en 1506
á verse con D. Felipe para arreglar las
diferencias que tenía con su suegro, Don
Fernando el Católico; y en 1518 lo qui-
sieron enviar otra vez al sultán Selím,
pero por su avanzada edad y sus acha-
ques no fué.

En 1523 Adriano VI le dio el arcipres-
tazgo de Ocaña, y en 1524 Carlos V le
propuso á la Santa Sede para la Abadía
episcopal de Sevilla de Jamaica; pero//


(Alhambra - Granada)

XXXIII

// aunque habla con fruición de su esposa
Jamaica, y envió allá á su familiar Agui-
niga, y formó generosos planes, y sóbre la
puerta de la iglesia de Sevilla de Jamaica
se leía una inscripción de que el templo
había sido restaurado á expensas del Abad
Pedro Mártir de Angleria, que lo cons-
truyó de piedra labrada y ladrillo cuando
se quemó el antiguo, que era de madera;
pero es lo cierto que él no fué á Jamaica
ni llegó á ponerse la mitra.

6. Por su parte, la Corte de España
no se olvidó de conceder á Pedro Mártir
Angleria honores y provechos. Ya en
1488 escribe él que la Reina le ha seña-
lado renta y agregádole á su Corte.
Con fecha 2 de Octubre de 1492 le expi-
dieron este formal nombramiento de Con-
tino. « Nos el Rey é la Reina facemos sa-
ber á vos los nuestros Contadores que es
nuestra merced é voluntad de tomar por
Contino de nuestra casa á Pedro Mártir,
orador, é que haya é tenga de nos de
ración é quitación, en cada un año por-
que nos sirva continuamente, 30.000 ma-
ravedís.» En términos casi iguales le
nombró Doña Isabel « maestro de los ca-
balleros de mi Corte en las artes libera-
les », ron renta de 30.000 maravedís, y
en este documento ya le llama « mi cape-
llán » ( 15 Die. de 1502); y el 5 de Marzo
de 1520 fué nombrado cronista de Su Majestad
con renta anual de 80.000 marave- //


(Alhambra - Granada)


XXXIV

// dís, llamándole « el protonotario Pedro
Mártir, del nuestro Consejo » 1.

7. Por cédula real dada en Granada
á 7 de Diciembre de 1526 se mandó que
se le pagara al testamentario de Pedro
Mártir su renta anual completa, «no em-
bargante que falleció el mes de Octubre
deste año... porque « los bienes que dejó
no bastan para cumplir los cargos de su
ánima » y «acatando lo que el dicho Pe-
dro Mártir nos sirvió».

No se infiera de aquí que el ilustre
historiador corriera la suerte de muchos
sabios y grandes hombres. Él mismo
dice que solía gastar con largueza; su
amigo Lucio Marineo nos describe los
ricos objetos que tenía en su habitación,
y el testamento que otorgó en Granada á
23 de Septiembre de 1526 es prueba ma-
nifiesta de su situación desahogada.

Por fortuna se conserva tan curioso
documento en el Archivo de Simancas, y
se ha publicado en la citada Colección.
El testamento de D. Pedro Mártir Angle-
ria acredita que era hombre de recta y
delicada conciencia, piadoso y agradeci-
do. Con razón dice Pedraza 2 que «murió
con gran opinión de virtud y letras, y el
________

1 Estos documentos se conservan en el Archivo de
Simancas, y han sido publicados en la Colección de do-
cumentos inéditos para la Historia de España, to-
mo XXXIX, pág. 399.
2 Pedraza, Historia eclesiástica de Granada, parte
cuarta, cap. XLIV.//


(Alhambra - Granada)


XXXV

// Cabildo le construyó decorosa sepultura
en el sagrario de su iglesia donde en-
tonces estaba la catedral , honrando su
memoria con honorífico epitafio latino 1.

Para muestra de su habla castellana y
de la buena índole del testador, pongo al
pie alguna cláusula de su largo testamento
2.
__________

1 Rerum aetate nostra gestarum, et novi Orbis ig-
noti hactenns illustratori, Petro Martyri Mediolanen-
si, Caesar eo Senatori: qui, patria relicta , bello Grana-
tensi miles interfuit: mox urbe capta, primum Canóni-
co, deinde Priori Sanctae huius Ecclesiae. Decanus, et
capitulum charissimo Collegae, possuere sepulcrum.
Auno M.D.XXVI.

2 «...Sea con nos la Santísima Trinidad, Padre, Hijo é
Spíritu Santo. Sea también la bendita Virgen María
con todos los Santos. Yo, el protonotario Pedro Mártir
de Angleria, del Consejo de Su Majestad, natural de Mi-
lán, nacido en la villa de Arona, que es en la ribera de
Lago Verbano, el cual por su grandeza se dice Lago
Mayor, conociendo cuan flaca sea la vida humana, cuánd
peligroso el descuido si alguno muriese sin ordenar su
testamento, de donde suele nacer escándalos que agra-
vian las ánimas de los defuntos, lo cual es contra la vo-
luntad de Dios, conforme á su sentencia, Ay del hombre
por cuya causa viene escándalo, determiné ordenar
este mi testamento en lengua castellana, porque si Dios
Nuestro Señor fuese servido de me llamar en estas par-
tes, pueda ser mejor entendida mi última voluntad de
todos. Estando en mi seso entero, cual Dios me lo dió, y
estando sano de mi cuerpo conforme al tenor de mi edad,
quiero manifestar mi voluntad sobre aquellas cosas que
sean de mayor momento, determino comenzar.
Lo primero, desde agora ante todas cosas ofrezco y
doy la mi ánima á su Criador, al cual suplico que, al tiem-
po que le plega sacarla desta cárcel corporal, la quiera
llevar mezclada con sus santos á la silla de su eterna glo-
ria, siendo intercesora la Virgen Santa María con todos
los otros santos.
Iten doy y ofrezco mi cuerpo á la tierra de donde fué
criado, y mando que sea sepultado en la iglesia mayor
desta cibdad de Granada, en el lugar que está señalado //


(Opus Epistolarum - Pedro Mártir de Angleria)


XXXVI

// (...)

por los señores Deán y Cabildo della, segund que entre
sus mercedes é mí está asentado..............................
„Item mando á la sacristanía de la dicha iglesia may-
or desta cibdad, donde mi cuerpo ha de ser sepultado,
los ornamentos con que yo celebro. Y porque yo hice
este dicho ornamento de una ropa que me dio el grand
Soldán de Babilonia, cuando yo fui por embajador á él
inviado por los Católicos Reyes de gloriosa memoria
D. Fernando y Doña Isabel, y querría que durase lo más
que fuese posible á causa de la memoria de tan santa
obra como se hizo en mi embajada, que fué redemir que
el gran Soldán no tornase moros por fuerza ó ficiese mo-
rir con tormentos á los cristianos que estaban dentro de
sus señoríos, y á los flayres de Iherusalem, por tanto
quiero que este mi ornamento no se use más de las once
fiestas de Nuestra Señora que hay en el año, en las cuales
dichas fiestas se ha de decir misa en el altar que se hiciere
sobre mi sepoltura, segund adelante se dirá.» //



(Assinatura - Pedro Mártir de Angleria)



XXXIX

(...)

4. Las obras que nos ha dejado, son:
1.º Opus Epistolarum. 2.° De Orbe novo
Decades octo. 3.° Legationis Babylonicae
libri tres. 4.º Poemata. Parece seguro
que no llegó á escribir el Diario de la
guerra de Granada; que prometía con el
nombre de Diales Castrenses, ni hay
tampoco noticia de los Anales, que pare-
ce había escrito. En un libro viejo 1 he
leído que escribió el biaje de Magalanes,
lo mandó á Roma para que se imprimiera,
________

1 Navigalioni et viagii... Venetia , 1550, pág. 373. //


(Elogia - Paulo Jovio)


XL

// y que pereció el manuscrito en el saco de
la ciudad papal. Verdad será; mas por lo
visto, el autor se quedó con otra copia ó
borrador, y podemos leerlo en la Década
quinta, cuyo largo capítulo séptimo se
titula : De orbe ambito, que es : De la
vuelta al mundo, y no trata de otra cosa.

El Opus Epistolarum es una colección
de ochocientas trece cartas suyas, escri-
tas á los más distinguidos personajes de
su tiempo, inclusos los Papas León X y
Adriano VI. Son la mayor parte históri-
cas de los importantísimos acontecimien-
tos de su tiempo, y algunas filosóficas,
morales, de pésame, de parabién, etcé-
tera, etc. Por ellas se echa de ver cuanto
se sabía, se hacía y se pensaba en la Corte
prepotente de nuestros Reyes, y los gran-
des acontecimientos exteriores en que
tanta intervención tenía España; consti-
tuyen un arsenal, un verdadero tesoro
histórico de aquel interesantísimo perío-
do, que abarca desde 1487 hasta 1526.

Dotado de admirable actividad para
investigar; atento observador y conoce-
dor de sucesos y personas; colocado en
la mejor posición para saber lo público y
lo secreto; relacionado con los principa-
les personajes de Europa y de América,
y tomando parte activa en los negocios
más importantes de su tiempo, sus car-
tas, sin constituir una historia seguida,
ordenada y completa, son una fuente //


(«Pedro Mártir de Angleria», Elogia - Paulo Jovio)


XLI

// histórica fresca, abundosa y sana, tal
vez la más rica que se conoce.

Y claro es que en esa colección que
ha conservado para la Historia ochocien-
tas trece cartas, no están todas las que
escribió; yo mismo tengo copia literal
de dos dirigidas al Cabildo de Granada
que posee los originales, y no son de las
publicadas. De ellas he tomado este fac-
símil de su firma :
(...)»

(Escudo de Granada)




Eduardo Albuquerque